sábado, 30 de mayo de 2015

SOBRE PACTOS POSTELECTORALES


Al parecer hay dificultades a distintos niveles para conformar definitivamente los pactos postelectorales entre las distintas formaciones políticas progresistas. Lo primero a tener en cuenta, desde mi punto de vista, es la conciencia de que ni los votos ni los escaños correspondientes son de un partido sino de la ciudadanía que le ha otorgado su confianza.
No se trata ahora de "colocarse" ni de "colocar" a los amiguetes con sus fauces hambrientas para que el money llegue directamente a los bolsillos propios. Es algo mucho más serio y profundo.
La situación no está para tracas ni para fiestas pantagruélicas. Si hemos predicado con la palabra el ofrecimiento del cambio a las políticas inmorales del PP, hay que aplicar en los hechos dichas promesas, no realizar un mero recambio de 'collares'.
Teniendo como punto de partida estos principios de ser servidores de los ciudadanos -y nunca más servirse de ellos-, el único problema a resolver, y no es poco, consiste en plantar cara muy seriamente a los jefecillos de área de los distintos ayuntamientos y Comunidades y exigirles toda la documentación e información que ahora se niegan a dar. Y si continúan oponiéndose con falsas excusas, hay que echarles -sin miramiento- de los puestos que indignamente estan ocupando y conseguir como sea la necesaria información para, a partir de ya, comenzar a limpiar, auditando toda la inmundicia que han dejado y denunciar ante la justicia.
Para que ello se pueda realizar con éxito, lo primero es la UNIDAD de las fuerzas entrantes, como al principio he comentado. Y cuidado, dicha unidad necesita de la DECENCIA en cumplir la palabra dada: GOBERNAR PARA EL PUEBLO. No nos equivoquemos. Lo contrario los ciudadanos jamás lo entenderán.

sábado, 2 de mayo de 2015

Siguen las mentiras sobre Juan Carlos Monedero


"El agotamiento personal por la batalla desencadenada a raíz de su errónea declaración fiscal de ingresos", en relación a Juan Carlos Monedero (Soledad Gallego-Díaz)
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Hace tiempo que me sorprende, y no para bien precisamente, La Mirada de esta periodista en pasados momentos admirada.
En todo lo que lleva opinando acerca de Podemos no he encontrado aciertos en ningún momento, desde mi personal punto de vista. Bien que, al tratarse de 'opinión', cada cual es muy libre de colocarse en una óptica o en otra.
Ahora, sin embargo, Gallego-Díaz no está opinando sino afirmando una "errónea declaración fiscal de ingresos" por parte de Juan Carlos Monedero. Y no es cierto.
Juan Carlos Monedero cobró de paises latinoamericanos -Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua-, a los que asesoró en los temas que le solicitaron, una determinada cantidad de dinero que podría haber ingresado en el lugar de origen de donde salía el dinero percibido, y tributar allí. Pero prefirió traer sus ganancias a España y engrosar las arcas del Estado español con sus aportaciones. Eligió, en base a la legislación vigente, hacer su ingreso (70.000 €)  a través de su empresa, Caja de Resistencia, elemento necesario para el desarrollo de estos sus trabajos. En España las diferentes pequeñas y medianas empresas -farmacias, abogacías, consultorías, ingenierías, etc., - han formado una S.A. o S.L. y a través de ella tributan, no lo hacen como personas físicas. Pero bueno, hasta aquí nada que objetar.
Como Monedero no es del PP (tampoco de C's ni del PSOE), las fuerzas vivas del país aunaron sus esfuerzos para imputarle sin motivo alguno un presunto fraude a Hacienda. Cansado Monedero de tanta presión social y mediática en contra de su persona, presentó en Hacienda una declaración complementaria y pagó 130.000 € más. En total, 200.000 € de los 425.150 € percibidos en su momento.
- "Podemos señala que el hecho de presentar una declaración complementaria voluntaria "implica por ley que no existe fraude fiscal, por lo que las informaciones vertidas son claramente falsas e interesadas al servicio de la disputa política".
- La formación sostiene que los inspectores han "afirmado repetidamente" que no ha habido "ánimo de ocultación, infracción o sanción alguna, lo que contrasta con el uso político que se quiera dar a esta información". (http://www.rtve.es/n/1094382/ vía @rtve)
Por lo tanto, la única 'irregularidad' que podría atribuírsele a Monedero sería en relación a la Universidad Complutense de Madrid de la que es profesor. Pero nunca en lo tocante a Hacienda.
Juan Carlos Monedero tiene, como el resto de profesores de universidad, dedicación exclusiva. Por ello cualquier dinero percibido por algún trabajo al margen de sus clases debe cobrarse a través de la Universidad. Y esta no permite ningún cobro que sobrepase el triple de la cantidad anual percibida como profesor de la misma.
El profesor Monedero no cumplimentó ante la Universidad Complutense la solicitud de permiso para este tipo de trabajo realizado como asesor. La cantidad de 425.150 € sobrepasa con diferencia el triple de su sueldo anual como docente.
No conozco ningún caso en que la Universidad hay tomado medidas en contra de un profesor por 'faltas' de este tipo. Y no son pocos los que realizan trabajos al margen de esta su empresa.
Tampoco en el caso del profesor Monedero la Complutense de Madrid ha abierto ningún expediente por mucha cizaña que se inoculó sobre este tema. Y es esta la única entidad, la Universidad Complutense, la que podía haber recriminado/sancionado la no petición de permiso del docente.
Por tanto, señora Gallego-Díaz, le ruego que siga siendo lo rigurosa que, como periodista, la recuerdo de años pasados.
Y extiendo este ruego a todos los poderes mediáticos que con tan mala saña se han ocupado -y siguen haciéndolo- del "caso Monedero".
Muchas gracias.

Por cierto no puedo dejar de mencionar el magnífico artículo de Juan Carlos Monedero saliendo al paso de todos aquellos que especulan malintencionadamente acerca de su dimisión de los cargos orgánicos de Podemos: Para mi amigo Pablo

martes, 14 de abril de 2015

Galeano: “Dejemos el pesimismo para tiempos mejores”

