domingo, 20 de junio de 2010

A LA TITULAR DEL JUZGADO Nº 2 DE XÀTIVA

En relación a la vista oral correspondiente a las presuntas injurias proferidas por Alfonso Rus contra profesores que se expresan en un valenciano normalizado.

Señoría: Sólo por su juventud y todavía escasa experiencia profesional en el mundo de la justicia puedo entender la sentencia dictada por S.S. y filtrada -no sabemos cómo- a una de las partes, la demandada.

Desde esta premisa, entiendo que al llegar a sus manos la denuncia contra el presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, la trasladase usted al TSJ valenciano, pensando, quizá, que este personaje era aforado y, además porque, probablemente, era algo que le quemaba en las manos. Al serle remitida nuevamente, no tuvo usted más remedio que convocar a las partes para un juicio oral, que se celebró el pasado 7 de junio.

Desconozco quién debió pasar más miedo ese día, si usted o el imputado, que, como gran bocazas que es, solicitó entrar en esas dependencias con antelación para no ser visto y se hizo acompañar de más de sesenta figurones con la única finalidad de intimidar a su señoría, como, a fe, ha conseguido.

Quizá debió de pensar usted que se trataba de algún gran cortejo, cuando la realidad es que eran tan sólo figurantes de una mala película de cacos . Cabría pensar (no puedo afirmarlo) que alguien de las altas esferas valencianas le ha dado a usted un toque para que dicte sentencia haciendo justicia.

Sólo así se puede entender -desde las mismas fuentes en que parece que usted se ha basado, el periódico Levante-EMV- que su señoría sea capaz de comprender y afirmar que los insultos de Rus son suficientes para "colmar" el tipo penal de la falta de injurias, así como que la intención del insultante "no era otra que vejar la imagen y dignidad" de sus destinatarios, y, además, que lo hizo "de una forma innecesaria y absolutamente gratuita", con la intención de provocar "las risas y el aplauso de un público complaciente".

Sin embargo, señoría, a partir de este momento la balanza de la justicia pierde el filo de la neutralidad necesaria en un fallo judicial, al inclinarse única y exclusivamente en la aceptación de las palabras de Alfonso Rus, que dice haber proferido tan graves insultos a tres "fantasmas", pues habla de personajes no identificados, anónimos, por tanto. La valía de la defensa podría, quizá, basarse en nombres y apellidos, con DNI incluídos, y no en una vaguedad tan imprecisa como incorrecta.

Lo que queda claro es que la intencionalidad, reiterada por Rus en el juicio oral, fue ofender mediante una "crítica a quienes defienden una política lingüística diferente a la línea marcada" por el PPCV, ni tan siquiera por la Academia de Cultura Valenciana. L'Êtat c'est moi  es la concepción de Rus respecto a todo, también respecto a usted, señoría, de quien, a buen seguro, se estará pitorreando por la especie de cobardía que usted ha mostrado en su sentencia.

Además, señoría, quizá debería usted no haber aceptado a trámite la denuncia formulada por Escola Valenciana y por el SPEPV, dado que, según usted, los maltratados verbalmente por Rus no se personaron en dicha acusación. El problema, señoría, es que no sabemos nadie quiénes son esos maltratados, pues Rus ha tejido tal enmarañado engaño que usted misma ha caído en sus trampas. De forma tal que este juicio debería quedar invalidado, y, por ende, su sentencia, por una extraordinaria falta de formas.

Se ha hecho usted misma, señoría, un enorme daño a su iniciada carrera judicial; ha hecho un flaco favor a la Justicia, y ha conseguido un desánimo total en la ciudadanía, ya poco proclive a la independencia judicial. Independencia que debería ser sagrada, desde que Montesquieu instauró la separación de los tres poderes, y que, de un plumazo, se ve maltratada por el supuesto poder de los que mandan.  



viernes, 18 de junio de 2010

¿SON UNOS VIVIDORES LOS FUNCIONARIOS Y LOS PENSIONISTAS?


El presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, tras la votación  del pleno de esta institución, acerca de bajarse el sueldo los diputados provinciales, expuso su opinión al respecto: "tenemos mucho cinismo y por eso aprobamos esto".

