miércoles, 19 de septiembre de 2012

GRACIAS, DON SANTIAGO

La primera información de su muerte la he visto en el diario.es. Ha sido algo instantáneo, ojeando los artículos y apareciendo la noticia de la muerte de Carrillo. Ha sido la tarde del 18 de septiembre, mientras dormía plácidamente la siesta. Una muerte sin dolor, sin enterarse, tras una larguísima vida de mucho batallar.
La vida juega con nosotros como quiere, hace buenos o malos los días según le parece. Desde esta tarde, la fecha del 18 de septiembre se ha convertido en agridulce. Por un lado se ha producido el alumbramiento de un nuevo periódico digital, el diario.es, pero por otro, su contrapunto, ha resultado ser el fallecimiento de Don Santiago.  Así suele suceder.
Ayer mismo, para muchos fue una alegría la despedida de Esperanza Aguirre de la vida política. Pero a continuación se nos informa de las intenciones del Eurogrupo de imponer reformas y recortes "muy duros" a España. Y desde la televisión bávara, Juncker se ha encargado de machacar con el cumplimiento de los objetivos del déficit. Y ya Soraya ha adelantado que ahora van las pensiones; sabemos, gracias a la censura del totalitarismo franquista, que cualquier amago de eufemismo tiene su inmediato efecto contrario.
Si ya estamos en un Estado de Malestar Social, ¿qué más quieren de los ciudadanos españoles? Si ya hemos llegado a Grecia, ¿nos quieren arrastrar hasta Laponia mientras unos-cuantos viven a-lo-grande gracias, en parte, a la crisis-estafa en que nos han metido los poderes-financieros en-perfecta-simbiosis-con-los-políticos?

El  PSOE pone parches donde la gangrena exige cortar la pierna. La dubitación de Rubalcaba y los suyos nos descorazonan todavía más. Las encuestas son demoledoras para los socialistas, pero no hay manera de que reaccionen. Da la impresión de que prefieren su propio acomodo personal a cambio de acabar con un Partido de más de ciento treinta años, y cuyo ideario nada tiene que ver con lo que, desde hace años, practican sus dirigentes.

El problema es el sistema en que nos encontramos metidos, nos diría Don Santiago. Caducó el estalinismo y ha fracasado este capitalismo neoliberal. Desde la Transición quedó atado y bien atado  un futuro bipartidista de alternancias en el poder. avalado por el sistema electoral y la Ley de Hont. De esta manera, jamás la izquierda junta podrá hacer un frente común y establecer una bases dignas que respeten  a cada uno de los ciudadanos en su voluntad de voto. Las listas deben ser abiertas, para que el pueblo vote a aquél que le merezca confianza y no al otro que ha quedado solapado entre los demás. Nadie en un Partido Político tiene que llevarse bien con su jefe por obligación. Su buen hacer debe realizarlo ante los votantes, no tirar de la chaqueta al Secretario o Presidente tal o cual. Y cualquier decisión importante a tomar debe ser consultada al pueblo a través de un referéndum.
En España, tras treinta y cinco años, al ciudadano se le hace creer que es importante cada cuatro años, cuando hay que pedirle el voto; mientras tanto, ni el Partido gobernante ni lo que llaman oposición (pp o psoe, según) manifiestan a lo largo del tiempo una clara preocupación por el pueblo, de él se sirven, pero no lo sirven, exactamente como un cleenex.

Igualmente se ha comprobado que hay Instituciones que no valen más que para enchufar a los amiguetes y que estos, a cambio de su buena paga recibida, digan sí a las propuestas de su jefe de filas. Sucede esto con el Senado y con las Diputaciones. Siendo así ¿por qué no han abolido ya ambas instituciones que cuestan un pastón?.

Y respecto a las Autonomías lo que hay que hacer es que quien haya roto un plato que lo pague de su bolsillo, y se acordará de no volver a vivir por encima de sus posibilidades, ni a despilfarrar ni un céntimo. Pero las Autonomías son prolongación de la Democracia, no podemos quitarlas de un plumazo, han ayudado mucho y hay que mantenerlas, aunque bajo control hasta que se regeneren sus mandatarios. Porque el mandato debe ser de dos legislaturas, ocho años y a casa cada cual. Así se evitarán tentaciones de corrupción y demás.

Como esto, con lo que Carrillo estaría de acuerdo, no lo quieren los dos grandes partidos, no nos queda más remedio al  resto de la ciudadanía que exigirlo. Y si no lo conceden por las buenas, tendrá que serlo por las malas.
Un grave error es pensar que esta situación es transitoria y temporal. Por desgracia no es así-
Conforme estamos ahora es la ruina para siempre. No pensemos que esta crisis es cosas de dos o tres años. De por vida han transformado la nuestra. Es como una rueda, una pescadilla que se come la cola, sin solución. El neoliberalismo habriendo de dinero, insaciable del mismo, está aquí introducido.

No encuentro otra salida que una revolución para regenerarnos y comenzar de nuevo sin los vicios con que fuimos engañados en la Transición. No queremos más caramelos que nos adormilen, sino Democracia, Derechos Humanos y respeto a todos y cada uno de los hombres/mujeres en nuestra libertad y trabajo.
Estoy escribiendo al dictado de Don Santiago, que me habla con esa sabia firmeza y conocimiento que la mucha experiencia le ha proporcionado.


Gracias, muchas gracias, Don santiago.






1 comentario:

  1. Buenas reflexiones Mª Dolores y para los que carecen de ellas Santiago Carrillo no era más que un estorbo o un asesino y para los que sí reflexionan, era algo más que un político al uso. Era un estandarte para muchos y una figura a la que seguir.
    Saludos

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