En diciembre de 2001, después del derrumbe de las Torres Gemelas y después que tuviéramos noticias de las terribles sentencias contra Cinco cubanos en Miami por quienes se desató una lucha mundial para que se hiciera justicia, Eduardo Galeano ofreció una entrevista a nuestra editora, Rosa Miriam Elizalde. Recordamos esta conversación como homenaje a este periodista, escritor, hombre entrañable, que sabía expresarse como pocos en el lenguaje y la sensibilidad de nuestros pueblos.
“La solidaridad necesita de la soledad, aunque parezca un contrasentido”, dice  despidiéndonos en la puerta del Hotel Meliá Cohiba, vestido invariablemente de azul y rematando una idea que lo obsesiona: el tiempo para escribir. No le alcanza, y siempre tiene un discurso preparado para quienes lo invitan a congresos y conferencias, el discurso del insustituible aislamiento del escritor que necesita batallar a solas con las palabras. Generalmente quienes lo llaman aceptan sus razones y hasta lo compadecen, pero él termina yendo igual a esos encuentros que lo persiguen por todo el mundo, aunque “lo de este Festival en Cuba es distinto. Yo tengo una relación especial con los organizadores”.
El tiempo es también implacable capataz de esta entrevista. Apenas una hora de conversación -”de todos modos, tú no tienes mucho espacio”, me consuela-, en la que quedan muchas preguntas fuera, pero no el Eduardo Galeano que una se ha imaginado después de leerlo en los libros y perseguirlo en los periódicos. Habla como escribe, le encanta que pirateemos todos sus artículos y hace bromas tiernas, como el niño que es y que cualquiera adivinaría en El libro de los abrazos. Mi compañero de faena, Angelito, quiere enseñarle la fotografía que le ha hecho y que aparece en la pantallita de la cámara digital. “No, por favor, yo no me miro porque me da mala suerte. A menos que ya hayan inventado la cámara que le devuelve el pelo a la gente.”
Galeano es, también, la sensibilidad. Para empezar es él quien pregunta por las noticias del día: “¿qué pasó en el juicio de los cubanos presos en Miami?” “Dos cadenas perpetuas para Gerardo”, le digo. “Eso ya es demasiado, ¿no te parece?”, y hay una pausa larga, incrédula y dolorida, por la que se cuelan, irreverentes, los acordes de un piano.
-Otra noticia de última hora es un vídeo en el que Bin Laden se congratula de los ataques del 11 de septiembre. Esto se presenta como la prueba de las pruebas, y el malo de la película regresa en momentos muy oportunos ¿Qué le parece?
-Las pruebas que se conocieron no son muy convincentes. A mí, personalmente, me da la impresión de que a Bin Laden le encanta atribuirse los atentados, o al menos dejar en el aire la sospecha de que él fue el autor. No sé si eso será verdad o no, quién sabe si alguien sabe. Lo que sí se conoce, porque se puede deducir en todo lo que está ocurriendo desde el 11 de septiembre, es que se nos está invitando a caer en una trampa que nos obliga a elegir entre un fanatismo y otro fanatismo, uno religioso y otro militar, entre un señor que se cree Mahoma y otro que se cree Buffalo Bill.
“De hecho el sistema mundial de poder ha utilizado a Bin Laden y a los atentados como una suerte de salvoconducto para hacer lo que se le ocurra. Te diría que habría que citar a mi nieta Catalina, que tiene tres años y que llegó de la escuela diciéndole a la madre que estaban haciendo, junto con todos los chiquitos, un dibujo sobre la paz. La madre le dijo: ¿pero tú qué sabes lo que es la paz? La niña miró a su madre con piedad, con lástima y perdonándole la vida le respondió: `pero, mamá, cualquiera sabe: la paz es vivir’. Yo creo que esa definición es perfecta y podría servirnos de brújula en tiempos confusos para no ceder a las tentaciones que nos ofrecen los enamorados de la muerte.”
-Muchísimo antes de que se desplomaran las Gemelas usted denunció la dictadura de la imagen y la palabra únicas. Si eso era entonces una realidad palpable, ¿ahora qué estamos viviendo?
-Ahora solo empeoró mucho. Esto que no nació el 11 de septiembre, que venía de antes, es la imposición en la escala universal de un sistema que se disfraza de destino, que dice: “Yo soy la eternidad”, y la verdad sea dicha: desde el 11 de septiembre para acá son muchas las puertas que se han cerrado para los que intentan otras alternativas, los que quieren ofrecer otras respuestas a los desafíos del tiempo y del mundo. Esto ha asestado un golpe muy duro “por supuesto, no un golpe de muerte” a las voces alternativas y a las imágenes alternativas, porque sus posibilidades de discusión se han tornado mucho más complicadas y se han cerrado puertas y caminos. Habrá que atravesar esta etapa difícil, partiendo de la certeza de que la impunidad del sistema, de un sistema enemigo de la tierra y de la gente, puede conducir a un desastre total. Una impunidad que puede conducir -y yo no quiero hablar en términos muy apocalípticos- a… a…
-Al futuro como recuerdo… Hay un proverbio quechua que dice: “la historia es inventada, pero el futuro es recordado”.
-Sí, a cosas muy terribles, a la imposición por el miedo de una suerte de gran prisión universal, donde en nombre de la democracia se imponga una única posibilidad de vivir en el mundo, si es que podemos sobrevivir en él. Una única posibilidad de vivir como si fuéramos todos rehenes de un sistema que decide en lugar de nosotros. La dictadura de la palabra única y de la imagen única, impuestas a partir de esto que llaman globalización, corresponde a lo que es la dictadura del poder en el mundo de hoy, un mundo que dice ser democrático, pero que en realidad está en manos de muy poquitos. No hay más que leer las noticias en los diarios de cada día, o escucharlas por radio, o verlas por televisión.
“Uno se pregunta, ¿quién gobierna realmente?, ¿quién gobierna en el mundo de hoy?, ¿habrá un gobierno que gobierne? Salvo las excepciones que conocemos: creo que eso es algo que a Cuba nadie le puede negar, con todo y las discrepancias y contradicciones que puedan haber. Cuba es la única que trata de salvar en el mundo de hoy eso que se llama derecho a la autodeterminación, el derecho a la dignidad.
“Pero la realidad universal es otra. Uno ve que el pueblo elige un presidente en cualquier país, y después gobierna el clon, no el presidente. El clon es otro señor que es idéntico al presidente, pero que piensa todo lo contrario, que empieza a decir todo lo contrario de lo que dijo; alguien que, por supuesto, actúa al revés de aquel candidato que pronunciaba discursos durante la campaña electoral. Y el clon es un clon obediente. No toma ninguna medida sin que sea aprobada por el gobierno que gobierna a los gobiernos. ¿Y cuál es el gobierno que gobierna a los gobiernos? El que está todos los días en las noticias de los periódicos: el Fondo Monetario, donde hay cinco países que toman las decisiones y que tienen el 45 por ciento del capital -allí el voto es el dólar, de acuerdo con el capital aportado a esta institución financiera tan poderosa. El Banco Mundial es un poquito más democrático: son siete países que deciden. Y en la Organización Mundial de Comercio no se vota jamás, aunque hay derecho a votar, los votos no se usan. A esto podríamos agregar el atentado cotidiano contra la libertad de expresión, que es la concentración del derecho de informar y opinar en muy poquitas manos, drama de nuestro tiempo. Nunca hubo una concentración tan feroz de ese derecho, y este se corresponde solo con el ejercicio del poder financiero, económico, político y militar en el mundo contemporáneo.”
-Quién no está con Estados Unidos, está en su contra, y Dios no es neutral, dijo Bush. Ante esa disyuntiva, ¿con quién está Galeano?
-Con ninguno de los dos: Bush dice lo mismo que Bin Laden, solo que este usa el nombre árabe de Dios, que es Alá. Cada uno se escuda en esta suerte de permiso divino para decidir la suerte del planeta, como si Dios hubiera decidido algo de eso. John le Carré, ese autor de novelas espléndidas, lo sintetizó hace ya algunos días en una frase certera: “Dejen a Dios fuera de este asunto”. Pero esto no tiene nada de nuevo. Siempre las peores atrocidades se han cometido en nombre de Dios. Yo, como tuve buena relación con él cuando era chico, sé que es inocente de las barbaridades que se le atribuyen.