Rus, aparte de considerar que esta bajada de sueldos (la de los diputados) únicamente supondrá un ahorro de 110.000 euros y que esto no soluciona el déficit público, parece sólo preocupado por las apariencias:  podrá dar la "impresión de que los políticos somos unos vividores".  "La gente pensará que como estos tienen mucho dinero, pues que se bajen el sueldo". "El 99% de los políticos somos gente honrada y trabajadora", que realiza su labor "con honestidad".

Rus cobra ahora 3.800 euros, y él está absolutamente convencido de que obtendría "el triple si trabajara en cualquier empresa privada" (sic. Levante-EMV). Quizá los exitosos negocios que ha emprendido sean su personal curriculum vitae: o bien ha engañado a los compradores o a sus trabajadores, o a ambos. Es conocido por sus embustes reiterados, sus malas formas, groseras y ordinarias. Un auténtico dandy, vamos...

Y, en cuanto a sus palabras en Diputación, habría que pensar que los funcionarios, a los que se les va a bajar el sueldo-salario, y los pensionistas, que verán congelada su pensión, son unos cínicos, unos vividores, gente sin honra y deshonestos. Pues de lo contrario el salario o pensión que perciben del Estado no sólo se mantendría, sino que se incrementaría de acuerdo con el IPC.

Así se las gasta el triple as: presidente valenciano del PP, presidente de la Diputación y alcalde de Xàtiva. Con el añadido de una sobrada autoestima chulesca, doctor honoris causa de humo. Él que no ha podido mantener ninguno de los negocios emprendidos, porque engaña a todo el mundo. Él que miente antes de abrir la boca. Él que sólo conoce el color del dinero. Él que comenzó a coquetear con la política, y que, al percatarse de que ésta (la política) era el  sitio idóneo para vivir del cuento, se instaló en ella,  pasando de un partido a otro,  -AP,  CDS,  formó después AIX, hasta  recalar en el PP-.  Él  sin sentimientos ni ideología alguna, sólo gustoso de hinchar su propio ego, rodeándose de serviles que le ríen las gracietas de mal gusto  o le echan el abrigo sobre los hombros (cual Padrino)  al bajar del  coche oficialísimo, este personajillo tiene la desfachatez de hablar de sí mismo como gente honrada, trabajadora y honesta. Es difícil encontrar cinismo semejante. Él, que sólo es un vividor, se atreve a intentar predicar no con ejemplos, sino con las palabras-que-se-las-lleva-el-viento.

martes, 15 de junio de 2010

OSORO Y EL LAICISMO


El arzopisbo de Valencia, Carlos Osoro, ha plantado las orejas ante el anuncio del Gobierno de España acerca de la Ley de Libertad Religiosa: reconocer  los derechos de todas las confesiones presentes en este país y no priorizar las símbolos de la religión católica en  los centros públicos; con ello no se hace más que poner al día el  estado aconfesional que refleja la Carta Magna de 1978 en su artículo 16.3.

En su carta semanal, el arzobispo Osoro confunde deliberadamente "aconfesionalidad" con "laicismo", sustantivo al que añade con toda intención el adjetivo peyorativo de "radical". Los obispos quizá vean peligrar los demasiados privilegios de que gozan  -en detrimento de otras creencias religiosas o de la nula creencia, agnosticismo o ateismo- y salen mintiendo con el propósito de arengar a los más fanáticos de los suyos contra el Gobierno Socialista. Y obviando  el octavo mandamiento de la Ley de Dios,  -"no dirás falso testimonio ni mentirás" -, tergiversa lo dicho por el Gobierno, para afirmar que "si se expulsa a la iglesia del espacio público, la vida religiosa sería una parodia o una pura ficción".

Curiosas estas palabras de Osoro, porque él mismo minimiza el "valor" de lo sagrado de la iglesia católica al supeditarlo a su exposición en el espacio público. Cualquier creyente católico debería sentirse ofendido por esta superficialidad de Osoro, ya que la creencia y, sobre todo, la práctica de la palabra del Cristo, están mucho más allá de la simple presencia de determinados símbolos diseminados por doquier.

Habla también Osoro de "idolatría política, ya que el partido, la nación o el Estado se presentan como si fueran valores superiores a los que debe supeditarse todo, también lo religioso". Considero que Carlos Osoro es una persona inteligente y que ha comprendido a la perfección el propósito del legítimo Gobierno de la nación; por ello mismo su pecado contra el octavo mandamiento es todavía mayor.

El Gobierno pretende, en cumplimiento justo de la Constitución, que todas las confesiones religiosas presentes en España tengan los mismos derechos y las mismas obligaciones; simplemente eso. Todo lo añadido es pura mentira y demagogia. Estos señores de las sotanas lo que temen es perder los privilegios de los que todavía gozan, en detrimento de otras creencias religiosas. Ellos se consideran los dueños de la auténtica verdad; reciben sustanciosas subvenciones estatales;  incrementan su patrimonio, cuya rehabilitación corre a cargo de las arcas públicas; gozan de un poder terrenal anticristiano -mi reino no es de este mundo-, al que no están dispuestos a renunciar; se alían con los poderosos, que desconocen también  el séptimo mandamiento: "no robarás".

Han paseado bajo palio a uno de los más cruentos asesinos de la historia reciente, Francisco Franco, olvidando igualmente el quinto mandamiento, "no matarás".

Estos mandamases de la iglesia católica, que tan sólo parecen preocupados por el sexto mandamiento, lo olvidan también si son ellos los que lo vulneran, abusando de criaturas indefensas. Cinismo y soberbia es lo que les sobra, quizá también un mucho de barriga  (no puede decirse que se alimenten mal). Sólo creen en la palabra evangélica unos pocos, que abandonan las comodidades terrenas y marchan a países pobres y devastados para ayudar a los enfermos y hambrientos, compartiendo sus calamidades; éstos sí que creen y practican la palabra de Jesús. Y lo mismo hacen otros misioneros de otras religiones que, además de subvencionarse con los donativos de sus propios fieles, sin pedir nunca jamás ayudas a los poderes públicos, se sacrifican por el prójimo enfermo o necesitado allá donde se encuentre, sea Haití, Guinea o cualquier parte del mundo, donde el hambre, la enfermedad y la miseria se ciernen sobre los pobres indígenas; igualmente ellos les llevan la palabra evangélica a través de sus ayudas y la entrega de su persona.

¿Acaso no tienen derecho todas las religiones a ser respetadas por igual? Evidentemente que sí, pero justo eso es lo que no quiere la curia católica, que mantiene una afinidad sospechosa con este PP de la corrupción. El apoyo es mutuo y recíproco. Nunca en los años de democracia, las sotanas habían sacado tantas veces a pasear a sus polillas de la manita de los más recalcitrantes del PP como durante el gobierno del presidente Zapatero. Su meta es que nuevamente mande la derechona para seguir siendo ellos los amos. Ni el Evangelio ni la práctica de la sagrada Palabra les importa un comino. Tan sólo quedarse como única religión para adocenar a las gentes y evitar que piensen; cuanto más borregos, mejor.

Y con esta finalidad, se aprovechan del poder mediático del púlpito, para mentir y confundir a un pueblo demasiado pobre de espíritu.

domingo, 13 de junio de 2010

ORGULLOSOS, MÁS QUE NUNCA, DE SER ROJOS

Que nos pidamos todos paciencia y serenidad para sobrellevar esta enorme crisis financiera global es absolutamente necesario, aunque nos cueste  y no poco.

Pero necesitamos ver un gesto del presidente del gobierno exigiendo el esfuerzo correspondiente a aquellos que más tienen. De manera que sea visible una política de justicia social: que aporten y paguen más aquellos que son los ricos de siempre. Sólo así contemplaríamos la diferencia clara de una política de izquierdas. Para defender al rico y ampliar las diferencias y las distancias entre los poderosos y los ciudadanos de a pie  ya está el PP.

Zapatero no puede dejar para el próximo otoño las reformas que atañen a los poderosos de siempre. Tiene que reinstaurar la Ley de transmisión patrimonial, que alegremente abolió en tiempos de bonanza económica; es preciso el cambio en la tributación a Hacienda; debe penalizarse la evasión de capitales y obligar a la devolución de los "escapados" para ayudar a la madre patria. Ni puede ni debe el presidente Zapatero escabullir el bulto frente al gran capital. Debe plantar cara ante éstos que son el gran apoyo de un capitalismo atroz, y así demostrar que, aunque el mundo ha evolucionado hacia un injusto sometimiento a las voluntades financieras, y nos encontramos con un socialismo un tanto descafeinado,  sigue habiendo una notable diferencia entre que gobierne la izquierda o que mande una derecha ultra como la habida en España,  toda ella refugiada bajo las siglas PP.

 Debe, igualmente Zapatero imponer una laicidad social no sólo de gestos, sino de una vez por todas, implantar la modificación legislativa necesaria para acabar con un concordato vergonzoso, heredado del franquismo, y que la iglesia católica, a través de sus creyentes, costee sus gastos, tal y como hace el resto de religiones que aquí conviven con pleno derecho. Valentía y firmeza es lo que hace falta. Así esta crisis internacional brutal será sobrellevada por todos los hombros, y no sólo por los más débiles, como es la costumbre.

De producirse esto, los progresistas españoles -que somos muchos-  aunaríamos nuestras fuerzas para, con orgullo, mantenernos unidos todos (que no es fácil) con la finalidad de que España siga siendo de izquierdas, y así evitar ser engullidos por estas fauces ansiosas de poder, sin ética ni moral de ningún tipo, que encarna el PP.  Y quizá se  sumaría la voluntad de buena parte de otros patidos representados en el Congreso.
Esta crisis, que no es de Zapatero (aunque el PP repita goebbelslianamente la mentira mil veces al día, para que parezca verdad), se está afrontando por todos los países con medidas muy drásticas. Y aquí, en España, también. Es de esperar que el presidente Zapatero vaya perfilando paso a paso todas las reformas necesarias, neutralizando cargos e instituciones políticamente inútiles y que desangran sin piedad  las frágiles arcas estatales. ¿De qué y para qué sirven las Diputaciones provinciales, sino para tener muchísimos mantenidos y a buen precio? Esto tenia sentido en otros tiempos pasados, en que las comunicaciones eran precarias, cuando los señores diputados iban en carroza tirada por caballos para "defender" los intereses de su pueblo. Pero ahora, además de aviones, trenes de largo y rápido recorrido, coches que corren mucho más allá de los límites normativos por grandes autovías y autopistas, está no sólo la comunicación telefónica, sino internet con vis a vis en vivo y en directo. Los problemas se pueden solucionar por vía rápida sin tener tantos chupópteros inservibles.

Zapatero ha cometido muchos errores, claro está. Pero también hay en su haber muchos aciertos que no podemos ni debemos olvidar. La derecha española, casposa, retrógrada, con los pies en el franquismo añorado y de la mano de la iglesia católica, está con un enorme desasosiego y nerviosismo exigiendo tomar la Moncloa y aposentarse allí para hacerse ellos más ricos y estrecharnos a los otros no unicamente el cinturón de nuestros sueldos  -sagrados porque están obtenidos con nuestros trabajos, muchos de ellos apestando incluso a sudor-  sino algo innegociable y que afecta a nuestra dignidad, como es la Libertad y  la Democracia.

Esto no podemos consentirlo, de ninguna de las maneras. Todas aquellas personas que sienten correr por sus venas sangre roja debemos sumar nuestras fuerzas, nuestros entusiasmos, nuestros ideales, y apoyar al gobierno socialista -por muy enfurruñados que estemos, que lo estamos-.  De lo contrario se nos viene encima un gigantesco retroceso en nuestra dignidad y nuestros principios, y no podemos consentir una marcha atrás en aquellos valores que tanto nos han costado de conseguir.
¿Qué sería de nosotros, de España, con Rajoy mandando al son que le decretase el presidente de FAES, este tipo indecente y dictador de Aznar?, ¿Qué sería de nuestros hijos y sus libertades? Nuevamente la inquisitorial dictadura de la mentira, de la insidia, de la calumnia, del recorte de libertades y democracia.

Esto es lo que se nos viene encima, si nos resignamos y no trabajamos todos los progresistas juntos por mantener la ilusión por un gobierno de izquierdas. Los partidos políticos progresistas deberían formar una especie de coalición, para evitar la dispersión del voto. Nuevamente sería un sacrificio para muchos partidos que desean y deben estar en el arco parlamentario. Pero, de no ser así, pensemos que los Otros,  el PP, aglutina toda la derecha, desde la más ultra (que es la que mayormente abunda) hasta la más dialogante.

