miércoles, 13 de abril de 2011

¿ES POSIBLE UN DESPERTAR DE LA SOCIEDAD?




Parece que los dioses se hayan puesto de acuerdo para destrozar a España. Han impuesto su fatum. Los españoles no tienen derecho a crecer intelectualmente; su enanismo es ya endémico, rayando la oligofrenia más feroz.
Rajoy, en su conversación con Merkel, le promete ir más allá de las medidas de ajuste que el Gobierno español ha tenido que ir tomando, para no comprometer todavía más las posibilidades adquisitivas de gran parte de los españoles (como sucede en la preocupante situación de Portugal).

A Rajoy no parece importarle demasiado que sus auténticos propósitos vayan saliendo a la luz. Rajoy, en su conversación con Merkel, le promete ir más allá de las medidas de ajuste que el Gobierno español ha tenido que ir tomando, para no comprometer todavía más las posibilidades adquisitivas de gran parte de los españoles (como sucede en la preocupante situación de Portugal). A Rajoy no parece ya importarle demasiado que sus auténticos propósitos vayan saliendo a la luz.

El Roto, en su viñeta de hoy en El País, expresa con claridad meridiana la íntima verdad del PP: "¡Os bajaremos los sueldos, os quitaremos derechos, nos llevaremos la pasta, y además nos votaréis".
No encuentro mejor resumen del desprecio de esta derechona mentirosa, enredante y torticera, hacia el pueblo español.

El problema más grave, a mi entender, es la nula respuesta de la ciudadanía ante tamañas burlas. Pues, en las Comunidades autónomas donde el PP está mandando, es demasiado evidente la supresión de beneficios sociales, conseguidos éstos siempre bajo gobiernos socialistas. Sirvan los ejemplos de a) Murcia, donde su presidente dice no tener ya pasta para los servicios mas básicos y primarios; b) Madrid, castizo pueblo, donde la Condesa consorte está privatizando in crescendo  la Sanidad y la Educación, creando un bachiller de privilegiados, que acabará en hijos de papá; c) la Comunidad Valenciana es la vergüenza torera de todos los tiempos, donde los imputados por delitos nada presuntos (como bien dice Rosa María Artal) tienen el beneplácito de este Rajoy tan prometedor de autenticas reformas laborales  -porque "todavía no se han acometido", dice a Merkel-, para ir tanto en  lista autonómica como en las municipales. Seguramente cuentan con que no lleguen a sentarse en el banquillo todos los 'presuntamente implicados', o bien tengan la "suerte" de ser absueltos por jueces "amigos del alma". Hecho que sería un "déjà vu",  pues así sucedió en el caso Naseiro.

No están los derechones por consentir que la Ley obre de manera absolutamente limpia y neutral, como así debería ser. No. Para vergüenza judicial y política de orientación derechista, se han retorcido los argumentos de forma tan asquerosamente obscena, que parece decidido "matar al mensajero".

Hoy, en Valencia, Ángel Luna ha quedado absuelto por las infamias del PP que lo sentaron en el banquillo de los acusados. Pero ahora van directos por el juez Baltasar Garzón, separado ya de sus funciones en la Audiencia Nacional, y que va a ser juzgado por  ¿prevaricación? en el asunto de las fosas del franquismo. Pero todos sabemos que la inquina contra Garzón es porque destapó la Gürtel. Esta trama que viene desde Aznar, y que se manifestó en la boda de su hijísima con Alejandro Agaj, amigo de Correa. No es Rajoy ajeno a estas cantidades ingentes de dinero público afanadas a los españoles, y ya en paraísos fiscales gran parte de esta fortuna. Fortuna que es nuestra, de todos y cada uno de los españoles, y que 'ha volado' de nuestros bolsillos para enriquecimiento de unos cuantos.

¿Puede este sujeto, Rajoy,  metido en esta vomitiva corrupción, llegar a ser Presidente de los españoles?, ¿Qué más tienen que hacer, al margen de manipular y mentir, para que todos despertemos?.

Juntos, con sentido de la vergüenza propia, de la propia dignidad, y sin querer que nos arrebaten ni un milímetro más de nuestros derechos, podemos. Sólo hace falta tener conciencia de ello.
                                                                                
                                                                           

1 comentario:

  1. A pesar de que no hay un día sin que nos desayunemos con una justificación más en forma de escandalosa y obscena noticia -y así un día tras otro hasta "normalizar" lo que nunca puede ser normal-, no termina de aparecer aquello que sea el paradigma que haga saltar masivamente a la ciudadanía con un ¡Hasta aquí hemos llegado!
    No hay conversación en la que no aparezca uno, de un tiempo a esta parte, como un extremo-radical-antisistema, cuando en realidad lo que llega a este pobre poste que no se movió de su sitio es una marea, un tsunami de derechización de todo, que parece imparable y que todo lo arrasa.

    Para quienes sabemos de donde venimos, la sorpresa inesperada, andando el tiempo, es que la panacea de la libertad de expresión conlleva la intoxicación masiva de mentiras hasta proporciones que no son controlables. Tan solo cabe la esperanza de que la permanente estrategia de la confusión interesada, y obscena, sea detectada y llegue a tiempo a una ciudadanía que parece estar en "otra cosa"...

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