La culpa no es del espejo

-Se ha tratado de culpar a la izquierda antiglobalizadora del odio que inspiró el ataque del 11 de septiembre. ¿Por qué?
-Siempre, siempre, la izquierda tiene la culpa, lo sabemos. Pero la culpa de la cara no la tiene el espejo. Lamentablemente ocurrió esta tragedia de las Torres, pero no hay que perder de vista que es la primera vez que alguien le asesta a los Estados Unidos, lo que estos propinan habitualmente al resto del mundo. Claro, como nadie los había bombardeado desde 1812, cuando los ingleses quemaron la Casa Blanca, pues resulta que es la izquierda la que ha predicado el odio que desembocó en este acto de locura del atentado contra las Torres Gemelas. Si la izquierda ha denunciado los crímenes que se han cometido -y ha sido en cantidades, por todas partes, matando no 5 000 civiles como en las Torres, sino centenares de miles, millones de civiles en todas partes del mundo-, el problema está en esos actos criminales, y no en la voz que los denunció. ¿O acaso el termómetro tiene la culpa de la fiebre?
-Usted es un mago de las palabras, pero no tan bueno como los jefes de la dictadura global. Estamos viendo sinónimos delirantes: islamismo/terrorismo; libertad duradera/justicia infinita; Estados Unidos/civilización; bombas de racimo/paquetes de alimentos… ¿Qué está pasando con las palabras en esta nueva cruzada?
-No solo se está matando inocentes, porque ¿qué tienen que ver esos campesinos afganos que murieron en esta guerra absurda?, ¿qué tiene que ver eso con el atentado que pudo haber cometido Bin Laden, o quien sea el energúmeno?, ¿por qué tienen que pagar eso los pobres afganos que han muerto? A ver, que alguien me lo explique. No solo tuvieron que soportar la dictadura talibán, sino, encima, los bombardeos que los castigaron, que castigaron a los castigados. Esos fueron víctimas inocentes de esta suerte de locura compartida en este mundo de hoy convertido en gran manicomio.
“Pero no son las únicas víctimas. También el diccionario es una gran víctima, el lenguaje. Las palabras están significando nada o poco más que nada, y una de las palabras más sacrificadas es la palabra justicia. ¡Pobre palabra justicia! Esto de justicia infinita no es nuevo. Cuando aniquilaron el barrio más pobre de Panamá, en un bombardeo que el mundo ha olvidado, lamentablemente, y que ocurrió poco antes de la guerra de Iraq, cuando la aviación norteamericana aniquiló al Chorrillo, con sus habitantes adentro, aquel crimen se denominó Causa Justa. O sea, esto de usar la justicia como coartada para hacer injusticias no es una novedad.
“Lo mismo ocurre con las demás palabras, lo que implica un desafío para todos los que trabajamos con ellas, y en ellas creemos y amamos, y siempre sabemos que a veces la mejor palabra es el silencio, y que muchas veces la verdad se expresa callando. Pero también sabemos que hay palabras que no pueden ser traicionadas y que es necesario rescatarlas y cuidarlas para que puedan brotar limpiamente en la boca de la gente que viene, de los tiempos que vienen. Este es un desafío que hoy por hoy se multiplica, porque nunca las palabras han sido tan ensuciadas, ellas también bombardeadas, ellas también asesinadas.”

Guardaespaldas de la verdad

-Tengo por aquí algo que dijo Winston Churchill, el primer ministro británico durante la Segunda Guerra Mundial: “En tiempos de guerra, la verdad es tan valiosa, que siempre debe ser custodiada por mentiras como guardaespaldas”. ¿Qué está pasando con la verdad? ¿Dónde la guardaron sus guardaespaldas?
-(sonríe) Mejor que la frase de Churchill, que era un cínico inteligentísimo, un vocero realmente brillante del pensamiento conservador británico, es la vieja frase que se atribuye a muchos, y vaya usted a saber quién la dijo porque son muchos los padres posibles: “en toda guerra la primera víctima es la verdad”.+
“Es cierto, cuando estalla una guerra siempre es más lo que se miente. Nada más hay que ver lo que pasó con la guerra de Iraq. Al principio, las cifras oficiales norteamericanas de bajas iraquíes fueron de 10 000. Luego los muertos aumentaron a 15 000, después pasaron a 20 000, más tarde reconocieron 100 000 -por cierto en el anuario de la revista Time es esa la cifra que dan. Después pasaron a ser 186 000, según los datos del Departamento de Estadísticas. A lo largo de unos meses, de dos o tres años, las cifras crecieron de 10 000 a 186 000, en una batalla que al principio se transmitió al mundo como una guerra inocua en la que nadie moría. Solo veíamos la belleza perversa de las máquinas de matar que iban y venían por la pantalla chica. Muy rara vez se veían las víctimas humanas, la gente que estaba pagando con sus vidas el precio de esa guerra loca. Fíjate, los Estados Unidos bombardearon a Iraq porque había invadido a Kuwait. Pero los EE.UU. venían de invadir Panamá, entonces: ¿por qué no se autobombardearon?”
-Hay otro hecho trágico, la opinión pública en EE.UU. supuestamente está a favor de lo que ocurre. Tengo unos datos: el 53 por ciento de los norteamericanos, ahora mismo, dice que el gobierno tiene derecho a censurar las noticias. Más del 82 por ciento cree que su administración está dando a conocer todo lo que puede sobre la guerra (Centro de Investigación Pew). ¿Cómo es posible que en el país de la “libertad de prensa” millones de personas estén a favor de la censura?
-El efecto rebote de la tragedia del 11 de septiembre ha generado este tipo de cosas, que se corresponden solo con los ciclos victoriosos de la guerra. Esta es la primera etapa de la guerra. Después la gente razona un poquito mejor. Hay una primera reacción que es esta, ¿no? Lamentable reacción de la inmensa mayoría de una sociedad determinada, pidiendo a grito pelado que le mientan: `miéntannos, miéntannos’, dicen. Yo creo que eso no es definitivo, que eso después va cambiando. Tal reacción tiene su lógica: me animaría a decir que la opinión pública norteamericana, el ciudadano medio, es bastante ingenuo. Lamentablemente este país que tiene el nivel tecnológico más alto y que cuenta con la mayor capacidad tecnológica para la comunicación y la información, es también el país peor informado, donde la opinión pública es la más ignorante de todo lo que ocurre más allá de sus fronteras.
“Me impresiona muchísimo, cada vez que voy, que los informativos no otorgan casi ningún espacio al mundo exterior. El planeta fuera de sus fronteras es un gran abismo oscuro, desconocido, donde acechan los demonios, una especie de nebulosa de la cual no se sabe nada, pero que siempre es peligrosa. De ahí pueden surgir los enemigos, movidos por el odio, pero sobre todo por la envidia: ‘no soportan que los norteamericanos seamos tan libres, tan felices.”

