martes, 28 de septiembre de 2010

29-S, HUELGA GENERAL, ¿SÍ O NO?

Esta huelga, promovida por los sindicatos mayoritarios de este país, UGT y CCOO, está siendo comentada de muy diversa manera, según la perspectiva desde la que se observa, o bien, según el interés subayacente a la misma. El PP está deseando que prospere, a ver si acaba por ser la puntilla al presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, pero, a la vez,  el espíritu antisindicalista de este partido (que ahora, cínica y desvergonzadamente, la atrevida Sra. Cospedal bautiza como "el partido de los trabajadores")  y su clarísima cercanía a la patronal les obliga a poner unos servicios "mínimos" excesivos e intolerables para los sindicatos; ahí tenemos el Madrid de la lideresa como un claro ejemplo.
Sucede exactamente lo mismo con los empresarios dirigidos por Díaz Ferrán (curioso personaje éste que sigue adeudando ingentes cantidades de dinero a los trabajadores puestos en la calle por sus malogradas empresas), que exigen seguir exprimiendo el jugo de los trabajadores, incluso vulnerando su legítimo derecho a llevar a cabo la huelga.
Sólo el partido socialista y miembros del Gobierno han expuesto muy claramente su respeto a la libre decisión de cada cual: tanto derecho tiene un trabajador a hacer huelga como a trabajar. Y hay que velar por el cumplimiento absoluto de tales derechos fundamentales, contemplados en la Constitución, art. 28.2.
Si yo he de expresar mi opinión acerca de esta huelga general, no tengo empacho alguno en decir que no soy partidaria de la misma, y ello por las siguientes razones: -La situación de crisis en que España está sumergida es de origen financiero y global, no sólo español. -Esta huelga, para tener un sentido auténtico, debería hacerse en toda Europa, el mismo día, pues los motivos que la impulsan son comunes a la situación globalizada en que nos encontramos. -Las medidas tomadas por el Gobierno español, nos gusten o no, ya no tienen reversión alguna. -Los sindicatos se encuentran abocados a intentar que esta huelga tenga el mayor seguimiento posible, pues su papel puede quedar en entredicho entre cierta parte de la sociedad, especialmente entre la derecha pura y dura. -La huelga, al producirse únicamente en nuestro país y no en el resto de Europa, puede convertirse en el hacha que acabe de cortar la cabeza de Zapatero, y poner en bandeja la Moncloa a un PP perverso, repleto de corrupción a lo largo y ancho de la geografía nacional.
Esto último y que viene reflejado en encuestas varias, la posibilidad de que este PP, donde se conglomera la derecha más ultra que imaginar podamos, es lo peor que puede sucedernos. No nos gusta la reforma laboral promovida por el gobierno -¡en absoluto!-, pero este hecho, comparado con la política que llevaría a cabo este PP en el gobierno, es agua tibia.
El PP, con el indeciso de Rajoy o cualquier otro al frente de un posible Gobierno popular, va a  privatizar todos los servicios sociales básicos y necesarios para todos los ciudadanos, sea cual sea su condición económica y social. Entonces sabremos del enorme abismo que puede haber entre la ciudadanía pobre, cada vez más abundante en número y pobreza, y una pequeña cima de los ricos, muy ricos.
Ahora bien, cuando alguien se postula abiertamente a favor o en contra de la huelga general, y asume las repercusiones económicas que conlleva hacer huelga, es una muestra de valentía. Cada cual es libre de pensar y opinar en un sentido o en el contrario, y merece todo el respeto. Lo que me parece de un absoluto cinismo es el de aquellos que con sus "argumentos" intentan debilitar al Gobierno, dicen estar a favor de la huelga, y el dia 29 no irán a su trabajo, pero su bolsillo quedará intacto ya que se toman ese día como de "asuntos propios", baja por enfermedad", etc. Esto sí me parece de total obscenidad. Y de estos "progres" hay demasiados, por desgracia.

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