jueves, 19 de agosto de 2010

AZNAR, ESE RESUCITADO

En lugar de hacer las funciones olvidadas por  Nuñez Feijóo: contribuir a apagar los fuegos de Galicia, el personaje siniestro de Aznar se dedica a prender nuevos incendios en Melilla, ya previamente debilitados, -tras hábiles negociaciones del Gobierno de España con  Marruecos- con tal de salir en la foto, ninguneando a propios, Rajoy el débil, e intentando hacer patria contra el legítimo Gobierno socialista. Ésta parece ser una de las debilidades de este traidor resentido patrio desde que el PP perdió las elecciones del 14M de 2004.

Este personaje malcarado, con gesto de perpetuo estreñido, siempre está a punto de aparecer como el eterno salvador, aun cuando en sus tiempos de presidente ejerció sólo para mayor honra propia y máximo enriquecimiento personal. Olvidó la voluntad de los españoles, nos mintió reiteradamente ( Negociaciones con ETA -"Movimiento Nacional de Liberación Vasco"- Yak 42, Guerra de Irak, Matanza 11M... por señalar los más significativos), y anduvo siempre en busca del primer plano, aunque fuera en aquellas vergozosa imágenes del Trío de las Azores o hablando tejano, botes sobre la mesa, en el rancho de Bush. Quiso ser primer señor de España, cuando aquello de El Escorial con Correa y cía. de testigos acompañantes, dejándonos herederos del peor de los atracos públicos conocidos, cuyos "hilillos de plastilina gürtelianano dejan de fluir. Ni Al Capone.

Camina con ademanes pausados de galán, estudiados hasta la saciedad. Pasa, sin término medio, del "careto" a la risa más ordinaria, con gulilla visible. Mira a su alrededor por encima del hombro, con aire de dios perdonavidas mortales. Este tipo que tilda a la izquierda como esos "progres trasnochados que ladran su rencor por las esquinas", mientras luce aspecto de empleado de funeraria, es un gran mezquino oportunista y tan carroñero como la gaviota que simboliza a su partido.

Y mientras, de los suyos, hay quien burlándose obscenamente de la Justicia se abraza a Santiago matamoros en busca de la absolución total de sus "pecados", a la vez que vuelve a despreciar a los valencianos mintiendo acerca de la transparencia de sus gestiones. Y ello sin desaprovechar el viaje a Galicia,  gürtelianamente vestido, para compartir copas y otros menesteres con un tal Mario Conde y otro tal Nuñez Feijóo. Éste último nada preocupado tampoco, al parecer, por la muerte de dos bomberos en uno de los incendios de Pontevedra.

 El segundón, un tal Mariano, también pontevedrés balbuceante, no sabe/ no constesta.

Y el chico de la película, con melena o sin ella,  ha de salir para recordar que el PP existe aún, y, sobre todo, que el Imprescindible es él. ¡Vaya jeta!, la de unos y la de otros.

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