sábado, 11 de febrero de 2012

BARRA LIBRE A LA CORRUPCIÓN

Sírvanse, señores, hay para todos; todavía queda algo de nuestro dinero, ganado con esfuerzo, sudor y lágrimas, para ustedes. Tomen lo que quieran y repitan, si es su deseo. Un TS con tufo de naftalina y podrido de caspa les da la venia. Y un gobierno heredero del fascismo más repulsivo les abre sus puertas. Adelante, están en nuestra casa que es ya la suya. ¿Alguien más quiere un 'cum laude'? Son gratis y a medida, como los trajes.
La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha acabado con la carrera judicial del juez Baltasar Garzón, condenado por 'prevaricación' al autorizar escuchas telefónicas entre la cúpula de la trama Gürtel y sus abogados. 
La autorización de dichas escuchas se realizó al ser informado Garzón de que había serios indicios de que, a través de dichas conversaciones, se estuviera planificando la evasión de dineros nuestros, de mis bolsillos y de los de ustedes, a paraísos fiscales. Con dicha autorización estaba el juez Garzón procurando que nuestro dinero no se diluyera y fuera imposible de recuperar. 
La instrucción del caso Gürtel salpica a buena cantidad de gentes del PP, incluso la misma financiación del Partido. Es para pensar el nerviosismo de estas personas y un interés desmedido en cercenar como fuere la citada investigación del Gürtel.
El caso Gürtel no se circunscribe tan solo a una Autonomía, la Valenciana, sino que extiende su porquería a demasiada gente del PP, y esto es peligroso.
Recordemos cómo se introdujeron los cabecillas de la Gürtel en el entramado del PP. Aznar casó a su hija Ana con Alejandor Agag el 5 de septiembre de 2002 en el Monasterio de El Escorial, una auténtica boda de estado. Muchos invitados, de diferentes clases y procedencias. Y justamente allí se encontraba un amigo íntimo de Agag, Francisco Correa, actualmente en la cárcel como cabecilla de la trama Gürtel, y que junto a Pablo Crespo,  exsecretario de Organización del PP de Galicia y número dos de dicha trama, actuaron junto a otros como testigos del enlace, mientras Álvaro Pérez, conocido como el Bigotes (el de Orange Market), se encargó, al parecer, de la organización de este magno evento. Comieron juntos en la misma mesa con la esposa de Correa. Además, el Bigotes con sus habilidades consiguió ganarse las simpatías de la que siempre se consideró primera dama de este país mientras su marido fue Presidente del Gobierno.

¿Por qué la íntima amistad de Correa con Agag? Este último ha negado relaciones comerciales  o empresariales entre ambos. De todas formas, los amigos íntimos son algo más que simples amigos.

Lo que parece claro es que esta boda fue el vínculo que consolidó buena amistad entre los sujetos de la Gürtel y muchísimos cargos públicos del PP. Y a partir de la presencia amistosa de estos 'pájaros' con el PP el esquilme al dinero de todos los españoles se puso en marcha y fue cobrando velocidad hasta acabar en la cárcel Pablo Crespo (que ha salido recientemente tras pagar la fianza impuesta) y Francisco Correa, que todavía permanece encarcelado a la espera de juicio, pobrecito.

Se produce una especie de vuelta de calcetín y, atónitos, presenciamos la esperpéntica situación de que el juez Garzón, investigador de los desmanes de esta trama, acaba, tras la denuncia del mismo imputado Francisco Correa, condenado e inhabilitado en sus carrera judicial durante once años, y, además, debe pagar  2.520 euros. En esta condena se ponen de acuerdo la totalidad de jueces de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo para condenar al juez Garzón.

Hay buena parte de la justicia bajo sospecha. Parece que el maldito hálito del TOP impregna  todavía las togas de muchos de sus jueces, por los comportamientos tan incomprensibles que estamos viviendo. El espíritu de Franco parece permanecer vivo entre muchos de ellos. 

