miércoles, 3 de julio de 2013

'CONVOCATORIA CÍVICA'

Hoy, 3 de julio, a las 11'30 horas, en el Ateneo de Madrid, se presenta la plataforma CONVOCATORIA PÚBLICA con la lectura de un MANIFIESTO que a continuación copio. La idea, según me contó Rosa María Artal, surgió del catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla.

En torno a ello se ha ido aglutinando a una serie de personas comprometidas por un cambio social y la ruptura con un sistema que nos está asfixiando a la mayoría de los españoles en beneficio de unos pocos. Sistema que, a su vez, nos ha obligado a retroceder en todos los derechos humanos y sociales que tanto nos costó de conseguir. Es decir, y citando nuevamente a Rosa María Artal, se trata de alcanzar la lógica EVOLUCIÓN frente a la involución a la que nos vemos abocados.

Estamos en el trabajo de la configuración de un blog o página web para que se puedan adherir a esta plataforma todos aquellos que lo deseen. Sería importante, muy importante, la suma de todos aquellos que nos encontremos en la misma sintonía, fusionándonos con las plataformas que están ya trabajando por el bien social.

He aquí el MANIFIESTO:
CONVOCATORIA CÍVICA.

Las personas que firmamos esta iniciativa no estamos dispuestas a resignarnos ante todo lo que nos está pasando.
Aspiramos a conseguir un Gobierno dedicado al servicio del bien común, a vivir en una auténtica democracia y a seguir disfrutando de los derechos sociales que hemos conquistado a lo largo de decenios y con mucho esfuerzo.
Queremos acabar con la corrupción porque no podemos seguir despertándonos cada mañana con un nuevo escándalo político, un nuevo recorte, una nueva arbitrariedad. No admitimos que quieran acostumbrarnos a convivir con la indecencia política. No aceptamos que la normalidad sea el clientelismo, el abuso y la mediocridad.
Queremos involucrarnos con la verdad, la justicia, los derechos cívicos, la defensa de las víctimas y la reparación que merecen y combatir la involución democrática que se agranda cada día en España de la mano del Partido Popular, la extrema derecha creciente y la jerarquía católica más reaccionaria.
Queremos que no se pierdan los avances en derechos cívicos e igualdad de género conseguidos por los movimientos sociales tras años de lucha.
Queremos que España sea de la gente común y que nos gobiernen políticos identificados con las personas honradas y bien preparadas que día a día, a base de decencia y eficacia, sacan adelante nuestra sociedad, los centros educativos, los hospitales, las empresas y la vida de millones de familias.
Queremos vivir en un país en el que la justicia sea igual para todos y en el que la ciudadanía intervenga de forma directa en el gobierno de los jueces, en donde no queden impunes quienes más culpa tienen en la generación y prolongación de la crisis. Queremos pedir responsabilidades a los que han depredado los bienes y las esperanzas de millones de personas.
Estamos ya hartos de que, con la excusa de Europa, España sufra un retroceso continuo en el bienestar y pierda derechos que costó decenios conquistar. Los gastos públicos y sociales de nuestro país han sido los más bajos de la Europa de los 15. No aceptamos que pertenecer al euro sólo implique la entrega de nuestras mejores riquezas, la destrucción de nuestra actividad productiva o el abandono de nuestra soberanía política en manos de los grandes especuladores. Buscamos una integración de fuerzas europeas que conviertan la Unión en lo que siempre debió ser: un proyecto al servicio de los ciudadanos.
Queremos acabar con la manipulación constante de los medios públicos y asegurar que dejen de estar al servicio de los partidos o del Gobierno de turno porque esa es una de las causas principales de la degradación democrática que estamos sufriendo.
HAY OTRO CAMINO
Tenemos los conocimientos y preparación suficientes para afirmar con seguridad y convicción que, en contra de lo que se empeñan en decirnos, hay otras alternativas, cuya adopción permitiría superar la frustración ante el bloqueo económico y la degeneración de nuestra vida política. Sabemos que podemos enderezar el rumbo de nuestra economía. Ni nos resignamos ni estamos dispuestos a padecer en silencio las secuelas de un mal gobierno que aplica sin cesar medidas tan injustas como ineficaces contra la inmensa mayoría. Ya hemos llegado demasiado lejos y es el momento de acabar con su incompetencia y servidumbre.
Sabemos que lo podemos hacer y queremos hacerlo juntos.
En primer lugar, debemos acabar con los privilegios de los banqueros. Es necesario garantizar la financiación, disponiendo de entidades públicas que concedan créditos de bajo interés a las empresas.
Es posible aumentar los ingresos privados y públicos para que se reactive la economía, aunque eso obliga a repartir la riqueza de otro modo, frenando su concentración en pocas manos, aumentando el salario mínimo, reduciendo la factura hipotecaria de millones de familias y reformando el sistema fiscal para combatir el fraude y la evasión fiscal.
