viernes, 1 de abril de 2011

EL PP Y SU NERVIOSISMO DESEPERADO





El PP está sumamente nervioso. Da la impresión de que es cierto que al Partido Popular, en su ambición ya no sólo de ganar, sino conseguirlo por mayoría absoluta, ya no se conforma únicamente con la crisis económica en que nos hallamos sumidos -como el resto de los países occidentales-, quizá porque las informaciones de los expertos están dando razonables augurios a la situación de España. Por ello han hecho movimientos más a la derecha, si cabe, y se han aznarizado, convirtiendo el panorama político español en un espacio de despropósitos totalmente absurdos, hasta el punto de que tantos desatinos pueden volverse contra ellos mismos. El reiterado trato a los ciudadanos como seres de encefalograma plano es un peligro para el que practica tan necia labor.



En el Congreso,  el acoso y derribo contra el Vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, sacando un faisán putrefacto, poniendo en tela de juicio la palabra de la policía española y la gendarmería francesa, tras sus declaraciones antre el juez Ruz, donde niegan cualquier influencia de Rubalcaba acerca de un supuesto chivatazo a ETA,  y todo ello, además, bien clarificado  por el presidente del PSE, Jesús Eguiguren, es de una impresentabilidad insoportable. El vocablo mentiroso contra Rubalcaba en boca de Soraya y de Gil Lázaro, bajo la venia de un Rajoy que insiste en la falsedad de las declaraciones de Rubalcaba, sabe a bilis. Y es que el pensar que Rubalcaba pueda ser líder a quien enfrentarse los pone de los nervios. Por ello, hay que cargar contra él y desprestigiarlo al máximo.


Este Rajoy, que ya va enseñando la patita negra de lobo feroz, dando por buena -con su silencio-  la afirmación del 'necesario' copago en Sanidad y Educación, -servicios básicos universalizados por Felipe González-,   anunciado por el presidente regional del PP de Murcia, Valcárcel, y que, por su parte, ya está anunciando que los dos primeros años de su mandato presidencial van a ser duros y habrá que apretarse el cinturón, da no miedo, sino terror.


Este Rajoy que por respuesta da la callada ante una corrupción política jamás concebida ni conocida, como es la conocida trama Gürtel, que implica hasta la médula a gran parte de altos cargos del PP a lo largo y ancho de la geografía nacional, aunque ahora  sobresale mucho más en la Comunidad Valenciana, con sus múltiples ramificaciones y la muy pronta puesta en escena de Camps en el banquillo judicial; tierra mía donde concurren otras gravísimas irregularidades, caso Brugal, las últimas recalificaciones de terrenos -junto a la próxima apertura de  Ikea- en el barrio de Rabassa, en Alicante, propiedad de José Antonio Peral, marido de la candidata del PP a la alcaldía de Elche, Mercedes Alonso, etc, etc., este personaje, don Mariano, no puede merecernos ninguna credibilidad y menos aún confianza. ¿Qué ejemplo de honradez política se puede esperar de tal personaje?

Este Rajoy tampoco es ajeno a la Gürtel. Puede hacerse el bobo solemne, pero sabe que en la boda de la hijísima ya estaban  introducidos, de la manita del yernísimo, Agag,  Correa y sus secuaces. Doña Ana prendada del Bigotes, y el padre y esposo amantísimo, el que todo lo sabe y más ambiciona y envidia,  Ánsar, no podía desconocer quiénes eran aquellos ilustres invitados encargados de todo lujo de detalles en el boato de El Escorial. Y Rajoy ha disfrutado de las invitaciones a viajes en yate por uno de los presuntos malversadores de dineros públicos cuando la visita de Ratzinger a Valencia, Pedro García. Igualmente ha gozado de los fastos de Jaume Matas en Baleares. A Bárcenas, tesorero del PP, paseándose por el Madrid austriaco con un maletín lleno de billetes de 500 euros le mantuvo su despacho y pagó los generosos honorarios de su abogado.  ¿Alguien puede pensar que el pontevedrés cree que los millones llueven  del cielo? Con sólo comprobar su sueldazo y los de sus adláteres es suficiente. Pero nos advierte que hemos de apretarnos el cinturón...



Y, por si acaso, papá Aznar, el mayor de los mentirosos conocido,  ha regresado a sus andadas de la mano de Pedro José. Vuelven las calumnias sobre las presuntas  conversaciones del Gobierno con ETA, porque así lo está constantemente diciendo Mayor Oreja y unos papeles -a los que llaman actas- encontrados en un ordenador de ETA. Entre ETA y el Gobierno, para el PP, es siempre más valido lo que ETA pueda decir. Con tal de atacar al Gobierno, el PP es capaz de todo. Se contradice abiertamente.
Esta ETA es la misma que afirmó en 2004 no tener nada que ver respecto al cruel y cruento atentado de Atocha y que fue denostada por el PP. A estas afirmaciones etarras ningún crédito se les dio y todavía andan mareando la perdíz sobre la autoría del 11-M. Sin embargo, esta misma ETA es ahora veraz, y el Gobierno miente.

La 'lógica' de este PP enredante los denigra a ellos mismos, y es tanta la tensión a que están sometiendo a la cuerda, que puede ésta romperse y acabar con la paciencia de muchos posibles votantes del PP que siguen siendo sensatos y gente moderada y con equilibrio mental. Y de esto último está el PP excesivamente falto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario