miércoles, 2 de febrero de 2011

ZAPATERO Y EL PACTO SOCIAL Y ECONÓMICO MÁS IMPORTANTE DESDE 1996



Zapatero con Fernádez Toxo y Cándido Méndez
Febrero ha iniciado sus andares con el acuerdo del Pacto Social, el más importante desde 1996, entre el Gobierno, la Patronal y los representantes de los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT.

Si algo no se le puede negar a Zapatero es su constancia, su perseverancia y su valentía en el cumplimiento de los compromisos adquiridos. Hace unos meses, siendo presidente de la CEOE Díaz Ferrán, (el de "Aguirre es cojonuda"), el presidente del Gobierno aseguró que no cesaría en su empeño de lograr este pacto social. Esa afirmación dicha en aquel momento fue interpretada como una fanfarronada por parte de Zapatero, pues ni las condiciones económicas, ni las sociales ni el interlocutor de la patronal propiciaban el cumplimiento de esta promesa. La labor de Díaz Ferrán, aparte de no saber o no querer gestionar sus empresas y dejar a gran cantidad de trabajadores en la calle, tenía como fija la misión de poner palos en las ruedas de cualquier negociación que el Gobierno propiciara.

Parte de los interlocutores han cambiado: el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez Sánchez, de gran arraigo sindicalista, la aportación inestimable de Jesús Caldera, le enorme habilidad del todo terreno Pérez Rubalcaba, por parte del partido del Gobierno; el cambio en la Presidencia de la CEOE, Juan Rosell, con interés en colaborar en la solución de esta brutal crisis global, semejante a la de 1929, y la buena predisposición de los Secretarios Generales de los sindicatos mayoritarios, Toxo y Méndez, han propiciado el que este més de febrero se estrene con almendros en flor en el terreno social y económico, como un adelanto de la primavera. A última hora, se ha sumado Zapatero, y en el esfuerzo definitivo el acuerdo se ha conseguido. La promesa de Zapatero se ha visto cumplida, a pesar de los agoreros de siempre, estos del PP, que bajo el deseo de una nueva frustración y sin hacer nada más que inventar inspectores Gadget y seguir con el monotema cansino en torno a ETA, se han sentido muy enojados por no haber sido invitados a la reunión. Menos mal, porque con su presencia "ceniza" nada bueno hubiera llegado a buen puerto. Lo que es bueno para España y muy esperado y bien visto internacionalmente para el PP es una mala noticia. Queda bien claro que este partido de la derecha incivilizada no busca el bien de nuestro país, sino agarrar el poder y, junto con su gran aliada, la Iglesia católica, regresar a la política casposa de su ascendendiente dictatorial franquista.

Zapatero ha conseguido, junto a los interlocutores sociales: patronal y sindicatos, ni mas ni menos que:
- La reforma del sistema de pensiones.
- El desarrollo de los aspectos de la reforma laboral relacionados con el despido.
- Las bases del nuevo marco de negociación colectiva. 
- El diseño de la política energética e industrial del futuro.
- La ayuda de 400 euros para parados sin ningún tipo de prestración.
- La creación de un fondo de capitalización para trabajadores.
El miércoles, día 2, en el palacio de la Moncloa este pacto será rubricado por el Presidente Jose Luis Rodríguez Zapatero, por el Presidente de la Patronal, Juan Rosell, por el Presidente de Cepyme, Jesús Terciado, y por los Secretarios generales de CCOO, Ignacio Fernández Toxo y de UGT, Cándido Méndez.
El presidente Zapatero ha invitado a este acto, solemne por sus repercusiones nacionales e internacionales, y que ha sido aplaudido por su enorme importancia, al resto de los partidos políticos presentes en el Parlamento. IU ya ha anunciado su no asistencia. El PP, como principal partido de la oposición no debería perder la oportunidad de aparecer en la foto de "familia". De no acudir, la ciudadanía debería tomar nota de quién trabaja incesantemente por sacar a España lo antes posible y de la mejor forma viable de esta crisis que invade el mundo occidental y quién, tumbado a "la bartola", espera que, por deméritos de los demás, sea conducido al palacio destinado a ser habitado por el presidente de turno, la Moncloa.

Felicidades a todos por las duras horas de trabajo y el buen resultado conseguido, porque el esfuerzo por todos los agentes realizado es para bien general.

Tenemos un buen Presidente, y siendo grave la crisis, su salida desde la izquierda siempre ser muchísimo mejor que si la derecha ultra de este país la fuera a manipular.



2 comentarios:

  1. Querida María Dolores: estoy escribiendo un artículo titulado LA ESPAÑOLA CUANDO BESA...Creo que es el pudor del PP el que le impidió estar presente en la firma del acuerdo. Les molestaba el beso. Lo dijo Pons varias veces respondiendo a Ana Pastor en TVE.El acuerdo es pura palabrería y un beso que el Gobierno se da a sí mismo.

    A Pons le asustaba el beso porque la española cuando besa...

    Un beso para tí

    ResponderEliminar
  2. Mi querido Rafael, el título de tu artículo es muy sujerente y ya estoy impaciente por leerte.
    Sé, igual que tú, que el acuerdo está basado en el detrimento del bienestar social de los trabajadores (eso que tantos sacrificios y luchas costó de conseguir), pero dada la situación de esta infame crisis y como es Europa (con Merkel y la banca al frente) la que manda, el hecho de un acuerdo entre la patronal y los sindicatos con mediación del gobierno no deja de ser una batalla ganada por Zapatero frente al desastre aún mayor que tendríamos con el PP en la Moncloa.
    Es mi opinión. La verdad es que la derecha, y ésta que aquí tenemos es hija directa del franquismo, me horroriza, son capaces de cualquier cosa. He visto sufrir a mis padres por el simple hecho de no pensar ni compartir las directrices franquistas. Recuerdo -como en sueños- que, siendo yo muy pequeña, mi padre apagaba la luz de casa y bajo una manta todos en silencio escuchábamos el parte de Radio Pirinaica, a un volumen apenas perceptible por miedo a que alguien pudiera descubrir tal maldad.
    Cualquier cosa, antes que regresar al terror.
    Un beso, ¿de española?

    ResponderEliminar