Y es que, siendo ésta una crisis internacional, no hay ningún partido de derechas en ningún país que no haya contemplado el problema como un asunto de Estado y no se haya puesto a colaborar con su gobierno para ayudar a salir del problema cuanto antes. Todos lo han hecho, menos el PP español. Traicioneramente, con mentiras y engaños, con insultos de lo más ordinario posible, está bombardeando desde sus múltiples medios de comunicación y con la potente ayuda de la conferencia episcopal, con tal de engañar a la gente, a aquella que todo se lo cree (y no es poca), para minar cuanto antes la imagen del legítimo presidente de la nación. Y es que, cuando nos tocan la pela del bolsillo propio, lo sentimos como atraco. Sin embargo, se ha dilapidado el dinero de nuestros tributos en satisfacciones de egos que nada tienen que ver con nosostros y no nos alteramos, porque no percibimos que se nos ha robado.

De no ser cierto esto, estaríamos escandalizados con la trama Gürtel y los choriceos hechos con nuestros aportes económicos. Y ya se ve que este asunto no parece alterar los ánimos de los contribuyentes, que son los que depositan su confianza a través de sus votos en las urnas.

Pensemos en ello. Exijamos al presidente Zapatero que, después de lo realizado y la reforma laboral del próximo día 16,  aplique una política auténticamente de izquierdas. Y después, no olvidemos que frente a él y contra el Partido Socialista tenemos al PP, la carroña pura y dura.  Ni más ni menos.  Ante esta disyuntiva la decisión es fácil de tomar.

martes, 8 de junio de 2010

RUS EN EL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS


Alfonso Rus, alcalde de Xàtiva y presidente de la Diputación, ha sido sentado hoy, 7 de junio, en el banquillo de los acusados en la vista oral por las injurias y amenazas a los profesores que dicen, al hablar, "aleshores" y "gairebé", y amenazarlos con "rematarlos".

Han sido la convicción de contar con la razón, y la valentía y perseverancia de la Escola Valenciana y del sindicato STEPV los responsables  de que  la juez de Primera Instancia e Instrucción del juzgado nº 2 de Xàtiva, tras hora y media de comparecencias, haya dictado el VISTO PARA SENTENCIA.

El juicio lo hubiera tenido ganado Rus en un abrir y cerrar de ojos, si su abogado hubiera sido más espabilado y hubiera expuesto con veracidad ante su señoría los motivos de por qué Rus habló así de los profesores que utilizan un valenciano normalizado: Rus tiene un vocabulario reducidísimo, y entre las palabras y frases que utiliza con fines peyorativos, despreciando a los que le pueden plantar cara, se repiten unos cuantos vulgarismos, como gilipollas, la expresión rodilla en tierra, para manifestar que los demás son sus súbditos, y el verbo matar y con el prefijo "re-", rematar,  queriendo intensificar el acabar con aquellos que le puedan llevar la contra. Tambien conoce la palabra "dinero", "soborno", "mandar",  y poco más. Pero Rus se ha enrocado en sus propias mentiras, y su letrado ha querido desviar el tema hacia lo político. Pero la acusación ha desmentido a Rus y ha clarificado el momento y el porqué el acusado profirió tan exquisito vocabulario contra los docentes.

Ahora queda el fallo judicial, y, si Rus es condenado, al ser un juicio de faltas, lo más que puede suceder es que tenga que abonar las multas, que ascienden a 4.000 euros. Económicamente, para Rus, esta cantidad es insignificante, "Xe, serà per diners?.

Pero moral y políticamente está tocado desde hoy, sentadito en el banquillo. Esto no se lo esperaba él. De hecho, a pesar de su conocida chulería, ha tocado a rebato, y más de sesenta personajes del PP, desde sus concejales, alcaldes de las comarcas más cercanas, y altos cargos de Diputación han venido a arroparle, y seguramente a intimidar con su presencia a la señora juez, para que no confundiera a Rus, personaje de tan alto rango, con el título de la canción llevada a Eurovisión, "Algo pequeñito".

A las preguntas de los periodistas, a la salida del juzgado, Rus se ha revestido de su personaje habitual, al decir que es una "vergüenza" que le hubieran sentado en el banquillo "por decir gilipollas a tres señores". Y es que Rus no cambiará jamás. Prepotente, déspota y autoritario; justo lo que Diego Gómez, presidente de Escola Valenciana y la secretaría del STEPV quieren que sea ahora reprobado y se recupere la dignidad del profesorado, que el Sheriff de la Incultura quiso  burlar.

