viernes, 15 de enero de 2016

Un sillón bien vale una bajada de pantalones


Pedro Sánchez, el de los juegos de palabras aprendidas frente a las protestas, totalmente justificadas, de Pablo Iglesias, repite "dialogar no es chantajear, influir no es imponer y acordar no es bloquear", con la salvedad de que, una vez vomitado el mantra que le han escrito y que repite cual hombre de Estado se queda desinflado como muñeco de plástico barato.
Que Sánchez juzgue las protestas de Pablo Iglesias como "pataleta de niño pequeño" es una muestra de infantilismo propio.  No es precisamente Pablo Iglesias "niño de pataletas cuando algo no sale como a él le gustaria". Ni mucho menos. Lleva demostrando el compromiso de sus palabras desde que dio el salto a la política como tal dedicación. Lo acontecido nadie tiene que contárnoslo y menos Pedro Sánchez.

Porque no solo estuvimos con la máxima atención puesta en día tan significativo, el de la Constitución de las nuevas Cortes, en qué se hacía y qué se contaba a través de los distintos y variopintos medios de comunicación, sino porque ya somos mayorcitos y con capacidad de discernir ante las distintas informaciones que competían en ser los primeros en dar la nueva, que no buena.
Y lo que pasó no es más que una 'vendida' total y absoluta del PSOE, a través de su figurín todavía Secretario general, ante un PP corrupto y ejemplar en las peores prácticas contra la decencia y la honradez, así como un tender la mano -ni quedaba ni se deseaba otra-  a la nueva parte de la derecha ideológica, la del Ciudadano-Hugo-Boss, para la composición de la nueva Mesa del Congreso.
Es decir, el PSOE ha regalado la mesa del Congreso a la derecha, a PP y C's, cuando PSOE más Podemos podrían haber obtenido fácilmente la mayoría de la Mesa. La decisión ha sido unilateral por parte del PSOE, con un Pedro Sánchez al servicio de los que le mandan. Y es que al parecer el Partido Socialista ha pactado con PP y C'S para distanciar a Podemos y dar la mesa a la derechona con tal de obtener la Presidencia. De auténtica golfada se puede calificar.
Y es que la conformación de la Mesa del Congreso no es algo intrascendente, más bien al contrario. La Mesa tiene, entre otras facultades, la potestad de dar el visto bueno, o no, a las Propuestas o bien Proposiciones de Ley que los distintos grupos parlamentarios puedan presentar en el Congreso.

El mismo día de la Constitución de estas últimas Cortes Generales, 13 enero 2016, Podemos presentó su muy anunciada proposición de Ley de Emergencia Social, la ‪#‎Ley25‬, cuyo referente es el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Esta proposición legislativa pretende su pleno y rápido cumplimiento para que todo el mundo tenga derecho a un nivel de vida adecuado y digno. Además, es una iniciativa de mínimos que está pensada para que todos los grupos puedan debatirla e incorporarse a la misma, cuando, por otra parte, las medidas que se incluyen en la proposición de ley no tienen coste para los Presupuestos Generales del Estado.
La diferencia entre esta proposición y la 'batería' de titulares, que no de propuestas, que el PSOE ha tramitado un día después es clara. La proposición de Ley de Podemos exige su inmediata puesta en funcionamiento para -insistimos- paliar, de entrada, las enormes injusticias y quiebros sociales que se están padeciendo en esta España de hoy tras el paso del absolutismo 'atiliano' de Mariano Rajoy y su gran famiglia.
Por su parte, Pedro Sánchez en el conjunto de titulares presentados en el Congreso no recoge nada de absoluta inmediatez, ni tan siquiera cómo materializará esas iniciativas, si mediante proposiciones no de ley para instar al Gobierno a hacer reformas o  mediante propuestas legislativas concretas. 
En definitiva, con la actual Mesa del Congreso en manos de la derecha, el PSOE puede lavarse las manos ante la ciudadanía en la muy probable no aceptación de  propuesta legislativa de Emergencia Social, de contenido de absoluta necesidad social. Porque, de hacerlo abiertamente, decir el PSOE NO a algo de tan palpable urgencia, sabe que sería su muerte política definitiva.
Es decir, expresar el PSOE su NO a la propuesta de #Ley25 sería la manera más explícita de confesar en qué ha devenido este partido desde aquellos años de Suresnes: un caminar con rumbo fijo hacia la consumación de un partido más al servicio de los mercados, al benefico del capital -con todo lo que conlleva- frente a las justas y obligadas demandas de los ciudadanos de este país. 
El paso dado, de común acuerdo con PP y Ciudadanos, para la conformación de una Mesa con mayoría de miembros de la rancia-derecha-heredera-del-dictador es una clara muestra de que el viaje de Pedro Sánchez a Portugal no ha sido sino un viaje vacacional y de placer sin más. Pura apariencia. Con este gesto, la realidad política está servida. No hacen falta tantos circunloquios de fingimientos para acabar en brazos del PP y C's. No hace falta que lance regañinas a Podemos. Este partido, todos su miembros y sus seguidores, con Pablo Iglesias al frente, sabe bien cuándo y por qué debe plantar cara como sea y donde toca, ahora en las Instituciones de las que forma parte.
Y ante los acontecimientos que han sucedido de inmediato es innegable que el pacto para la Mesa no ha sido sino el preludio de la Gran Coalición, esta vez tripartita, que, fija su mirada en sus propios intereses y en la servidumbre a los mercados, niega la plurinacionalidad del Estado. Niega la realidad.
A ello hay que sumar el regalo que, 'conformada' la Mesa del Congreso, PP y PSOE hacen a los partidos que rompen España, ERC y DiL, cuando por reglamento no les corresponde y niegan a Podemos, la izquierda, los grupos correspondientes a Compromís-Podem, En Comú-Podem y En Marea.
Queda bien clara la pretensión de que Podemos acabe rompiéndose y con ello quede decapitada de una vez por todas la Izquierda en este país. 