El mapa termina en Norteamérica

“Ellos ignoran casi completamente lo que ocurre fuera de su propio mapa. Esto no lo digo por un delirio personal, como algo que a uno le pasa por la cabeza en un mal momento. Lo dicen los propios dueños de los medios de comunicación. Ted Turner “yo se lo escuché” lo dice en esos términos: la opinión pública norteamericana es la más ignorante. Y eso es grave: ese es el país que decide el destino de todos los demás pueblos. George W. Bush es el presidente del planeta y gobierna en un país que ignora a todos los demás, y que se entera muy rara vez de algo que ocurre. Se entera, por ejemplo, cuando muere algún norteamericano fuera. Solo en ese momento, súbitamente, descubren que otra gente vive en ese otro lugar.
“Recuerdo que una vez estaba dando unas clases en la Universidad de Stanford, y de repente alguien me preguntó por Guatemala, porque un norteamericano había muerto por allá. Ahí fue que se enteraron mis alumnos que había una dictadura militar, y que no había sido una sino varias, sucesivas las dictaduras organizadas, armadas y financiadas por los norteamericanos, y que habían asesinado a 200 000 personas, la mayoría indígenas. Aquellos norteamericanos comunes y corrientes no tenían ni la menor idea. Tengo una anécdota que le he contado a mis amigos muchas veces. Allí había un profesor de Ciencias, del cual yo me había hecho compinche, un buen tipo. Un día cenando con él y con su mujer, esta se quedó atónita cuando empecé a hablar de Central America. Ella creía que en el centro de América solo estaba Kansas. No sabía que había una cosa que se llamaba América Central fuera de su país. Si eso llegara hasta ahí estaría bien, pero el problema es que ellos son los que van a decidir qué va a pasar con los 6 000 millones de habitantes de lo que queda del planeta.”
-¿Por qué cree que en unos medios donde tanto se ha fastidiado con la libertad de expresión, los periodistas huyen de la explicación del contexto como si fuera de la peste?
-Es una indiferencia política, también. La política es una cosa que hace el gobierno, pero no es cosa mía, dice el norteamericano medio. Eso es todo lo contrario a lo que pasa en los países latinoamericanos. No importa el contexto, el porqué. Esa cultura se está convirtiendo en cultura universal a pasos agigantados, y se ha globalizado -lo que significa que todos pensamos, sentimos de la misma manera, o eso es lo que se intenta- aceptar como natural que la información nos desinforme.
“Tú hablabas de la guerra. Dime, ¿por qué nadie se pregunta quién vende las armas? Eso jamás lo escucha uno. Ni en los informativos, ni en los artículos de los periódicos, ni en los noticieros de la tele. Nunca nadie me ha dicho ahí quién está vendiendo las armas para esa guerra que está ocurriendo. Esos silencios no son inocentes, porque ocurre que los pocos países que manejan al mundo son también los proveedores de las armas para las guerras. Los miembros del Consejo de Seguridad que tienen derecho de veto, son los fabricantes de armas que hacen el negocio de la guerra. O lo que es lo mismo, los que velan por la paz son los que se ocupan de hacer las armas que matan al prójimo. No tiene nada de inocente ese silencio. Te lo pongo como ejemplo. Hay muchos más. A mí siempre me llamó la atención: ¿en la guerra, quién vende las armas? Nadie lo dice. Hay un negocio del cual todos participan. La industria militar necesita guerra, como los pulmones necesitan el aire, como los fabricantes de abrigos necesitan el invierno. Si no, ¿qué sería de ellos, pobrecitos?”

La esperanza no es invulnerable

-En medio de este contexto, ¿por dónde cree que anda la izquierda?
-Ha cambiado bastante. El marco en el que se concentraban las fuerzas alternativas ha sido desbordado por algunos fenómenos muy interesantes, y que son la contracara de otros fenómenos muy deprimentes, que desalentaban a cualquiera. Es asombroso que en medio de todo esto se están abriendo espacios para multiplicar la esperanza, en tiempos donde más que nunca cobra vigencia aquel grafitti que vi una vez en la pared, en Bogotá, creo, que decía: `Dejemos el pesimismo para tiempos mejores’.
“Hay una multiplicación de movimientos, que no están encuadrados en lo que serían las estructuras tradicionales de los partidos y los sindicatos obreros -que siguen en pie, y que a menudo dan respuestas estimulantes a los desafíos de la realidad. Pero ahora hay otros movimientos alternativos que han brotado como hongos por todas partes, y que son una fuente de esperanza para los que creemos que mañana no es otro nombre de hoy.”
-Hablando de esperanza, hay una frase en su novela que a mí me consterna: ¿siente de verdad que “la esperanza es una puta estéril de tanto asesinarse personitas en el vientre”?
-(se ríe) Estaría yo medio deprimido cuando escribí eso. Es muy fuerte… Lo que pasa es que a veces uno se cae, y eso es legítimo. No creo en esa especie de invulnerabilidad de la esperanza. Ella es humana. Se parece a nosotros porque de nosotros brota, y por eso a veces se cae, y a veces se levanta, como nos levantamos nosotros; se lastima, y a veces se cura y a veces no se cura…
-¿Por qué cree que la esperanza de Cuba no se cayó?
-Eso tiene numerosas implicaciones. Tiene que ver con la capacidad de resistencia del pueblo cubano, con la solidaridad internacional, pero como suele ocurrir con la realidad, también tiene sus misterios. ¿Por qué a Cuba no se la almorzaron con cuchillo y tenedor, habiéndolo intentado tantas veces? ¿Por qué se atravesó este bocado en la garganta del poder? ¿Y por qué sobrevivió con todos los contras que la realidad cubana hoy puede tener? Yo he tratado de ser siempre honesto, diciendo lo que me gusta y lo que no de esta Revolución. Pero el hecho irrebatible es que está viva, se diga lo que se diga, está ahí, viva y coleando. Yo creo que es por eso que te decía antes, y también por otros misterios que habrá que consultar en la santería.
-Usted, que fundó o participó en revistas que son paradigmas del periodismo de resistencia, se ha quejado bastante de la incapacidad patética que tiene la izquierda para comunicar sus ideas. ¿Sigue pensando lo mismo?
-Ha mejorado, es un poquito más flexible… La aparición de fenómenos interesantísimos, como el movimiento zapatista y de su vocero, el subcomandante Marcos, ha contribuido a descongelar el lenguaje de la izquierda, y le ha incorporado mucho humor al asunto. Esto ha venido a demostrar que tenía razón aquel viejo amigo mío brasileño que un día me dijo: “Eduardo, no te tomes en serio nada que no te haga reír”.
-¿Qué se siente cuando alguien, desde el oficio de la palabra, no solo es leído y citado en los congresos, sino querido? Buena parte de mi generación lo ve a usted como al hablador de esas extrañas tribus del Amazonas, un brujo capaz de entenderse perfectamente con los dioses y con sus criaturas…
-Este elogio me deja mudo.

miércoles, 25 de marzo de 2015

TAMPOCO LOS MUERTOS VALEN LO MISMO

Una nueva tragedia se ha producido hoy: el accidente del avión de Germanwings en los Alpes franceses con el fallecimiento de 150 personas, entre ellas 15 españoles.

Fuerte conmoción en toda la gente de bien, que nos unimos sinceramente al dolor de los familiares de las víctimas.

El Gobierno español, del Partido Popular, aún sin la presteza del presidente Hollande, ha conseguido organizarse y, bajo la presidencia de Soraya Sáez de Santamaría, ha montado su gabinete de crisis con la finalidad de colaborar con Francia y Alemania en el esclarecimiento de los hechos y la repatriación de las víctimas españolas. Tres días de luto oficial han sido decretados.

Hasta el momento, totalmente de acuerdo con lo hecho.

Sin embargo también ante las tragedias es evidente que no todos los muertos valen lo mismo.

El 3 de julio de 2006 se produjo en Valencia otra catástrofe. El accidente evitable de la línea 1 del metro segó la vida de 43 personas y dejó seriamente heridas a otras 47.

Valencia estaba vestida de gala blanquigualda por aquellos días. La alegría y el jolgorio llenaban las calles de la capital del Turia. Se esperaba la llegada del Papa Ratzinger para el V Encuentro Mundial de las Familias. 

El súbito infortunio del metro dificultaba el proyecto del programa pensado para tal incomparable evento y, evidentemente, incomodó a las autoridades locales y autonómicas, que tenían todo previsto ante la excelsa llegada de tan ilustre personaje.

