miércoles, 29 de febrero de 2012

LA VERGONZOSA IMAGEN DE ESPAÑA

El Tribunal Supremo 'ha tenido a bien' absolver a Garzón por la investigación de los crímenes  del franquismo. Cinco a uno ha sido la solución a tan 'difícil' contienda.  Un pseudosindicato  -que ya afirma que no es sindicato, sino agrupación- de extremísima derecha, vinculado a la ideología fascista del franquismo, con la colaboración de parte de la judicatura española sentaron al juez Garzón en el banquillo. Por la sala desfilaron varios de los familiares, aún en vida, que siguen buscando los restos de los suyos, asesinados por el fascio y abandonados en alguna cuneta desconocida. 
Escuchar las narraciones de esta gente a la que apenas le queda tiempo para recuperar a los suyos fue de una emoción intensa, aunque siempre quedan degenerados mentales que utilizan los espacios mediáticos más casposos para, con especial envilecimiento, mofarse de los 'huérfanos por imposición legal'.

Pero no ha sido la compasión ni el estremecimiento ante las injusticias cometidas lo que ha motivado al TS a absolver a Garzón; han sido las protestas internacionales contra la parcialidad con que ha sido tratado Baltasar Garzón, imputado en tres 'causas' sucesivas, y la vergonzosa imagen que la justicia española ha trasladado al mundo entero lo que ha motivado esta exculpación.
Pero ahora el daño ya ha sido causado.  Las víctimas del franquismo siguen en sus súplicas por recuperar a sus seres queridos; habrá que rectificar o rehacer la Ley de Memoria Histórica para ello, y también servirá para que el dictador Franco deje de ser alcalde honorífico de algunos ayuntamientos que desconocen la dignidad.
Pero, de entrada, Franco, el dictador asesino y aliado de Hitler y Mussolini, sigue siendo intocable. Impensable en una democracia no acabada de estrenar. Por ello, hay que recuperar la memoria histórica cueste lo que cueste. Es una deuda que debemos a nuestros antepasados.
La imagen del juez (seguirá siendo juez para todo el mundo, aunque algunos del TS lo hayan condenado injustamente a la mayor pena posible). Baltasar Garzón ha sido 'touché', pero simplemente eso. La personalidad valiente y la bonhomía de Garzón se halla muy por encima de rencores y villanías de algunos 'compañeros'. Su imagen de dignidad y justicia permanece impoluta, y ahora más que nunca. No solo tiene la admiración y respeto de la justicia internacional, sino la de una gran mayoría de españoles que sentimos vergüenza por una actuación tan parcial de aquellos que deberían obrar con dominio total  del equilibrio de la simbólica balanza.
Se juzgó a Garzón en primer lugar por investigar la Gürtel. Ese fue el hueso duro por el que se decidió acabar con el juez de la forma más mezquina y miserable que existe en judicatura: extirparle la condición de juez, separarlo del poder judicial. Lo consiguieron abyectamente, tras hacerle sufrir un bochornoso calvario y humillación.

Ha triunfado en esta España de 'charanga y pandereta' la corrupción. Gürtel, Emarsa, Brugal, Fabra, Palma Arena...y ahora Urdangarín retratan la España de hoy. Es nuestra imagen ante el resto de los países. Y, curiosamente, el Partido en el Gobierno, el PP, aparece en el epicentro de todos los casos de depravación.
Y no es materia nueva esta de la corrupción salpicando al PP, aunque cada día aparecen nuevos elementos que hinchan la ya enorme metástasis envilecida. Han transcurrido cerca de seis años de las primeras noticias, y nada se ha visto por parte de Rajoy para solucionar esta pestilencia. Se ha intentado mirar hacia otro lado, ahora la hediondez es ya insoportable, pero no percibimos movimientos para clarificar tanta deshonestidad y procurar que lo desaparecido (que es muchísimo) vuelva a casa, y solventar con ello buena parte de la deuda que nos ahoga.

Quizá haya que esperar también a que el mundo se estremezca de asco ante esta España,  para que Rajoy y los suyos -que no son solo los miembros del Gobierno- reaccionen y pongan un poco de ética entre los suyos.

3 comentarios:

  1. Danielete (Valencia): Gracias una vez más, Ma. Dolores, por tu estupendo artículo. Con tu permiso quiero añadir algo que espero tenga vabida en este tu blog. En su momento me mostré crítico con la sentencia del TS por el que condenaban al juez Garzón reconociendo que yo ni acataba ni aceptaba la resolución condenatoria por "unanimidad". Por mucho que Margarita Robles se empeñara en intentar justificar la deplorabilísima y paupérrima actuación de los siete magistrados del TS, para los juristas que saben de esto resulta totalmente insostenible la sentencia de dicho Tribunal de la Inquisición. En cuanto a la "unanimidad" en la sentencia condenatoria de los de las puñetas con naftalina que tantas veces has sacado a la palestra, Robles, te podría poner como contraejemplo la "unanimidad" de los controladores aéreos de Barajas en caer enfermos. No, Robles, no: a mí no me vale tu insistencia en intentar hacernos creer que el juez Garzón tuvo un juicio justo y con garantías procesales porque le negasteis lo que jamás se le niega a un procesado: una defensa digna, repudiando y rechazando todos los testigos y a todos los juristas de prestigio internacional que el juez solicitó llevar a declarar. Sabes tan bien como yo que sus señorías sólo han sido unas marionetas que han intentado dar una mano de barniz legal a la podredumbre corrupta de una sentencia predefinida por los PPoderes que tú sabrás a quién benefician. Pero no intentes hacernos creer que el juez Garzón, Don Baltasar Garzón Real, ha tenido todas las garantías procesales, porque sabes que es una mentira. Ahora, con la sentencia exculpatoria del mismo tribunal acerca del proceso empezado por el juez Garzón contra los crímenes cometidos por Franco y sus secuaces durante los cuarenta años de postguerra, estoy igual de disconforme: sencillamente ni acato ni respeto la sentencia de ese "tribunal de Pin y Pon". Que tengan lo que hay que tener –ya que tan claro lo tenían todo- y que castiguen otra vez al juez Garzón, a ver qué es lo que pasa entonces. Pero (claro está) lo teníais todo muy bien medido, cronometrado al milisegundo para que ni el CGPJ ni el TS tuvierais que enfrentaros DE VERDAD a la Justicia Internacional. ¡Cobardes! ¡Justicieros de pacotilla! Entre Aznar /iel antiembajador/i, y el CGPJ junto con el TS, habéis dejado la inteligencia de España a nivel de bono basura intelectual de cara al mundo.

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  2. Muy bueno el blog.
    Y muy bueno el anónimo del dia 1.
    Saludos.

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  3. Qué puedo agregar ¡nada! Enhorabuena al artículo de María Dolores Amorós y al excelente y comentario de Anónimo.
    Saludos

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