Es posible replantear el pago de nuestra deuda y hacer frente al fundamentalismo que imponen en Europa los grandes financieros. Incluso, si hiciera falta, podemos replantearnos los términos de nuestra pertenencia al euro y a las instituciones europeas.
Sabemos que se puede evitar el padecimiento diario de millones de personas y la paralización de la vida económica, generando confianza en los inversores a la hora de elegir España. Aunque para ello resulta imprescindible ofrecer una seguridad jurídica consolidada, exigente en la persecución de la especulación, los aprovechamientos ilícitos y las agresiones al medio ambiente y la naturaleza.
Sabemos que es posible mantener los servicios públicos de salud universal, educación, pensiones o atención a la dependencia, garantizar el derecho a la vivienda o disponer de un potente sistema de ciencia y tecnología siempre que no se busque -como ahora- convertirlos en negocios privados. No sólo es posible, sino que sabemos que sólo así se puede garantizar el desarrollo y la sostenibilidad de nuestra economía para el bienestar social.
Sabemos que se puede eliminar la corrupción si se adoptan para ello medidas drásticas, un mecanismo ágil de investigación y sanción en el ámbito administrativo, con participación ciudadana, y un mecanismo eficaz de investigación y enjuiciamiento en el ámbito penal. Deben pedirse responsabilidades a  quienes han mentido y robado y a quienes tomaron a sabiendas decisiones injustas que han arruinado a tantos españoles. Deben aprobarse leyes que garanticen que la ciudadanía sea representada directa y fielmente en las instituciones públicas (y no sólo a través de las cuotas de partidos), porque esa es la mejor manera de acabar con el clientelismo que mueve con cada cambio de gobierno a familias completas, amistades y patrocinados varios a cambio de sumisión.
LLAMAMIENTO AL COMPROMISO CIUDADANO
Sabemos que es posible actuar de otro modo y resolver los problemas económicos y sociales que tenemos planteados. Pero es necesario que las respuestas elegidas no estén, como hasta ahora, pensadas sólo en beneficio de grupos empresariales y financieros muy minoritarios. Y para ello es imprescindible que todas las personas de diversas  ideologías y sensibilidades políticas o sociales nos pongamos de acuerdo para forjar una amplia y eficaz mayoría que dé una respuesta contundente, democrática y pacífica a la agresión que estamos sufriendo. Para conseguirlo resulta necesario abrir un proceso de diálogo y convergencia social, lo más amplio posible, asentado en medidas precisas que se orienten a la regeneración política y la reactivación económica.
Por eso hacemos este llamamiento solicitando a la ciudadanía que se comprometa de forma responsable en la construcción de una alternativa política y social basada en los principios de igualdad real, participación, diversidad, pluralidad y defensa de los derechos humanos.
Convocamos a todas las personas y organizaciones sociales y políticas -muy especialmente a las que ya actúan con una importante representación ciudadana y resolviendo problemas directos de los afectados-, para que se manifiesten en favor del diálogo. Que abran en todas las esquinas y caminos de España, en las ciudades y en el campo, en todos y cada uno de los sectores que integran la sociedad democrática, un proceso de confluencia y unidad que, con el amparo de la máxima movilización ciudadana, culmine en la alternativa que ponga fin al drama que estamos viviendo."
Aquí tenéis la lista por orden alfabético de los primeros firmantes:
Francisco Altemir Ruiz-Ocaña, ingeniero de Caminos
Francisco Álvarez, catedrátic
María Dolores Amorós, catedrática
Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE)
Teresa Aranguren, periodista
José Luis Arceo, catedrático
Montserrat Armengou Martín, periodista
Rosa María Artal, periodista
Javier Baeza, sacerdote
Carlos Enrique Bayo, periodista
Carlos Berzosa, economista
José Manuel Caballero Bonald, poeta
Rosa María Calaf, periodista
Julián Casanova, historiador
Angels Castells, economista
José Chamizo de la Rubia, sacerdote y ex Defensor del Pueblo andaluz
Isabel Coixet, cineasta
Nieves Concostrina, periodista
Pilar del Río, periodista
Carmen Durán, fundadora de diversas asociaciones contra la droga
Juan Manuel Faramiñán Gilbert, catedrático
Benjamin Forcano, teólogo
Lina Gálvez, economista
Vicent Garcés Ramón, europarlamentario
Dolores García Hierro, europarlamentaria
Luis García Montero, poeta
Baltasar Garzón, juez
Pilar González, activista
Almudena Grandes, escritora
Antonio Gutiérrez, político y sindicalista
Carlos Jimenez Villarejo, exfiscal anticorrupción
Jacinto Lara Bonilla, abogado
Olga Lucas, escritora
Jesús Maraña, periodista
Jose Antonio Martín Pallín, jurista
Juan Francisco Martín Seco, economista
Federico Mayor Zaragoza, exdirector general de la UNESCO
Vinçenc Navarro, economista
Ana Noguera, filósofa
Manuel Ollé, abogado
Ignacio Ramonet, periodista
Ignasi Riera, escritor y político
Miguel Ríos, músico
Manuel Rivas, escritor
Joaquín Sabina, cantautor
Enric Sopena, periodista
Juan José Téllez, escritor
Juan Torres, economista

martes, 2 de julio de 2013

Han transcurrido siete años y sigue habiendo 0 responsables...

