martes, 25 de febrero de 2014

La verdad de la ficción de Jordi Évole

A pesar de los intentos de echar por los suelos a Jordi Évole tras su último programa, la ficción sobre el 23F, lo cierto es que este periodista no deja de provocar -y en masa- respuestas distintas a su quehacer profesional.

Mucho se ha escrito en tan poco tiempo contra el antiguo Follonero. Llama la atención que profesionales de la información no puedan aceptar que el tiempo pasa también para ellos, incluso para el físico del que en su momento se
vieron dotados -y jamás este accidente es mérito propio sino algo sobrevenido- y sacan a relucir el nivel de audiencia que antaño tuvieron para compararlo con el de Operación Palace para, presos de la envidia, cargar de inmediato contra el autor del mismo. De una insensatez y falta de ética inimaginables. Es una opinión que respeta, de entrada, opiniones diferentes.

Lo cierto es que en Operación Palace se dijo mucho más de lo que muchos han querido obviar. Un repaso entero a los distintos partidos políticos de aquel momento, presentados tal ligeramente proclives a un inmediato golpe de estado con la excusa trivial de reforzar la democracia.
Incluso el PCE liderado por Santiago Carrillo y legalizado por Suárez apenas hacía nada, un 9 de abril -viernes santo- de 1977, queda en dudoso lugar. Y la "explicación" de la 'traición' de Felipe González a los principios ideológicos del Partido Socialista respecto a la entrada de España en la OTAN fue tratada como solo podía hacerse, de manera esperpéntica.

Si en un principio el PSOE se manifestó públicamente anti-Alianza Atlántica explicitando Alfonso Guerra : "El eventual ingreso en la OTAN convertiría a España en una Colonia de los Estados Unidos" (1981). Si el PSOE utilizó a bombo y platillo el eslogan "OTAN, de entrada NO"... Pronto se pudo comprobar, sin embargo, que los mensajes del opositor Felipe González no fueron sino una imponente arma arrojadiza contra Adolfo Suárez, no personalmente convencido éste de las bondades de la entrada en la OTAN en aquellos precisos instantes. Mermadas las fuerzas del Presidente no solo por estos ataques de la oposición sino por las muchas presiones internas de su propio partido, UCD, se vio abocado a dimitir. Los que entonces conspiraron desde dentro contra Suárez son los felones que ahora están en el Gobierno de este país, sus hermanos, sus hijos o parientes muy cercanos.
En el debate de sucesión tuvo lugar el maldito 23F cuyo autoría permanece aún clasificada como Secreto de Estado. Bajo la presidencia de Calvo Sotelo España pasó a formar parte de la Alianza Europea en el mismo 1981.

Ganadas por el PSOE las Elecciones generales en 1982, Felipe dio un hábil vuelco a su antiOTAN. Tras diferentes reuniones del ministro de Asuntos Exteriores con Bruselas y el "convencimiento interno" en el XXX Congreso en diciembre de 1984, se planteó el referéndum acerca de la permanencia en la OTAN para 1986 con la pregunta "¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?"

Este segundo cambiazo -el primero fue el "acuerdo" de los términos aceptados cuando la modélica Transición- acabó por trocar al PSOE en un partido en absoluto de izquierda y sí acomodaticio con la alternancia en el gobierno y sus cada día más claros coqueteos con el neoliberalismo: El PSOE con que nos tropezamos en la actualidad.

Por otra parte, el trato recibido por el monarca en la versión broma del 23F es también una broma. El rey no sabe/no contesta, no tiene opinión ante un hecho tan trascendental como un Golpe de Estado. Se deja llevar.

¿Qué lectura se puede hacer al respecto? ¿La más absoluta precindibilidad de la Monarquía como forma de Estado? Si en una situación tan compleja el rey solo asiente con tal de mantener su Jefatura de Estado. Si en momentos tan complicados el rey no sirve para nada, ¿para qué queremos un rey? Se puede inferir incluso la inutilidad de la institución.

Nadie es desconocedor de la Monarquía Parlamentaria heredada de Franco e impuesta a los españoles en la Transición. Llegado el momento actual y tras el rosario de escándalos presuntamente protagonizados por la famiglia, desde el cabeza de la misma hasta las vergüenzas de la menor de sus hijas y su amado esposo-aspirante-a-alteza-real, arrastrados ambos a la fuerza ante el banquillo judicial, los interrogantes acerca de su continuidad están planteados. El dinero de los contribuyentes, echado al vacío para las sandeces que de sobra se nos restriegan para mayor burla de los ciudadanos, urden en nuestras conciencias la urgencia de plantear un referéndum ante la población toda sobre el sistema de Estado que se prefiere en la coyuntura actual.