Todo sucedió rápido. Se recuperaron, ¡de qué manera!, los restos de los muertos diseminados en el túnel de la estación de Jesús. Se habilitó con celeridad el pabellón donde se ubicaron los féretros. Y rápido, muy rápido, se celebró el funeral correspondiente con la presencia de Felipe Y Leticia, príncipes entonces. Acudieron también el Presidente y miembros del Gobierno. Una visita apresurada, corta, un verte y no verte.

Fue una misa inmensamente triste. No únicamente porque fuera un réquiem de muertos. La frialdad que emanaba del ambiente de la Catedral se debía a otra causa. El tiempo corría y había que acabar cuanto antes. La despedida del duelo sucedió también rápida. Los vehículos fúnebres partieron a sus distintos destinos llevando con ellos a los muertos que tanto molestaban. A mediodía, además, ya habían tenido sus cinco minutos de silencio...
La hora de Ratzinger se acercaba y apenas quedaba tiempo para mudar los colores de los vestidos. Y los semblantes. 

La fiesta volvía a comenzar y con ella el dinero de los valencianos se evaporaba en una siniestra trama de corrupción que, como columna vertebral, presuntamente anida en el Partido Popular.

El Gobierno de España no decretó luto oficial. No. El Gobierno autonómico, del PP, se limitó a dar carpetazo al asunto sin querer investigar las causas del mayor accidente en la historia del metro. Se mintió. Se acalló a la televisión autonómica, Canal 9. Dijeron: la culpa fue del conductor, también fallecido.

A día de hoy sigue habiendo cero responsables políticos. Y fueron 43 muertos. 43 familias destrozadas a las que Francisco Camps, en aquel momento Presidente, se negó a recibir.

Hoy la desdicha, los muertos, han vuelto a ser noticia y muy sonora. La tele ha estado dando información a lo largo del día. No como en el accidente del metro.

Desconozco lo afectado que pueda estar Mariano ante la muerte de 45 españoles en la tragedia aérea. No es proclive a mostrar sentimientos. Un gesto, como de asco, es lo más que suele expresar. Cada día mueren enfermos de Hepatitis C por no administrarles el fármaco necesario y tampoco las caras del Gobierno del PP parecen alteradas. Ni ante el drama de los desahucios. Ni por las víctimas del tren Alvia, en Santiago.

Pero el asunto del avión  Airbus A-320  no solo afecta a España. En liza aparecen otros países, Francia, Alemania y Turquía. Hay que dar la cara.

Europa y el mundo entero nos miran. Y hay que aparentar, al menos. Y sacar rédito político si algo se puede arañar. Mariano Rajoy se ha puesto de inmediato en contacto con su jefa Merkel  y con el Rey,  y ha llamado también a Pedro Sánchez para aunar actitudes al respecto. Incluso en situación tan luctuosa el 'juego de tronos bipartito' es potenciado. Y las desavenencias con Artur Mas, President de la Generalitat, parece que han quedado también aparcadas. 
Todos, cara seria, han aparecido en correspondientes ruedas de prensa manifestando su consternaciónToca ahora comportarse como hombres de Estado

El mismo Rajoy va a acudir al lugar del siniestro. Su visita, anunciada, será publicitada.

Nada semejante sucedió con la tragedia de Metrovalencia. No hubo entonces hombres de estado, solo canallas. Pero hoy la foto es necesaria.

Queda claro, pues, que aunque sea a nivel de información, de noticias, tampoco los muertos valen lo mismo.



sábado, 21 de marzo de 2015

LA VERDADERA #TIERRAHOSTIL: LA ESPAÑA DE RAJOY



La España de Rajoy está avanzando peligrosamente en una represión que recuerda cada día más el pasado dictatorial franquista de donde procede la cúpula del PP.

Comenzó su andadura gubernamental Rajoy con un programa que lo encumbró a una mayoría absoluta insospechada por el mismo Partido Popular. Las promesas de las soluciones todas ante una situación amenazante por aquellas Agencias de Calificación (S&P, Moody's, Fitch) que conminaban sin cesar la política de Zapatero con la prima de riesgo (término también desconocido entonces para buena parte de españoles) subiendo -o elevándola- a cifras peligrosas ante lo que vino en llamarse "rescate", prepararon los ánimos de muchos españoles a la necesidad de un cambio político que frenara aquel peligro.

Se firmó además, con nocturnidad y alevosía, entre Zapatero Y Rajoy la segunda modificación de la Constitución de 1978: el famoso artículo 135, que dio paso a la primacía del pago de la deuda externa (sin ningún tipo de auditoría de la misma) al bienestar de las personas.

Ya entronado el PP con Mariano Rajoy a la cabeza comenzó el desglose de sus promesas electorales. Justo lo contrario de lo anunciado en las mismas es lo que el Partido Popular ha ido aplicando en estos algo más de tres años de 'gobierno'.

Lo que venimos en llamar derechos sociales, que nos hemos dado por el hecho de ser personas y que son inherentes a cada uno de nosotros como bien argumenta Thomas Paine los han ido destruyendo inmisericordemente. Trabajo, Vivienda, Sanidad, Educación, Dependencia, Pensiones... destrozados como tras el paso de una potente apisonadora. Atila no lo hubiera hecho mejor. La brecha social, la pobreza infantil, las personas desahuciadas, los suicidios ante el desespero... sitúan a este país en los últimos puestos de Europa.


No contento el PP de Rajoy con ello, con lo que han venido en llamar 'reformas', tenían que rematar la faena. Había que acabar con la libertad de expresión. Este derecho es imprescindible, además, para que otros derechos fundamentales puedan ser disfrutados. Fue la Ley Mordaza en un primer momento. Aprobada en solitario por el partido del Gobierno del PP en diciembre de 2014. De un plumazo, y promovida por el ministro Fernández, cercenó el art. 20 de la Constitución y el 19 de la Declaración Fundamental de los Derechos Humanos (DUDH) y del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP).

No era suficiente tampoco, había que dar un paso más en la implantación de un estado policial no desconocido, por desgracia, en esta España sufridora de los rigores sangrientos, de hambre e injusticia de la dictadura franquista.
Así el 2 de febrero del presente año el PSOE, a través de su secretario general, Pedro Sánchez, firma en Moncloa con Rajoy la Ley conocida como la de Condena Perpetua.


España está tomada ya por una especie de estado de sitio. Cualquier cosa puede suceder por parte del poder ante unos desamparados ciudadanos.

Otro ejemplo de la #TierraHostil de Rajoy en relación a algo tan primario como solucionar el hambre de ciudadanos españoles, y también oculto en la prensa del Régimen, lo encontramos en la misma Andalucía, precisamente en Cádiz. Los grandes partidos tradicionales a lo suyo. "Tratan de centrar el debate político en lo que ocurre a miles y miles de kilómetros del estado español, mintiendo, manipulando y engañando descaradamente sobre la realidad de aquellas tierras, y los grandes medios incluso mandan a sus reporteros a hacer programas-show en los cuales mostrar todo lo que de negativo pueden encontrar -y deformar de forma sesgada- en esas tierras, las imágenes de las diversas “colas del hambre” y otras muchas similares que a diario se dan en este estado, son ocultadas de forma sistemática".