La #GranCoaliciónTripartita no se va a hacer esperar demasiado. Por aquello de "si el país lo necesita", "por bien del país", "los mercados nos lo demandan" ...





lunes, 4 de enero de 2016

La CUP se ha pitorreado de Mas, de Junts pel si y de todos aquellos que esperaban, ansiosos, la decisión de esta.

La CUP se ha pitorreado de Mas, de Junts pel si y de todos aquellos que esperaban, ansiosos, la decisión de estos a los que despectivamente llaman "antisitema, radicales independentistas" y mil lindezas más.
Conociendo los principios de las CUP así como los de los colectivos y movimientos similares era muy muy extraño que Antonio Baños y los integrantes de la Candidatura d'Unitat Popular (CUP) accedieran a apoyar a Mas como President del Parlament Català. 
Además, uno de sus componentes, aunque quizás no milite, es David Fernández, periodista y político, proviene del mundo de la insumisión, la okupación y los movimientos sociales.
En noviembre de 2013 se sacó un zapato y lo mostró a Rodrigo Rato durante su comparecencia en el hemiciclo catalán, llamándole gangster y recordando la simbología del zapato que un periodista lanzó a Bush años atrás por la ocupación de Irak.

¿Quién puede creer que fuera una 'casualidad' el empate a 1.125 exactos los votos correspondientes a SÍ a Mas y NO a Mas? Imposible casi matemáticamente hablando.
A nadie se le escapa de qué calaña es Mas, su íntima vinculación a los Pujol, su participación en los devaneos económicos en que Convergència Democràtica se ha visto envuelta, y está envuelta.
Andreu Viloca, tesorero de CDC y también de las dos fundaciones afines al partido (CatDem y Fundació Fòrum Barcelona), ingresó en la cárcel tras dististas investigaciones de la Guarcia Civil por demasiadas irregularidades en obras que la Generalitat otorgó a constructoras catalanas durante los Gobiernos de Artur Mas (2010-2015).
Convergència pagó la fianza de 250.000 euros dpara sacar de la cárcel de Quatre Camins a su tesorero.
Y todo producto del famoso 3% que ya denunció en sede del Parlament catalán Pasqual Maragall: "El problema de CiU se llama 3%". Febrero de 2005 es la fecha de aquellas palabras. Es decir, si ya entonces se sabía las comisiones que Convergència Democràtica 'cobraba' a cambio de favores institucionales, ¿a qué monte se puede elevar la cifra de esta práctica corrupta?
Las prácticas fraudulentas han sido reiteradas durante el mandato de Artur Mas como continuador de su 'padre político', Jordi Pujol. 
La Catalunya de Artur Mas fue la primera en aplicar durísimos recortes en la sanidad así como la intalación de prácticas indecentes que dividen a los ciudadanos en primera y segunda clase en función del dinero que puedan pagar.
La CUP no podía aceptar que Artur Mas ni nadie de Convergència Democràtica ocupase la Presidencia de la Generalitat.
La CUP es un partido (inscrito como tal en 1987) no solo independentista, es algo más. "Con un carácter asambleario y defensora de posturas independentistas y ecologistas, su programa ha sido encuadrado dentro de un «republicanismo anticapitalista». Defiende la salida de una hipotética Cataluña independiente tanto de la Unión Europea como de la OTAN. Aboga por la nacionalización de entidades financieras. Ha sido considerada tanto una organización de «extrema izquierda» como de «izquierda radical»".
El término «unitat popular» hace referencia a la alianza de izquierdas chilena encabezada por Salvador Allende, que impulsó un movimiento de transformación socialista y gobernó hasta el golpe de Estado de Augusto Pinochet. El concepto, además, tiene una clara referencia marxista. Se pronuncian por la altermundialización y el feminismo, la insumisión, el ecologismo social...
Lo que ha hecho, por tanto, la CUP ha sido, con enorme habilidad, una tremenda burla a Artur Mas y 'su' CDC, así como al partido del Gobierno de Rajoy y a todos los demás a quienes nos han tenido en vilo hasta la 'solución' definitiva de las asambleas que han finalizado el 3 de enero.
Y por si fuera poco, la formación anticapitalista ha señalado que, antes que convocar nuevas elecciones, existe otra opción: así, ha instado a Junts pel Sí a que "mueva ficha", es decir, que proponga a otro candidato.

Que les llamen 'radicales antisistema', 'desarrapados', 'marxistas', lo que quieran. Pero han tenido el coraje de pitorrearse de todo el mundo.