No fue casual el DEBATE posterior a la ficción. El necesario colofón para comprender mejor la fantasía anterior:

La necesidad de modificar la Constitución de 1978 - por otro lado vulnerada en su Título Primero por el actual gobierno del PP- así como el dudoso papel de la Monarquía en las circunstancias presentes fueron inteligentemente tratadas en el Debate posterior a la ficción golpista. EL contrapunto de Eduardo Serra fue esencial para dar mayor credibilidad a las palabras lúcidas de la juez Garbiñe Biurrun que no dejó pasar ni un coma sobre el apoyo a la labor ciudadana en todos los avances sociales en lugar de echar flores a quien no las merece. Iñaki Gabilondo se mostró contundente en el necesario cambio de la Carta Magna así como en los crasos errores protagonizados por la Casa Real al igual que el nefasto retroceso a otros tiempos por parte del actual Gobierno del PP y las mentiras constantes con que intentan seguir engañando a la ciudadanía. Siempre 'su luz al final del túnel'. Luz solo vista por los mismos que siguen confundiendo sin vergüenza alguna.



Muchos de los que ahora le exigen a Jordi Évole que tenía que haber contado LA VERDAD no tienen agallas ni para tan siquiera una aproximación tan valiente a este tema tan vorazmente guardado.
La audacia de Évole en esta broma es un clamor a que los ciudadanos seamos tratados como mayores de edad tal y como se nos considera para pagar nuestros impuestos y cumplir nuestras obligaciones. No como niños o como deficientes, que es lo que se infiere al seguir ocultándonos la verdad sobre asuntos de calado tal como fue el alevoso intento de Golpe de Estado.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Piel blanca, corazón negro

El empecinamiento del Gobierno del PP en seguir manipulando la verdad de los hechos y alentar ahora la modificación de la Ley de Extranjería para conseguir que sea legal "la devolución en caliente" de los inmigrantes, nos obliga a continuar denunciando sus constantes abusos ya del todo insoportables.

Mucho se ha escrito acerca de las declaraciones precipitadas -no por ello ausentes de engaño doloso- del Presidente de Ceuta, de la misma Guardia Civil y del Director General de este cuerpo. Este último, Fernández de Mesa, que mostró ya su "talante mentiroso" cuando fue Delegado del Gobierno en Galicia en los momentos del desastre del Prestige -siendo entonces Aznar presidente del Gobierno y Mariano Rajoy el encargado de gestionar aquellos "hilillos de plastilina"-, amenazó con querellarse contra todo quisque que mantuviera que la guardia civil había disparado balas de goma contra los inmigrantes exhaustos que intentaban alcanzar la playa ceutí del Tarajal. Le contradijo su superior, el ministro Fernández en una comparecencia propia de las del "fin de la cita".

El nivel de soberbia de este Gobierno y la cantidad de personajes incapaces que lo conforman no tiene precedentes. Jamás una mayoría absoluta puede tener patente de corso para destrozar todo un país en tan poco tiempo, arruinarnos económicamente y arrasar con los derechos humanos y sociales cuya consecución tanto esfuerzo y tanta sangre derramada costaron.

Incluso la comisaria europea de Interior, Cecilia Malmström, se ha dirigido por carta al ministro Fernádez expresando su "seria preocupación" por la violencia desarrollada por las fuerzas de seguridad en la tragedia del 6 de febrero en Ceuta en la que murieron quince personas, inmigrantes subsaharianos indocumentados.


Mariano Rajoy, una vez más, ha dado muestras de la rapidez de reflejos que lo caracteriza para explicar los turbios asuntos que su proceder provoca. No ha querido aclarar quién dio orden a la guardia civil para su tan inhumano comportamiento. Y se 'ha dignado' a hablar del asunto casi quince días después de los trágicos sucesos. Y lo ha hecho, naturalmente, de forma torticera. Su "explicación" en el Senado ha sido el 'tú más': "Exactamente lo mismo que en el año 2005", en alusión a que en aquellos momentos, siendo Rodríguez Zapatero Presidente del Gobierno, el entonces ministro de Interior, José Antonio Alonso, ordenó igualmente el uso de material antidisturbios para "disuadir" a inmigrantes subsaharianos en su intento de entrar en España a través de Ceuta y Melilla. También entonces hubo muertos.

Mal, muy mal estuvo lo sucedido en 2005. Unos actos criminales y por completo inaceptables para cualquiera con la decencia necesaria que le impida soportar sin más la muerte de cualquier ser humano, máxime por el hecho de ser inmigrante, pobre y, además, negro.