Y sin embargo, tras el surgimiento del Movimiento Podemos, devenido en partido político, Podemos, para poder acceder a las elecciones, es tan grande la ilusión y esperanza despertadas en la ciudadanía, que ve en él la respuesta a las demandas cada día más angustiantes, que tanto PP como PSOE, al ver peligrar el bipartidismo, consagrado desde la llamada Transición en la alternancia en el Poder, no pierden oportunidad de atacar a las personas que promovieron tal partido. La ayuda de los medios de comunicación afines al PSOE y muy especialmente al PP, vendidos miserablemente y sin ninguna decencia personal ni deontología profesional, calumnian, injurian, mienten incansablemente contra ellos. Tanto Pablo Iglesias, como Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero son objeto de los ataques más impensables.
A medida que cada calumnia pasa a ser nada, con el consiguiente desgaste personal sufrido van inventando nuevas maneras de ataque.


Demasiada gente ignorante de buena fe sigue creyendo las maldades con que este Gobierno la manipula. El 'gran invento', sin contar con los 'desinformativos' que conocemos con el nombre de telediarios, lo podemos encontrar en ese programa de Antena 3, #EnTierraHostil.
Aquí se muestran como verídicos el montaje de una serie de absurdas mentiras cuyo desarrollo crea opinión en la audiencia.

Está en proceso ahora #EnTierraHostilVenezuela. Cúmulo de despropósitos y mentiras que presentan una imagen de este país latinoamericano como un lugar dictatorial, sin libertad alguna y preñado de brutal represión.

EEUU, a través de lo que se conoce como "ganster económico", probó estrangular a Venezuela en tiempos de Hugo Chávez. Con él no pudieron. Ahora las intentonas son contra Nicolás Maduro.

El propósito en la España del PP de Rajoy es claro:

A) Se monta un proyecto televisivo con el título #EnTierraHostil. Se proyectan unos pocos programas en los que se denuncian algunos problemas auténticos que han calado en la sensibilidad de la gente que considera ya que este es un espacio serio y fiable.

Vinculan a Podemos con Venezuela, y tras acusar de todos los males inimaginables a las personas fundadoras de esta formación política, al no haber podido probar ninguna de las acusaciones pertrechadas porque no hay nada, pasan al plan B, esa letra tan propia e idónea del PP.

B) Presentan a Venezuela como un país tortuosamente endemoniado.
A partir de este momento ya pueden echar toda la bazofia que quieran, el terreno está abonado, todo es creíble para el pueblo ignorante.
La ignorancia -ese gran mal que los gobiernos malvados e imbuidos de espíritu dictatorial y represor se encargan de intensificar- consigue que deglutamos y sintamos como opinión propia lo que nos ofrecen debidamente masticado.
Los resultados sobre #EnTierraHostilVenezuela está dando sus frutos en una opinión pública absolutamente desinformada.

Sin embargo los medios no se hacen eco de México, el país más corrupto, represor y violento que imaginar podamos, líder en violación de los DDHH. ¿Por qué?

México ha firmado con EEUU y Canadá el Tratado de Libre Comercio, el temible TTIP, además de varios tratados internacionales así como  ventajosos para distintos países de la UE. Y lo ha hecho en detrimento de sus propios ciudadanos, cuya vida ha disminuido visiblemente en calidad mientras los atracos, los secuestros, los asesinatos, el desprecio a la vida humana aumenta pavorosamente.

Ya vemos, tan solo un ejemplo de la manipulación que el poder político-económico puede ejercer con la única finalidad de perpetuarse y seguir con sus abusos ante una ciudadanía que puede quedar totalmente desarmada y desorientada como para continuar dando su voto a aquellos sus verdugos.


jueves, 5 de marzo de 2015

No se trata de Grecia, se trata de ti


Antes de nada: si la Unión Europea ha de ser salvada de las garras de esa jauría de neoliberales que sientan sus culos en Bruselas, los tratados europeos han de ser reformulados para que jamás sea posible lo que estamos viendo ante nuestros ojos: que se tire por la borda el Estado social sin que nadie sea responsable por ello.
Es necesario constitucionalizar el Estado de bienestar, impedir que la globalización y la innovación tecnológica cuestionen su núcleo, introducir límites bien definidos a la destrucción de derechos y a los procesos de privatización. Tiene que haber recursos legales para que implementar ciertas políticas sea castigado no solo por las urnas. Tal y como los comunistas estaban prohibidos en la antigua República Federal Alemana sin que nadie se rasgara las vestiduras, también el extremismo neoliberal, hoy con asiento en el BCE y otras instituciones europeas debe ser perseguido sin paños calientes.
No es un punto de vista descabellado. Al fin y al cabo, la ortodoxia neoliberal ha hecho un uso torticero de los tratados europeos para darle forma legal, obligatoria, a su muy peculiar punto de vista. Una y otra vez esa ortodoxia ha puesto en práctica la ley del embudo. No se han parado en barras. Han puesto en obra todos los recursos disponibles y han estado a punto de eliminar de la escena las visiones alternativas del mundo.
La asunción por España de la absoluta prioridad de pagar la deuda pública es un pequeño ejemplo, si se quiere menor. Peor fue el artículo 104 del Tratado de Maastricht, el que consagró, nos recuerda Juan Torres, la absurda prohibición de que los bancos centrales financiaran a los Gobiernos. El artículo 135 de la Constitución española se ha inscrito por ovejunos legisladores en el corazón moral de España por chantaje de Merkel. Pero el caso es que ese artículo prohíbe buena parte de la historia europea del siglo XX, prohíbe a Keynes y prohíbe la moderada política propia de la socialdemocracia. Lanza el mensaje de que solo es buen europeo el que comulga copiosamente las obleas del mercado.
Si esto es así, y me temo que es así, entonces solo queda o la posibilidad de la derrota, ceder a los Treinta Tiranos, o hacer un órdago a la grande. Romper con la lógica de la actual deriva europea. No puede ser que en la tormenta los bancos sean lo primero, antes que el hambre de los niños, la pensión de los viejos o la salud de la gente. Hay que recordar que en el origen de la crisis estuvo la desregulación financiera y que el poder del dinero es lo que hay que atajar por pura cordura, porque el capitalismo sin límites conduce directamente al precipicio. El capitalismo es más justo y funciona mejor cuando tiene contrapesos.
Lo que está en juego con Syriza es la puesta en cuestión del doble estigma de Europa en estos momentos: la Santa Alianza entre el neoliberalismo y la hegemonía alemana. No se trata de Grecia. Se trata de todos nosotros. Para esa gente de Bruselas la absoluta prioridad griega ha de ser pagar la deuda: rescatar a los bancos antes que pagar medicinas, pensiones o salarios. Syriza es el retorno de la socialdemocracia en su versión más clásica. Pero eso es lo inadmisible a los ojos del neoconservadurismo europeo. “Democracia dentro de los límites del mercado”: esa frase parece una chanza grotesca al estilo del soldado Schwejk, pero es en realidad una expresión de Merkel.
Ocho de cada diez alemanes están convencidos de que la brecha entre ricos y pobres es una amenaza para la democracia, relata Rafael Poch en su imprescindible libro La quinta Alemania (Icaria, 2013), quien también informa de que entre 2008 y 2009 el Gobierno alemán rescató a sus bancos con 480.000 millones de euros. No es extraño, si se sabe que al 50% más pobre de la sociedad alemana le corresponde el 1% de la riqueza; y al 10% más rico, el 53%. Con la austeridad también los trabajadores alemanes se han empobrecido mientras sus ricos concentran más y más riqueza.
Echar basura sobre Grecia, no sobre su oligarquía impune, sino sobre todas sus gentes solo sirve para difuminar que lo que la UE está haciendo es aprovechar elshock para cambiar el modelo social a la medida de grandes bancos y empresas. Sin embargo, como de un modo tan hermoso lo ha dicho Alexis Tsipras, "prevaleceremos porque Grecia es el país de Sófocles, quien con 'Antígona' nos ha demostrado que hay momentos donde la ley más grande es la justicia".
Si Alemania quiere imponer una 'pax cartaginesa' a Grecia es porque el pensamiento de derecha no tolera la menor objeción. No es que no pueda discutirse la mayor, es que tampoco pueden discutirse los detalles. Schäuble ha querido humillar a Varoufakis a la vista de todos. Quería hacer constar quién manda, quién tiene el poder y la autoridad, que debe ser incontestada, como ha de serlo la austeridad.
¿La austeridad? Pero ¿por qué los ricos se hacen cada vez más ricos? ¿Por qué ellos no pueden practicar también la austeridad? ¿Por qué los bancos no han de quebrar y los accionistas perder su dinero? ¿El capitalismo solo lo es para los de abajo? Una de las preguntas que uno se hace una y otra vez es esta: quién y cuándo tuvo la ocurrencia genial de inventar eso de que los pobrecitos de abajo habían vivido por encima de sus posibilidades para ocultar el latrocinio, la inepcia y la corrupción de los plutócratas. La austeridad no es más que la campaña publicitaria de las finanzas para que la gente financie sus orgías.
Quiero creer que a estas alturas de la película poca gente quedará que dude de que lo que llaman austeridad no es ni más ni menos que el intento de acabar con el Estado social europeo. Si a usted, querido lector, le preguntan cómo se imagina España o Europa dentro de diez o veinte años, tendrá que ser muy tonto para suponer que, con las políticas en curso, los salarios o las pensiones van a ser más altas, que se habrá acabado el trabajo precario o que los bienes públicos –la sanidad, la educación, la ayuda a dependientes, etcétera– habrán mejorado.
Su nivel de estupidez no puede hacerle imaginar que en pleno paraíso neoliberal los ricos pagarán impuestos como usted lo hace o que se habrán acabado los paraísos fiscales. Quiero pensar que hasta el más tonto del pueblo sabe ya que la austeridad es una estafa. No se olviden, cuando vayan a votar, que no solo les roban. Además les toman el pelo.
Lo que Alemania y sus corifeos buscan con Grecia es que suceda la tragedia, que el horror se vuelva irredimible. Puede ser que la vida sea oscura y terrible, como se aprende cuando se lee a los clásicos helenos, pero sería ridículo que el destino tomase la forma de Schäuble o Draghi, o de dos petimetres como Dijsselbloem y Weidmann cuyo principal mérito, por cierto, es su hoja de servicios a los respectivos partidos.
La fantasía recurrente de Alemania es disponer de un Imperio. Si por sus líderes fuera, la Europa de hoy se dividiría entre la nueva Roma, pulcra y hacendosa, y esas hordas de vagos y corruptos que se dispersan y divagan por el sur, poco atentos a las mots d'ordre que les llegan de Capitanía. Es poco probable que el porvenir sea piadoso con este nuevo avatar de esa antigua pulsión. Pero, en todo caso, se me viene a la memoria el título de un delicioso libro: Catálogo de necedades que los europeos se aplican mutuamente.
Es cierto que, con el ladrillo, una parte de España se volvió tonta y otra estuvo a punto, pero los banqueros alemanes sabían tan bien como los españoles que aquella burbuja tenía que explotar. Y la ignoraron, recogiendo beneficios. También es su responsabilidad. Es sabido que Draghi ayudó, desde Goldman Sachs, a falsear las cuentas de Grecia. En fin. Todo esto es de un cinismo fenomenal, fabuloso, abrumador.
No se trata de Grecia, se trata de ti http://www.eldiario.es/_1597dc16 vía @eldiarioes

