domingo, 4 de julio de 2010

ARTUR MAS Y SU ENGAÑOSA DEMAGOGIA

Lo sabe perfectamente, pero está jugando para hacerse pasar por el más catalanista de los catalanes con la única finalidad de conseguir llegar a las vísceras de la ciudadanía catalana y llevarse sus votos. Para ello ataca, amenazante, al presidente Rodriguez Zapatero con retirarle los apoyos que pueda necesitar y con el nada elegante recordatorio de las ayudas prestadas en momentos difíciles. Lo que no dice el Sr. Mas es que CyU siempre baila hacia un lado u otro, según le parece más conveniente para sí, aunque después esgriman que sus actuaciones se deban a su sentido de Estado.

De sobra conoce Mas que la confrontación la montó el PP, que llevó ante el TC el Estatut de Catalunya por su particular consideración (la del PP) de la inconstitucionalidad de dicho Estatut. El inicio de la maniobra pepera surgió en el Cádiz de Teófila Martínez, tomó cuerpo y, bajo las bendiciones de Trillo, el nazareno cartagenero, fue denunciado prácticamente en la mayoría de sus artículos ante el TC, que ha tardado cerca de cuatro años en fallar la resolución. También sabe Mas que muchos de los artículos denunciados del Estatut catalán son idénticos a los de los estatutos andaluz y valenciano, que estos del PP  dan por buenos, sin polémica de ningún tipo.
Igualmente debería saber Artur Mas acerca de la catalanofobia que el PP siente por Catalunya, de la que tiene unos celos enfermizos de morir, que se transforman en acusaciones difamatorias sobre esta tierra y sus gentes. Para los del PP, los catalanes quieren romper España,  son algo así como  unos ladrones que desean arrebatarnos lo que es nuestro, de Valencia, de Madrid, de Salamanca y de Villa Conejos de arriba. Aplicando el refrán aquél de "cree el ladrón que todos son de su misma condición", proyectan contra Catalunya todo el veneno acaparable y, de rebote, intentan dañar al presidente Zapatero, pues la única finalidad del PP es aposentarse en Moncloa.  Y con estas declaraciones chulescas Artur Mas está dando alas al peor de los enemigos -para Catalunya y para el resto del estado español-,  el extremista derechón del PP.
Si cierto es que el TC ha tardado demasiado es resolver que el Estatut catalán es muy mayoritariamente constitucional, los apartados parciales señalados como inconstitucionales (algo tenía que recortar el TC), parece no haberles sentado nada bien a los políticos catalanes, aunque Zapatero y Mª Teresa Fernández de la Vega han adelantado que alguno de estos puntos podrá subsanarse. Pero la postura desde Catalunya es perfectamente comprensible. Lo que es inaceptable es el gesto prepotente de Artur Mas, sólo explicable por las ansias descomunales de auparse a la presidencia de la Generalitat.

Por ello, Artur Mas, en lugar de cargar contra Rajoy-marioneta y el auténtico amo de Faes y del PP, Aznar el gran patriota, queriendo destacar como catalán más puro, ataca y amenaza a Zapatero.
El Sr. Mas se equivoca y a conciencia. Toda su verborrea tenía  que haberla decargado contra Rajoy y sus adláteres. Pero también comprende que, de esta forma, su crítica pasaría mayormente "descafeinada", pues es la más generalizada por ser la real.

Por ello, Mas, queriendo conseguir un golpe de efecto, transmuta al auténtico enemigo del pueblo catalán y se obstina contra  Zapatero, al que llega a amenzar con un posible derrocamiento de su gobierno si no se manifiesta abiertamente contra el fallo del TC. Olvida Mas que sus palabras van a volverse contra él por el efecto boomerang que consigo llevan.

A pesar de la tardanza en el fallo, por lo que sabemos, Mª Emilia Casas ha conseguido hacer un buen encaje de bolillos para salvar el Estatut catalán y demostrar así la mentira, perversidad y fobia del PP contra Catalunya.
Más sensatez, señor Más, menos demagogia barata, y, si de verdad ama a su pueblo, hable y actúe con veracidad.

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