Desconoce Rajoy y su gente toda que nunca una acción mal hecha puede justificar otra igual de deleznable. Jamás la maldad pretérita faculta excusar la maldad presente. Pero justo ese es el argumento mayormente usado los perversos que detentan el poder en los momentos actuales.

La guinda la pone el presidente de Melilla, Juan José Imbroda,  en unas salvajes declaraciones en las que hace gala de su talante racista:"Si la Guardía Civil no puede actuar con los elementos antidisturbios que tiene para defender las fronteras españolas y sí puede actuar en cualquier manifestación aquí contra cualquier español, ponemos azafatas en la frontera con comité de recibimiento para los inmigrantes ilegales".

Algo hay que hacer. De seguir así, la dictadura está servida. La tarea es de todos, cada cual en la medida de sus posibilidades. Bueno es que la sociedad tenga consciencia de que con su silencio y su miedo está cavando su propia tumba. El aguante solo puede conducirnos más aún a una disposición total de esclavitud. Pensémoslo y muy seriamente.



viernes, 14 de febrero de 2014

14 de febrero, unas pinceladas sobre el amor.

Al margen de los orígenes que vinculan el 14 de febrero con San Valentín y que erigen tal día como el de los enamorados... y el consumismo inherente al mismo, llegada esta fecha, siempre ronda por la cabeza eso que llamamos AMOR.

El amor es un término abstracto, como la belleza o la dulzura. Solo podemos ver algunas de sus manifestaciones concretas, así besos, abrazos...  Sabemos o hemos experimentado sus efectos, conocemos a gente poseída por este hechizo, unos felices, otros heridos de por vida y con visibles cicatrices... Sea como fuere, el amor es un sentimiento, algo que experimentamos o no. Nadie
puede imponerlo. A nadie se le puede obligar a amar. Ni tan siquiera nosotros mismos podemos obligarnos a ello. Es algo involuntario. Sentimos y experimentamos el amor, pero no podemos controlarlo por voluntad propia. Él es el que se implanta en nuestras almas. Por ello mismo también él es dueño de marcharse sin pedirnos permiso.

Cuando hablamos del amor, no cabe preguntar de QUÉ nos enamoramos. Cuando la cosa, el objeto, entra en el discurso no se trata de amor, son otros los intereses y bien distintos. Solo cabe interpelar de QUIÉN nos sentimos enamorados, a QUIÉN amamos, QUIÉN nos tiene hechizados.

El casarse, el vivir en pareja es otra cosa. Bien que puede ser resultado de esa punzada experimentada previamente. Pero también es cierto que resultaría imposible vivir con esa intensidad, con esa locura que nos posee y nos anula la voluntad por completo -incluso el entendimiento-  a lo largo de toda una vida.

Vivir en pareja es una acomodación que en muchos casos funciona a lo largo de los años. Para ello preciso es el respeto mutuo, el cariño amistoso y cómplice y, sobre todo, tener ambos una convicción semejante de lo que entienden por convivencia. En tal caso se podría hablar del amor-costumbre de Miguel de Unamuno

Otros son los ejemplos -los más extendidos- de lo que muchos piensan que es amor. Cansados cada cual del otro, se soportan, por aquello de no estar solos o por conveniencias sociales o personales, aunque se detesten profundamente.

La viñeta aquí reproducida manifiesta ese conformismo de vida. Para algunos, suficiente. Para otros, absolutamente insufrible.

Lo que me queda absolutamente claro es que mientras no se "ha vivido sin vivir", anhelantes del otro, viéndolo en las siluetas lejanas que se desdibujan cuando a ellas nos acercamos anhelantes, oliendo su calor, ansiando sus ojos, sus besos, sus abrazos todos, su poseernos plenamente y nuestra entrega profunda a tal placer nunca colmado, mientras no se ha experimentado el amor, no se ha vivido en el sentido más profundo de la palabra.

Todo lo demás es cualquier cosa menos amor.

Muy habitual es también la asociación del sexo con el amor. Es normal que el amor se vea consumado en la estrecha unión de los amantes a través de la inmensidad del acto sexual. No solo es normal sino deseable y deseado. El placer recíproco es algo hermosísimo y una exigente llama incandescente.