Fue hace siete años. Fue un caluroso 3 de julio de 2006. Algo más de mediodía, la Cadena Ser interrumpió su programación y, como deshilachadas, fueron saltando a trompicones  noticias sueltas.., eran flashes que se sucedían atropelladamente, sin poder explicar qué había sucedido exactamente. Daba la sensación de que algo muy grave estaba sucediendo en Valencia... o había ocurrido ya. Se oía sirenas de ambulancias, sí, cada vez en mayor cantidad y más cercanas unas a otras. Algo y grave había tenido lugar en la linea 1 metro de Valencia. 
Nadie en esos momentos podíamos imaginar la enorme magnitud de lo ocurrido. Se dijo que había heridos, después hablaron de muertos, también había muertos...  La cosa se iba complicando por momentos hasta que pudimos, ya en muy poco espacio de tiempo, ser conscientes de la magnitud de la tragedia.
43 personas habían fallecido y 47 estaban seriamente heridas.
La televisión valenciana, Canal 9, al servicio del poder del PP no alteró su programación: Sólo  más tarde, en las "noticias" nombraron el suceso sin detenerse demasiado en lo acontecido. El silencio fue el primer paso que los mandatarios utilizaron en su estrategia de escurrir el bulto ante el grave problema que se les venía encima.

A los pocos días, el 8 en concreto, iba a venir a esta ciudad el papa Ratzinger al V Envuentro Mundial de las Familias. La ciudad había echado los restos por la ventana en la preparación de esta recepción. Juan Cotino era el coordinador de este evento. Valencia lucía la bandera blanquigualda por doquier. Las manadas de oligofrénicos llenaban la población con cantos infantiloides y una alegría estúpida que más bien daba pena se paseaba por nuestras calles. Muchos comercios confiaban en "hacer su agosto" con este evento. Después se confirmó que no fue así. 

En medio de tanto festejo venían unos muertos a fastidiar la grandiosidad esperada.  Había que acabar con esta situación cuanto antes, hacer de ella un obligado paréntesis lo más breve posible, y retornar a los fastos tan huecos.

Un luto rápido, ficticio, por parte de las autoridades. El intento de confusión por parte de Rita al hablar de un atentado en la estación de metro de Jesús obligaron al entonces subdelegado del Gobierno a explorar el túnel del siniestro y clarificar ante la población toda la verdad de lo acontecido, un terrible accidente cuyas causas había que analizar.

Llegó el sepelio, ofició García Gasco en la Catedral. Las únicas lágrimas auténticas y el dolor que traspasaba los corazones  fueron los que brotaban de los familiares de las víctimas. Se palpaba en el ambiente, el resto -máxime las autoridades- solo tenía prisa, mucha prisa, demasiada, para quitarse de encima a los muertos, que venía Ratzinger...
Y con Ratzinger llegaban los negocios. Aquí se hallaba el "amigo del alma, al que se quiere un huevo", aquél que ya obró y bien en aquella boda que se realizó en El Escorial, con fastos reales y regalos millonarios de un tal Correa, amiguito del yernísimo Agaj y de su suegro, Presidente del Gobierno por aquel entonces. La Gürtel "medió" en la visita de Ratzinger, y de ella obtuvo no pocos beneficios económicos sacados de los bolsillos de los valencianos. 

Entre crucifijos y corruptelas Juan Cotino intentó sobornar a las familias de las víctimas. Les prometió el cielo para que no se querellaran ante las autoridades. Como cobarde con una sonrisa ortopédica rehuyó las inteligentes preguntas de Jordi Évole que, en un magistral programa de Salvados consiguió neutralizar todos los esfuerzos que los medios serviles al PP hicieron para acallar las responsabilidades políticas de unos mandatarios cuya indignidad no tiene nombre. Por fin no solo el País Valenciano todo, sino España entera supo de la brutal tragedia que arrasó 43 vidas e hirió muy seriamente a otras 47, sin que hasta el momento haya habido ni una solo responsabilidad política.
Las familias, en su dolor, han sabido mantener su dignidad. Ahí tenemos la admirable ASOCIACIÓN VÍCTIMAS DEL METRO 3J que paciente pero firmemente mantienen vivo el recuerdo de sus familiares injustamente muertos por la desidia, abandono e irresponsabilidad de unos mandatarios que, con una simple baliza que costaba la nimiedad de 3.000 euros, hubieran evitado esta tragedia. Porque sabían del problema y de su solución para evitar riesgos, pero no actuaron en consecuencia.

Otro 3 de julio, este coincide con el séptimo aniversario de la matanza, volveremos a estar con la Asociación, honrosamente presidida por Beatriz Garrote, para junto a ellos reivindicar las responsabilidades políticas y judiciales a que hubiere lugar. Y ahí estaremos hasta que se produzcan las respuestas adecuadas y justas. tanta vileza e inmoralidad es absolutamente inconsentible.