Por cierto, ¿qué hacía, el secretario del Ayuntamiento, sentado detrás de Rus, en lugar de atender su trabajo en el consistorio? Él, Eduardo Balaguer, es un funcionario público, y aunque esté afiliado al PP, su sitio no es estar arropando al alcalde, sino trabajar para todos los ciudadanos, desde una neutralidad que debería ser imperativa, ética y laboralmente.



jueves, 3 de junio de 2010

ESPAÑA VA MEJOR, A PESAR DEL PP


En el mes de abril se produjo ya una bajada en el número de personas en paro; en mayo, la cifra se ha incrementado hasta 76.000 parados menos. No es para cantar victoria, pero sí para pensar que el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha comenzado a remediar, aunque sea no demasiado, los efectos de la terrible crisis financiera internacional que, no sólo ha salpicado a España, sino que la ha empapado hasta la médula.
Pero el PP está muy disgustado. Soraya-Rajoy-Trillo-Cospedal intentan despreciar este hecho positivo, porque cuanto peor vaya, no el Gobierno Socialista, sino España, mejor para ellos, más cerca se ven de la Moncloa. El gesto apagado de Soraya (tan-lozana-en otras-ocasiones- posando-para-el mundo) lo dice todo.

Por otra parte, el nazareno cartagenero, sin escrúpulos en sus mentiras acerca de los restos mortales de los 62 militares fallecidos en el accidente del Yak 42, ejerciente de jurista de pro para los corruptos (¿presuntos?) de su partido, anda enmarañando los asuntos procesales de la relación Camps- Gürtel. Hoy ya se sabe de sus visitas a la empresa Forever Young, que despidió a José Tomás, El Sastre, tras sus clarísimas declaraciones ante el juez Garzón, con la finalidad de convertir la verdad en mentira y transformar las mentiras en enmarañadas obscenidades que dilaten, y, a ser posible, diluyan las responsabilidades corruptas, como ya sucedió en el Naseiro-gate.

Y, mientras, Aznar el patriota, que, solito él contra el pueblo español, nos metió en la inmoral guerra contra Irak, cuyo saldo fue la matanza de Atocha, como no tiene vergüenza, se dedica a desprestigiar a España y a su Presidente, Rodríguez Zapatero a lo largo y ancho del mundo mundial.

Si en la CNN estadounidense dice de España que "es menos creíble cada día", en The New York Times "exige elecciones anticipadas antes de seis meses" (el semejante al "váyase, sr. González"  tan en la mente de todos), y asevera que en España "se ha sobredimensionado el Estado de Bienestar". ¿ No va a resultar que es el Estado de Bienestar el último culpable de esta terrible crisis? En su mente calenturienta todo cabe. Por ello, su amada esposa, Ana, desde su concejalía madrileña neutraliza hasta el escándalo dicha sobredimensión para obtener el Malestar Social. Al fin y al cabo, sólo los superricachones tienen derecho a determinadas cosas; los pobres con bellotas se pueden apañar, que para eso son pobres.

Es tan atrevido este Aznar, que, en Wall Street Journal, periódico de su jefe, Rupert Murdoch, lanza durísimas críticas contra Europa y sus medidas para fortalecer el euro, pues su jefe es antieuropeo. Y al jefe hay que tenerlo contento.

Y no satisfecho con ello, en Le Figaro afirma que "Sapategó es un desastre".

Las flores se las echa él solito, "Cuando yo era presidente..." Desde luego, entre los muchísimos problemas que el personaje Aznar  encierra, no puede decirse que carezca de autoestima. O quizá es que no tiene sentido alguno del ridículo, como está demostrando constantemente.

Saldremos de la crisis. Y saldremos gracias a Zapatero y a ese su carácter de templanza y serenidad. Porque tener que soportar una oposición como no la hay en todo el mundo civilizado, que tiene el No como palabra clave ante cualquier propuesta; una oposición que se autocontradice constantemente. Una oposición donde la corrupción es su sepsis metastática. Una oposición que miente por principio, aunque tenga que hundir a la tan "querida patria", con tal de arañar el poder, no es parca cosa. Y el no conseguir destemplar los nervios del presidente del Gobierno los pone muy nerviosos.

Adelante, Presidente. Hay que hacer la reforma laboral por necesidad, y cuanto antes. De cuarenta y cinco días se pasará a treinta y tres pagados en caso de despido improcedente. Con Rajoy ya tendríamos el despido libre. No lo olvidemos.