Bien que no todo sexo es amor. La química que somos, los andrógenos y estrógenos exigen su liberación. Y esta se produce inevitablemente también al margen del amor. Pero este es ya otro asunto.



domingo, 9 de febrero de 2014

Cristina Infanta, transmutada a "mujer mujer"

No podíamos dar crédito a las palabras de uno de los abogados de Cristina Infanta, Jesús María Silva, cuando hace un mes afirmaba su total convencimiento de la inocencia de su defendida, que "pasa obviamente por su fe en el matrimonio y el amor por su marido". La Infanta acababa de ser imputada por el caso Nóos. El argumento del "amor" fue reiteradamente expuesto por este letrado hasta tal punto que muchos pensamos que se nos estaba tomando el pelo -como es habitual-, pero que nunca iban a esgrimirse tales argumentos en algo tan serio como debería ser un juicio.

Llegó el momento el 8 de febrero. El juez Castro, la única persona decente en todo este proceso, ha soportado todas las presiones impensables. Su integridad se ha mantenido firme pese a los improperios de personajes del mundo judicial y fiscal y de algunos indecorosos  medios cavernarios. En la ciudad de Palma las medidas de seguridad alcanzaron límites insospechados para mantener la "protección" de la Infanta. Ello conlleva que más de 20.000 euros salgan de nuestros bolsillos.

El circo se ha consumado. El bufete de los prestigiosos abogados, con Roca Junyent al frente -aquel 'padre' de la Constitución y de la 'Operación Roca'-, ha esgrimido como único argumento (no tendrían otro) el amor, la docilidad y el desconocimiento de Cristina Infanta. La única mujer de la Casa Real con carrera universitaria -y con un puesto de trabajo que requiere de no pocos conocimientos- ha tenido que hacer el papel de bobita y "mujer mujer" ante el juez Castro. La protagonista ejemplar de "Cásate y sé sumisa". Asumidos los 20 puntos de la Sección Femenina publicados en 1958 y resumidos en "Recuerda que él es el amo de la casa". En esto se ha convertido públicamente la hija menor del Rey.


El esposo, "objeto de esta locura de amor", todo un primor. Imputado, junto a su socio, por la Fiscalía Anticorrupción por malversación, fraude, prevaricación, falsedad y blaqueo de capitales. Millones de dinero público, nuestro, en sus bolsillos y evadidos a paraísos fiscales. La "tapadera" para blanquear el dinero del Instituto Nóos, una ONG para niños discapacitados. Difícil una mezquindad mayor.

La burla propiciada a los ciudadanos españoles difícilmente tiene parangón. Las consecuencias deberían ser proporcionales al escarnio sufrido durante demasiados años.

En la "modélica" Transición se produjeron una serie de engaños a los españoles, ansiosos de alcanzar la Libertad y la Democracia tras una dictadura de cuarenta años plenos de represión y saqueo de todos nuestros derechos. Se nos vendió en papel de celofán un Jefe de Estado hijo también de Franco. Nadie preguntó a los ciudadanos qué modelo de Estado queríamos. Y así se nos impuso la Monarquía. El tiempo ha transcurrido, demasiados hechos nada ejemplares hemos tenido que soportar. Un exceso de soberbia, en unos más manifiesta que en otros. Un desprecio a todos nosotros de cuyos tributos se les obsequia con una vida con exceso regalada.

Hora es de que la ciudadanía tenga voz y voto en algo tan importante como la Jefatura del Estado Español y el modelo que queremos de Estado.
El derecho a decidir es indispensable en una auténtica democracia. Sabemos que nunca una monarquía es elegida por el pueblo. Su modelo es la imposición y la herencia.

Aunque solo fuera por este motivo, que es esencial, la República será siempre el paradigma a seguir. La voluntad de la ciudadanía debe prevalecer sobre cualquier otro ejemplo de privilegios. Es decir, una sociedad en que el poder emerja de abajo arriba, nunca al revés, como ahora estamos padeciendo.

Y esto debe aplicarse, por supuesto, al funcionamiento de los partidos políticos. Fuera aparatos, y plena participación ciudadana en el quehacer político.
Todo lo que no sea el establecimiento y práctica de una democracia real devendrá en pura caricatura.



lunes, 3 de febrero de 2014

Eco de los últimos engaños desplegados en Valladolid

El PP ha acabado su Convención Nacional en Valladolid con un buen puñado de mentiras añadidas a las que nos tienen ya acostumbrados. Rajoy en su discurso de clausura ha conseguido autosuperarse sin ningún tipo de complejos, frío como el mármol y exhibiendo un cinismo y desvergonzonería tales que ningún presidente de Gobierno de un país civilizado y democrático se atrevería a semejantes despropósitos.
Parecía imposible superar a Mª Dolores Cospedal en su delirio "Es el PP o la nada". Pero no, la inconsciencia de Rajoy le lleva a sobrepasar todos los límites.
Nadie en su sano juicio y con un mínimo de dignidad y honestidad sería capaz de exponerse a tal ridículo ante la ciudadanía española y ante el mundo entero.