domingo, 1 de marzo de 2015

Refutando a Rajoy sus mentiras sobre la 'deuda' de Grecia a España


Mariano, a ver si aclaramos algunas cosas:

1º ) Respecto a los 26.000 millones 'comprometidos por los contribuyentes españoles en el rescate griego' y que TU ministro Margallo dice que sin este 'préstamo' las 'prestaciones de empleo en España habrían subido un 50% o las pensiones un 38%', hemos de DEJAR CLARO -para echarte en cara vuestras MENTIRAS- lo siguiente:

a) "En el año 2010 se concluyó el primer paquete de rescate a Grecia, por un valor de 110.000 millones de euros de los que 80 correspondían a créditos bilaterales concedidos por los Estados Miembros y 30, al FMI.
De los 80.000 millones, a 1 de enero de 2015 se han desembolsado 52.900. España aporta el 8'3%, o sea, 6.650M€ es lo prestado hasta ahora. Esto es todo lo que ha pagado España hasta ahora a Grecia, con tipos de interés usureros, además. ¿Por qué tu Gobierno del PP habla entonces de 26.000 millones?"

b) " El 14 de marzo de 2012 se decidió un segundo rescate para Grecia, se añadieron 130.000 millones al programa. En este caso, el EFSF toma prestado dinero en los mercados financieros con garantías de los Estados Miembros.
Eso significa que España ha aportado GARANTÍAS a este segundo rescate a Grecia por valor de 18.150 millones de euro. Pero ojo, son garantías, ¡España NO ha pagado de esta cantidad ni un sólo CÉNTIMO! Además, es importante señalar que las garantías se aportan a inversores privados que una vez más harán negocio a costa de los griegos, asumiendo el riesgo el resto de haciendas nacionales".

c) "Resumiendo, España ha aportado al rescate griego 6.650 millones de un crédito bilateral a un tipo de interés del 5% (lo único desembolsado hasta ahora), con el que ganará dinero. Y ha aportado garantías a través del EFSF por valor de 18.150 millones, del que no se ha tenido que hacer de momento ni un solo pago. ¿Le debe Grecia 26.000 millones de euros a España? Falso".

d) "Conclusión: el PP miente con las cifras, y además hace con Grecia lo contrario de lo que predica.
Su principal objetivo es evitar que otro Estado miembro endeudado realice con éxito una política económica distinta a la suicida y socialmente depredadora seguida en España. Nada más. Y al perseguir este objetivo, poniendo a Grecia contra las cuerdas, están también poniendo en riesgo el dinero prestado y las garantías españolas en el EFSF, y de paso haciendo saltar por los aires cualquier concepción de lo que debería ser la solidaridad europea.
2º ) En relación al 'ataque' de Tsipras a España y la petición de Rajoy a Bruselas para 'condenar' dicho 'ataque'.
Mariano, dices que las palabras de Alexis Tsipras "son contrarias al espíritu de solidaridad que debe regir las relaciones entre socios" y que "la solidaridad de España ha sido sobradamente probada" en alusión a los 26.000 millones comprometidos por los contribuyentes españoles en el rescate griego... "España no es adversaria de nadie, sino al contrario: es solidaria con el pueblo griego como lo ha demostrado comprometiendo 26.000 millones de euros.
3º) Te digo: 

a) Alexis Tsypras se ha quejado con toda la RAZÓN contra los Gobiernos de España y Portugal afirmando: “Su plan era y es desgastar, DERRIBAR o llevar a NUESTRO GOBIERNO hacia una rendición incondicional antes de que nuestro trabajo produzca resultados y antes de que el ejemplo griego afecte a otros países. Y, especialmente, antes de las elecciones en España”.
El primer ministro griego afirmó que su país fue capaz de lograr un acuerdo con el Eurogrupo pese a los intentos de asfixiarlo por parte de los conservadores españoles y portugueses, temerosos de que una victoria de la izquierda pudiera abrir la vía a un cambio de ciclo en ambos países. Al igual que acusó a su predecesor Samarás de tenderle una trampa, “junto con las fuerzas conservadoras en Europa”, para firmar una prórroga de sólo dos meses —que concluía ayer—, maniobrar para convocar elecciones anticipadas en ese periodo y dejar en herencia al nuevo Gobierno una crisis financiera imposible de gestionar.

