lunes, 19 de diciembre de 2011

CARTA AL REY MELCHOR (ALBERT PLÁ)


Aquí les dejo al cantautor catalán Albert Plá con su especial visión surrealista de la realidad que no le gusta.

La letra y la música son suyas, evidentemente.

"Mi majestad: Espero no ofenderlo ni irritarlo,

pero mi deseo es casarme con su hija                              

quizás sea una osadía pedir la mano de su hija                 

no me creáis oportunista ni un playboy, mi majestad

no pretendo enriquecerme ni quiero palacios ni pajes ni yates


no quiero ser duque o tener chamberlanes no deseo aprovecharme ni robarle nada,


es cuestión de amor, que estoy loco de amor por la princesa


entiéndalo, rey mío, por favor compréndalo


aunque sea soberano supongo que será humano


como el resto de sus siervos también tendrá sentimientos


yo sé que vos realmente también os cagáis y folláis y sudáis como yo, esto es real, 


así que présteme un poquito de atención


le hablaré fráncamente frente a frente, majestad


Quizá yo no sea el yerno que soñó, mi majestad


nunca tuve dinero ni soy conde o caballero no llego ni a hidalgo ciudadano raso


mi estirpe no es noble pero mi nobleza me obliga a decirle la verdad


Sería mentirle si digo que tengo respeto por la monarquía


siempre me he cagado en las dinastías y en las patrias Putas la banderas sucias


los reinos de mierda y la sangre azul, mi majestad


ahora es el real decreto del corazón, mi majestad


que me arrastra y que reniegue por amor, mi majestad


pues la fé mueve montañas el amor remueve el alma


Y hasta el ser más consecuente ante el amor pierde su honor


Yo por amor soy capaz de mandar a la mierda mis firmes principios de republicano


cambio de camisa y rindo pleitesía a la monarquía


que viva el amor que me convirtió en su esbirro, majestad


sólo pensar que quisierais ser mi suegro, majestad

Siempre Forges

yo ya le adoro yo le adulo y hasta le beso el culo      



le prometo ser bueno, un digno yerno, majestad             

si me caso me transformo como en ese cuento


aquel sapo que, por un beso, se convirtió en príncipe encantado


y así por un beso de su princesita


también y me vuelvo en todo lo que usted quiera


seré su súbdito amado su sumiso esclavo


su obediente criado su subordinado y devoto lacayo


le juro ante dios y ante el cielo y la Biblia


Que viva el rey viva el rey


que viva la monarquía."


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