viernes, 11 de noviembre de 2011

DE ENGAÑOS Y DEMÁS IRRESPONSABILIDADES

 El Partido Popular no cesa en sus fraudulentas afirmaciones y promesas. Soraya nos 'avanza' que a partir de primeros de 2012 las pensiones se revalorizarán según el IPC. ¡Bonita novedad! Eso ya lo sabíamos, nos lo había adelantado el Presidente Zapatero: la congelación -por imposición de la UE- era tan sólo para 2011. La buena nueva de Soraya recuerda a Zaplana. Cuando este fue ministro de Trabajo gastó en publicidad en tv y radio más dinero del que suponía la subida anual de las pensiones, y que no era el favor que parecía dispensar el entonces ministro cartagenero, sino el cumplimiento del punto 11 del Pacto de Toledo (abril de 1995, bajo el Gobierno socialista de Felipe González).

En la entrevista concedida por Rajoy a Antena 3 tv, el candidato a presidente del gobierno por el PP adelanta que cuando él gobierne va a modificar la Ley antitabaco, aprobada por todos los grupos parlamentarios -también el 'Popular'- a finales de 2010.

Esta Ley fue contestada en un principio por diferentes dueños de restaurantes, lugares de ocio y fumadores empedernidos. Estos últimos veían sus 'derechos' mermados, sin tener en cuenta la cantidad de años en que de manera absolutamente insolidaria han contaminado los ambientes vulnerando el derecho de los no fumadores. Los dueños de restaurantes alegaban que esta Ley les perjudicaría en el sentido de que, tras las comidas, los comensales consumían café y licores acompañándose de sus correspondientes 'fumar es un placer'.

A nadie de los contestatarios pareció importar tampoco el daño que para la salud provoca el fumar, tanto en los fumadores activos como en los pasivos, aquellos que se ven obligados a inhalar el humo de los demás. 

La relación directa entre el tabaquismo y enfermedades varias está científicamente probado. Al igual que el fumar es el origen de múltiples tipos de cáncer, no solo el de pulmón, lengua y laringe.

En el mundo actual en el que la ciencia ha alcanzado un desarrollo mucho más importante que las relaciones humanas no podemos obviar el daño que el fumar provoca en la sociedad. Simplemente centrándonos en el gasto inmenso que supone para la Sanidad pública el tratamiento de los enfermos cuyo mal deviene directamente del tabaco es para ponerse a temblar. El tiempo que estos enfermos acaparan a los médicos y demás profesionales sanitarios se resta del que pueda dedicarse a otros pacientes a los que la enfermedad les es sobrevenida sin más. La Sanidad no va sobrada en recursos, más bien lo contrario. Y no tenerlo en cuenta es una muestra indiscutible de un soberbio egoísmo.  

Además, es un tema ya superado. Con toda naturalidad el fumador sale del local público donde se encuentra para fumar su pitillo. Es algo ya asumido sin protestas. Y buena parte de los anteriormente fumadores han dejado de serlo en buena parte gracias a esta Ley.

Volver sobre estos temas es un clarísimo retroceso social y sanitario. Es una muestra del simplismo irresponsable de Rajoy, cuya apariencia es la de un señor mayor, plácido, centrado en sus libros y ubicado en el siglo XIX. Pero resulta ser un insensato botarate cuya puerilidad sale a la luz en el momento en que habla por sí mismo, en el momento que deja de leer los papeles que le escriben. ¡Un auténtico peligro! ¿Y este personaje va a 'dirigir' el futuro de España?

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