¿PINZA UGT-FSP CON PP?
Da la impresión de que Josep Lozano, super jefe de la FSP de Valencia y muy bien avenido con Blanquerías, ha sobredimensionado su papel de sindicalista-defensor de los derechos de los trabajadores, cuando a propósito de las diferentes medidas que la Reforma Laboral conlleva ( y que a mí personalmente me repugnan, como persona intrínsecamente de izquierdas y siempre defensora de los más débiles) llega a exigir no sólo la dimisión de Zapatero, sino Elecciones Anticipadas.

El PP sabe, porque ha trepanado con su desgaste diario el cerebro de las masas con este fin, que la enorme crisis global que todos estamos sufriendo, ha hecho mella en la opinión de la gente contra el Gobierno Socialista y su presidente, Rodríguez Zapatero. Por lo tanto, y así lo subrayan las encuestas, de haber ahora elecciones generales, el PP obtendría la mayoría absoluta y desparramarían sus posaderas en la Moncloa.
La FSP-UGT, dentro de su trabajo sindicalista, es normal que manifieste su malestar, intenso, por la agresión, en primerísmo lugar de las clases obreras más desfavorecidas. Su labor es esa, la defensa del trabajador antes que nada. Le experiencia de Josep Lozano no es pequeña, y conoce las horas y horas de negocición y los tira y afloja que esta tarea conlleva. No es en absoluto fácil; más bien al contrario. Y es que una crisis de esta magnitud no se conocía en el mundo desde hace 80 años. Por ello mismo, y ante una situación que la inmensa mayoría de nosotros conocemos por los libros de historia y economía, pero que no tuvimos la desgracia de padecer, las respuestas deben ser también inéditas. A todos los progresistas nos hubiera gustado que los recortes hubieran comenzado por las grandes fortunas, pero la evasión del gran capital es el freno a esta medida. Igual que, seguramente, desearíamos que se recuperara la ley de la transmisión de bienes, ya que a quienes más puede afectar es a los que más tienen. Incluso está por resolver una modificación en los tramos impuestos a la hora de hacer nuestra declaración a Hacienda.
Pero, de aquí a solicitar adelanto de elecciones es tanto como ofrecerle el país al PP, sabiendo de antemano que las medidas de éstos en el Gobierno de la nación serían muchísimo peores que las que Zapatero, por imposición de Bruselas, ha tenido que acometer aquí. Y a esto el único apelativo que se le puede poner es el absoluta irresponsabilidad e infidelidad.

Con Felipe González, Julio Anguita hizo la pinza con los peperos. Y ahora, con Zapatero, Gaspar Llamazares -tan brillante y equilibrado en otros momentos- también parece querer quitarse a Zapatero de encima; y en ello coincide igualmente con los del PP.
Una lástima, porque es demasiado lo que nos jugamos.
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