Lo peor, sin embargo, no es que España tenga un presidente así. No. Lo peor es el gran coro bastardo que le ha aplaudido sus "gracias", sumándose todos en una agresiva orgía de insolencias. ¡Cómo pueden reírle las burlas contra los millones de españoles sin trabajo o con alguno de precariedad tercermundista, que están pasando hambre, que no pueden pagar el recibo de la luz, ni la hipoteca, ni los estudios de sus hijos, ni las medicinas, ni la atención médica necesaria para no morir como perros sarnosos en medio de la calle..., cuando Rajoy, borracho de absurda autosuficiencia, afirma que han sido justos repartiendo "las cargas de la crisis"!

Y Rajoy sigue explayándose en lo que 'están consiguiendo': "el dinero de los contribuyentes se maneja con más exigencia y se aprovecha mejor". Efectivamente, en sus dos años de mandato los ricos son muchísimo más ricos y los pobres, más pobres, y demasiados ya en el umbral de pedir. El porcentaje  de españoles que se hallan por debajo del umbral de la pobreza está en un 20'7%, más de tres millones sobreviven como pueden con 307 euros al mes. Y la pobreza infantil se halla en un 26'7%. Solo en el año 2013 -solo en un año- Rajoy ha logrado la odisea de que 600.000 niños más se encuentren en esta situación de pasar hambre. Y esta estadística ha aumentado 3'1 puntos desde 2011, el triple de lo que aumenta en el resto de Europa.

Pero Rajoy continúa en su embriaguez: "Los españoles asumieron los sacrificios cuando era más difícil aceptarlos"... "España está de nuevo en marcha, lenta, pero inexorable"... "Sé que algunas familias no han notado el cambio, pero lo notarán, va a subir la marea. No puedo prometer que vayamos a recuperar nuestro bienestar en un solo día, pero cada día que pasa, estamos más cerca". Fin de la cita.

Cierto que también "ha colado" alguna verdad: "Reformaremos la educación, no se puede quedar como está: nos jugamos nuestro futuro"Es cierto. La educación, la formación, la cultura forma ciudadanos libres que no soportan las dictaduras ni los abusos y que no están dispuestos a ser esclavos de nadie. Por eso mismo estos del PP se sienten obligados a "reformar" la educación. Una educación, la suya, solo para la élite socioeconómica. Al pueblo hay que mantenerlo en la ignorancia, subyugado y en silencio, que trabaje para los "amos" y que no moleste. A ello ayudará también, y no poco, el proyecto de Ley del ministro Fernández -con la colaboración de santa Teresa- que pretende poner la mordaza a los ciudadanos para que los señoritos puedan dedicarse a sus hobbys. Unos seguirán evadiendo nuestro cada vez más escaso dinero, otros jugarán a matar elefantes o personas, ¿qué más les da?

Y hablando de la Ley mordaza tenemos como buen ejemplo la violencia desplegada por la policía contra los ciudadanos que se manifestaban cerca del restaurante vallisoletano donde estos 'seres' del PP se habían congregado para degustar buenas viandas regadas con exquisito vino -pagado todo por nosotros- y celebrar así la ultima de las barbaries antes nunca mejor protagonizada.

Las agresiones verbales del presidente del Gobierno del PP contra Pérez Rubalcaba no han sido tampoco gratuitas. Al PP no le interesa mencionar ninguna otra fuerza política que no sea la propia o la del PSOE. La mejor manera de inducir al bipartidismo, y nada más que al bipartidismo, las mentes de los electores. Dos partidos iguales en lo económico, iguales en sostener los debilitados cimientos de la monarquía, iguales en seguir alimentando a la jerarquía eclesiástica, iguales en mantener este sistema que nació ya corrupto tras la muerte del dictador Franco, iguales en no aceptar la reforma de esta ya vieja Constitución si no es para proteger todavía más a las clases privilegiadas...

Ambos se cuidan de procurar la necesaria llegada de una III República. Saben que sus privilegios actuales desaparecerían de inmediato. Uno, el PP, siempre fue así. El otro, el PSOE, juega a nadar y guardar la ropa. Espera tranquilamente ocupar la Moncloa en lo que considera el 'recambio acostumbrado' en el mandato gubernamental.

También yo, como mi estimado paisano Raimon, digo NO. No vengo de ese mundo...