Después es absolutamente necesario revisar a aquellos que más tienen; incluso habría que reponer el impuesto de sucesiones, que afecta a los más ricos. Y habría que estar vigilando desde ya la fuga de capitales y penalizarla fuertemente.

Contribuyendo todos, cada cual en su medida, podremos salir de este pozo en que las grandes finanzas internacionales nos han hundido. Pero el sacrificio para los de siempre será menor con Zapatero que con Rajoy, indudablemente.

Hay mucho miedo de carácter  psicológico, quizá más que real. De eso se ha encargado este maldito PP y sus energúmenos mediáticos, que son muchos, incluidos los de las sotanas. 





martes, 1 de junio de 2010

RUS EL DESLEAL

Alfonso Rus  se caracteriza por muchas cosas, cuyos adjetivos no serían especialmente bondadosos, pero su deslealtad es algo predominante en este personaje sin escrúpulos. En Xàtiva, donde es alcalde desde 1995, ha cultivado demasiadas desafecciones, simplemente por mentir y engañar a sus conciudadanos; muy poca gente se fía de él, sin embargo, y a pesar de insultar a sus votantes, a los que llamó públicamente burros por creerse uno más de sus embustes -traer la playa a Xàtiva- siguen votándole. Es éste un fenómeno antropológico del que hablaré otro día.

Ahora, una vez más, ha demostrado de qué calaña es: si hace diez días proclamaba a voz en grito su íntima estima por Camps, al que había que mantener contento, tras el disgusto de éste al remitir el juez Pedreira al TSJCV el asunto de los trajes, ampliando hasta siete posibles delitos al todavía Molt Honorable President, ahora, ante el ninguneo de Génova y la cobardía de Rajoy, ha tomado la delantera para descabalgar a Camps de la presidencia de la Generalitat.

Conocido por todos es la no demasiada empatía entre Ripoll (zaplanista) y Paco Camps. Por lo que, de inmediato, Rus da la vuelta a su chaqueta por el lado "ripollista". Como, tras tantear el terreno, se percata de que no es él el posible candidato a sucesor de Camps (por mucho que diga una cosa y su contraria a la vez), propone a su mano derecha en Diputación,  diputado autonómico y alcalde de Villamarxant, Vicente Betoret. Esgrime como  uno de sus mejores valores el hecho de que Betoret es joven, 37 años; con lo que reune los valores que se han puesto de moda en los grandes partidos: la renovación por la edad, no por la experiencia, ni por la honradez, ni por sus habilidades políticas ni por sus ganas de servir a la ciudadanía. Además, al ser Betoret íntimo suyo, Rus ganaría en prestigio y ascenso político.

A Ripoll no le ha parecido mal la propuesta, por  lo que ahora el presidente de la Diputación de Alicante y el de la de Valencia, aunadas sus fuerzas, presionarán a Génova para que dé la puntilla cuanto antes a Camps y acepte la brillante idea llegada de la Comunidad Valenciana. Con Carlos Fabra no hace falta contar; al margen de su enfermedad, sus imputaciones judiciales lo han dejado ya a las puertas del jurado popular, por lo que, cuanto menos se hable de él, mejor para el PP.

Y como una prueba más del rápido desafecto de Rus hacia Camps es lo publicado por Levante-EMV hoy acerca de la reclamación de Alfonso Rus al Consell, por vía administrativa, 48.800 euros de indemnización por daños y perjuicios ante la "desaparición" de la obra pictórica "Paisaje. Jardín Botánico" de Josefina Inglés Capella; óleo cedido por Diputación a la Generalitat para ornamento de uno de sus salones ilustres. Ante la actualización del inventario que se hizo en Diputación, la respuesta de la Subsecretaría de presidencia acerca de la "pérdida" de dicha obra se confirmó en noviembre de 2009. Y es ahora, transcurridos siete meses,  cuando Rus se acuerda de exigir, al menos, la compensación económica de la misma. Hasta ahora, por si acaso, se mantenía calladito y hoy, "gallito". 

Rus carece de sentimientos, en esto es totalmente primitivo. Siempre dispuesto al mejor postor. No tiene amigos, sino intereses. Si esto lo hace con gente de su partido, ¿qué no hará con la oposición? Por desgracia, lo sabemos. Pero ya le llegará la hora también a él.