b) Mariano, baja del pedestal y olvida tu ambición desmedida. TÚ NO eres ESPAÑA. Utilizas una sinécdoque con la que desmereces a este PAÍS. Tú, Mariano, eres un grano de arena, uno más, aunque malvado y ruin como nadie. Pronto te veremos fuera de la presidencia del Gobierno a la que accediste mediante la gran MENTIRA de un falso programa. A tu casa o a la cárcel en adonde vas a irte.

c) Tu repetición -y la de uno de tus 'seguidorer, De Guindos, sobre la fraudulenta cifra de 26.000M€, y tras la aclaración expuesta en 1º, a, b, c), reafirma tu calidad embustera y desleal.

d) El que pidas a Bruselas que 'condenen a Tsypras por sus palabras hacia ti es otra prueba más, Mariano, de tu hipocresía, de tu 'carácter-de-niñato-malcriado-llorica-como-los-nenes-bobitos' y de personajillo-mieditis-cobarde.

Lárgate de una vez. ¿O te largamos?

viernes, 23 de enero de 2015

¿Hasta cuándo?


Se ha llegado a una situación ya demasiado inaguantable. Es cada día. No hay un despertar sin un nuevo mazazo del partido del Gobierno del PP contra la ciudadanía de este país. Un día y otro. Todos los días.

El efecto es el de un enorme cansancio, que agarrota los músculos todos del cuerpo y embota la mente. Es quizá el propósito de quienes lo han tramado de esta manera para desviar la atención de tanta maldad como en los tres años que llevan al frente del Gobierno han cometido. Y siguen y siguen inmisericordemente...

Lo llaman reformas cuando en realidad son despiadadas mordidas a nuestra dignidad, a nuestra integridad como personas, a nuestra vida. En tres años, larguísimos, inacabables, han conseguido un retroceso que nunca pudimos imaginar. Aquellos que vivimos algunos años bajo la dictadura del franquismo y luchamos contra él ansiábamos alcanzar el fin de aquel amargo periodo. Europa, los Pirineos nos separaban de ella, era el sueño de la libertad, nuestro referente admirado. Así, aceptamos aquello que llamaron Transición y que cristalizó en lo que se denomina el Régimen del '78.  Aceptamos encantados la Constitución de ese mismo año. No sabíamos -al menos yo no- en qué consistía la nueva Ley electoral impuesta. Todo lo asumimos con esperanza inusitada, con la plena confianza de que por fin la Democracia era nuestra... hasta que el paso del tiempo y demasiadas actitudes repulsivas han conseguido abrirnos los ojos sobre la verdad del bipartidismo.

Mucho ha llovido desde entonces. Hemos vivido ilusiones, decepciones, realidades, sueños... desde una perspectiva maniquea, los buenos vs los malos. De lo que suponíamos que era izquierda a lo que sabíamos que era y es derecha.

Sin embargo nunca pensamos,  pensaba yo, vivir en una pesadilla como la de estos tres últimos años. Intento recordar y no quiere venir a mi memoria ninguna situación tan onerosa como la presente.

Nos lo han quitado todo. Aquello que tanto nos costó conquistar, la sanidad universal, la educación, el trabajo, la casa, el trabajo reconocido, la pensión digna... Y, sí, he dicho bien, NOS costó. Nadie, ningún partido político nos ha regalado nada, si acaso lo ha dejado hacer. Pero la conquista es nuestra, del pueblo, de todos y cada uno de los ciudadanos.
Y ahora todo lo han malversado para regalar nuestros despojos a esos sus amigos que todo lo disfrutan, ese 1% que atesora más que lo poco que alcanza el otro 99%. Un 99% malnutrido, hambriento, sin techo, con enfermedades, sin aliento, sin paz, sin conseguir acallar el estómago que protesta de vacío, que clama en busca de calor en pleno frío invernal...

Se empecinan en proclamar, desde el presidente hasta el último de la fila del PP, que estamos saliendo de lo que empecinadamente han venido en denominar 'crisis'; en que estamos en el buen camino de la resolución de una de las peores desdichas que sus políticas han conllevado: la insoportable cifra de personas sin trabajo. Nos restriegan ante nuestros ojos las cifras de la EPA. Obvian aposta los 'contratos basura', que humillan la dignidad humana.

Y, por si fuera poco, nos han despojado incluso del derecho a la palabra, a expresar nuestro hartazgo, a salir a la calle a proclamar el hambre de libertad que una Ley mordaza ha engullido. Y enmudecidos asistimos, atónitos todavía, a la instauración de la cadena perpetua -antesala de la pena de muerte-. Sí, lo han consumado ellos solos, sin apoyo de nadie más y con la protesta de 63 catedráticos  de Derecho Penal. La cadena perpetua, figura instaurada en 1822, eliminada en 1928 y vuelta a implantar en 2015, un día 21 de enero, vuelve a formar parte del corpus legislativo de este país. También un 21 de enero de 1793 fue guillotinado Luis XVI y ya casi se cumplen 38 años de la matanza fascista a los abogados laboralistas de Atocha.  Curiosa la coincidencia de fechas...

Estos mismos, que siguen mandando ilegítimamente –pues han contravenido  todas y cada una de las promesas tras las que se parapetaron en su programa electoral-, que han engañado a aquellos que confiaron en su palabra y les dieron, incautos, su apoyo en aquel nefasto 20N de 2011, no solo han ejecutado fríamente sus auténticos propósitos desde el mismo principio -la única verdad la pronunció la vice-de-todo: " es solo el inicio del inicio"-,  sino que han ido magnificando sus crueles medidas hacia el abismo. Bien dicen ¡vamos a más!.

Su bandera es la corrupción. Su verbo la mentira y la falsedad. Repiten al unísono del eco que las cuentas de su partido son limpias, jamás se han financiado ilegalmente, no saben qué es eso de una caja B, ni unas tarjetas black... Será cosa de sus gerentes, qué va a saber el Presidente...

El ministro de Interior, tan católico él -o quizá por ello-, se nos descubre como un demente en pro de aniquilar cualquier derecho de todos aquellos a los que debe considerar súbditos, ciudadanos de segunda o de tercera. Cual un tirano poseso embiste contra, y especialmente, los seres humanos con un color de piel distinto al suyo. Ahí quedan para la posteridad esas imágenes del deshonor con colgajos de carne en la valla de Melilla. Y queda bien claro que todo ello porta la huella del gran consentidor, Mariano Rajoy. Dechado de vileza inhumana con que este Gobierno pasará a la historia de su particular holocausto.

Aún nos quedan las fuerzas, ahora más que nunca, para procurar concienciar a la mayor cantidad posible de ciudadanos y enviar a casa a los malos, trabajar por un proceso constituyente y alcanzar la democracia y la libertad de una vez por todas. Las peleas de gallos, coreadas por los medios comprados por el poder, no hacen sino distraer al pueblo e impedir que visibilice los verdaderos problemas a atajar.

*La viñeta que encabeza el artículo es de Manel Fontdevila