Quizá por ello, hay un arraigo fuertemente de derechas en buena parte de la judicatura. Y la íntima prospección del 'trabajo' de la Gürtel podía dejar muy mal parado al Partido Popular, y esto no lo iban a consentir. Antes acaban con el juez Garzón, evidentemente.

Uno de los problemas es que los sujetos y demás implicados de la Gürtel queden libres sin devolver ni un céntimo de lo afanado, y se trata de millones de euros.
Pero el peor de los daños se lo han causado a Baltasar Garzón y especialmente a la Democracia de este país.

Con el fallo contra Garzón España ha retrocedido más de cuarenta años en derechos y libertades. La imagen de este país es denostado y humillado en el mundo entero. Nadie puede entender lo sucedido, porque no es entendible. 
Es una vergüenza de país que ha vomitado su democracia (con lo que costó de alcanzar) para mantener la corrupción. Ante el mundo entero España es un país corrupto porque protege y ampara a los corruptos.
Es inaudito que con el fiscal defendiendo al imputado con todas sus fuerzas y esgrimiendo argumentos jurídicos en defensa de Garzón que el tribunal haga caso omiso y resuelva según tenían pensado de antemano


Varias personas de renombre en las instituciones judiciales han manifestado su posición totalmente opuesta a la de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Recojo parte de las que considero más pertinentes:
Así el exfiscal Anticorrupción, Jiménez Villarejo ha sido especialmente explicito en sus comentarios a la Cadena Ser: "El Supremo es una casta de burócratas al servicio de la venganza". "El Supremo es un tribunal arrodillado a la corrupción que representa Gürtel". Los jueces del Supremos son una "casta de burócratas al servicio de la venganza institucional"


"De fiesta los narcotraficantes, los terroristas y la extrema derecha", expresa Javier Álvarez. Catedrático de Derecho Penal.


Reid Brady, observador internacional de Human Rights Wats,  afirma "Son muchos los gobernantes antidemocráticos que no dejarían pasar la oportunidad de aplicar sanciones penales para silenciar a jueces cuya labor se opone a intereses creados".


Frente a estas opiniones, el Gobierno por boca de sus Vicepresidenta da la suya a modo de contrapunto esperado. "Lo que perjudica a España es criticar al Supremo". Si nos percatamos, las palabras de Soraya son el ejemplo práctico de lo expuesto por Reid Brady.


El juez José Castro, instructor del caso Noós, en el que están imputados, de entrada, el expresidente Matas, Urdangarín y su socio, esta siendo ya 'investigado' por el CGPJ.


Que pongan 'sus barbas a remojar' el Juez Ruz que ha imputado ya 13 personas por 'extraños negocios' en relación con la visita del Papa a Valencia, en julio de 2006. El telón de fondo es, una vez más, la Gürtel.
Y lo mismo debe hacer el juez Vicente Ríos, que está investigando exhaustivamente los 'choriceos' de caso Emarsa.


Se va a poner difícil que un juez tome la decisión de enfrentarse a tramas de corrupción en este país. Tras la condena del juez Garzón por los magistrados del TS, hay barra libre para la corrupción.
Alcanzamos los niveles de cualquier república bananera o de cualquier islote con la Mafia en el poder.
Si esta es la 'confianza' que centro europa busca en España, la tenemos clara. O ¿acaso es esto lo que Bruselas nos exige?


Lo cierto es que con la expulsión de Garzón de su carrera judicial, la Justicia, la Veracidad y la Democracia han dejado de existir en la España del siglo XXI. Me remito a las palabras más arriba señaladas de Javier Álvarez.


Camps ya es 'cum laude'; en Elx se ha pitorreado del juez Garzón y de la Universidad pública. Muy bien hecho. Han condenado al valedor de los derechos y a este sujeto lo absuelven. Solo les pido a los magistrados de la Sala de lo Penal del TS que exijan la libertad absoluta y sin cargos de Correa. Sean coherentes. Deberían solicitar algún marquesado o ducado para estos profesionales. Los del PP se lo agradecerán.


Tampoco estaría mal eternizarlos con alguna escultura, a caballo de billetes, con el gran dictador omnipresente en las mentes y actos de este Gobierno.



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