jueves, 5 de abril de 2012

LA HERENCIA, LA HERENCIA...

"Todos los parados del mes de marzo, todos, llevan la marca de Rubulcaba y de Zapatero" Alfonso Alonso dixit. Quiza como Wert ha hablado de subvencionar y bien la Fiesta Nacional de los toros, al igual que ha conseguido aumentar en un 13'6% el presupuesto del Consejo Superior de Deportes, órgano del que es él el máximo responsable, se ha adelantado Alfonso Alonso en considerar que los parados son también animales a los que hay que marcar al rojo vivo, trazando en ellos bien la letra R o la Z.
Antes del 20 N casi nos  habían convencido a buena parte de la ciudadanía de que todo el problema residía en la persona de Zapatero; y que sustituido Zapatero por Rajoy el milagro se producía ipso facto: el paro dejaría de existir, habría trabajo para todos, Europa nos dejaría tranquilos; aquello de Portugal, Irlanda y Grecia (donde hoy se ha suicidado en la plaza Sintagma un ciudadano griego por no poder aguartar más la agonía y la indignidad de la crisis) era cosa vinculada a Zapatero. Rajoy nos prometió que con él vendría la felicidad a los españoles... 
Ahora nos desayunamos a través de los Presupuestos de que tenemos un gravísimo problema. La deuda española pasará del 80% del PIB este año. Y el señor alemán que Merkel ha enviado a escudriñar los presupuestos no parece contento. Y mira por donde, seguro que no por el mismo motivo, coincidimos el espía alemán y los españolitos: tampoco estamos contentos, no queremos esos Presupuestos que hunden in  saecula saeculorum a España. Pero es que los mercados financieros que, según Rajoy nos deben prestar 80.000 millones de euros tampoco están ni contentos ni felices. Y mientras no se sientan satisfechos -y son voraces en su insatisfacción- no le prestarán a Rajoy ese dinerito que dice necesitar.


Nunca con Zapatero estuvimos tan apurados, aunque Rajoy -en su papel de beato- mentía acerca de que España estaba intervenida. Y resulta que es ahora, con Rajoy -más beato o menos- cuando nuestro país está a punto de ser atrapado por el BCE, la misma crueldad practicada con Portugal, Israel y Grecia.
La trampa de la deuda es susceptible de ser tratada casi como un sofisma. Ya hemos pagado por tres la cantidad que nos imputan como deuda; quizá el papelín donde apuntan las cuentas se pierde una y otra vez. Y Rajoy, obsesionado con Merkel, solo mira como perro lloroso hacia Centroeuropa y sus mercados. Nadie se apiada de él, ni un mal hueso roído le dan como consuelo.
Y mientras, la ruina de los que deberían ser los suyos, los trabajadores españoles, va in crescendo sin fin. España está en bancarrota por decisión de Rajoy, que solo desea contentar a los incontentables. Lo que debería y podría ser el motor del crecimiento: la Educación  la Investigación y el Desarrollo se quedan sin dinero apenas. Todos los servicios públicos básicos se han desmantelado. Pero, fiel a sus principios, Rajoy solo ha rebajado un 2% a los presupuestos de la Casa Real
La Iglesia Católica se queda como estaba o mejor: sin pagar nada de nada, pero con 'ordeno y mando'. Los amigachos evasores de capitales han sido perdonados (debemos tener comprensión y recapacitar, que nos encontramos en Semana Santa, y la anterior, de Pasión). Pueden -si quieren-  traer aquí todo lo esquilmado. Hacienda será benévola con ellos y solo les cobrará un 10% de todo lo 'desaparecido'. Dicen estos del PP -que hacen las cuentas de 'La lechera'- que con ese 10% habrá otro montoncito para que no se enfaden tanto los mercados. Y que con eso y con lo que nos han chorizado a todos los españolitos que cumplimos 'religiosamente' con nuestros impuestos conseguirán aplacar la ira del dios-mercado.
Añade Rajoy, a modo de amenaza, que o eso o el rescate. Y lo dice tan pancho.


Otra cosa también curiosa es la habilidad de Rajoy, que transforma todas sus promesas en su contrario. Prometió por la santidad de Cospedal y de Soraya que él iba a solucionar el paro, y resulta que, en cien días ha multiplicado los parados como Jesús hizo con los panes y los peces. Ya ha anunciado que en 2012 habrá 600.000 parados más. Menos mal que Alfonso Alonso clarifica que todita la culpa es por la herencia.


Rajoy no lo sabe, pero, si de los suyos hay alguien enterado,  podrían decirle que con la mirada fija en el déficit no hay nada a hacer. Deben decirle que es preciso reanimar la economía española; economía en estos momentos en situación de total pobreza y angustia vital. Hay que conseguir crecimiento económico si se quiere obtener la confianza esa de los mercados avariciosos que están convencidos de que la incapacidad para crecer impide la devolución de las deudas. A Rajoy, por el bonito corte de su barba, no le prestan nada, no se fían de él. Y es que no es persona de fiar, porque miente cobardemente.
Y es que en España son indispensables unos impuestos progresistas.  Un Estado se nutre de lo que recauda, los impuestos progresistas -propios de todo país adelantado- y aquí el IRPF se ha incrementado notablemente a las rentas medias u mas bajas, en lugar de hacer lo contrario: que de verdad paguen las grandes fortunas. Tampoco se han bajado los impuestos a Sociedades, las SICAV campan a sus anchas, y con la globalización total han proliferado los paraísos fiscales. Esos desvergonzados que han evadido grandes sumas a lugares donde no cotizan y sus Estados han sido estafados, de hacerse aquello del 'perdón fiscal' debería ser en toda Europa, no solo en España. De ser así, sí tendríamos la esperanza de recuperar algo de lo sustraído, aunque fuera tan solo el 10%.
Si le sumamos al PP que además se ha quitado de encima a los excelentes técnicos de Hacienda -que exigen los ingresos progresivos en bien del país- como ya pudimos ver cuando se estaba desgranando a la perfección Gürtel y el caso Urdangarín, y en su lugar colocaron a Pilar Valiente (la de Gescartera) es como para seguir aguantado 'calladitos' a esta panda de incompetentes que quizá tengan ¿presuntamente? mucho que ocultar. La herencia, la herencia...  
Parece evidente la presunta 'cercanía'  entre los defraudadores y estos del PP.  Y, de ellos, los que salen en los distintos medios de comunicación por no ser, no son ni humanos; son simplemente clones programados para repetir lo mismo.
Dicen que cuando la economía vaya bien, se creará empleo. Esta tomadura de pelo no se puede dejar pasar así como así. Somos ciudadanos, no súbditos. Somos trabajadores, no esclavos. Tampoco somos imbéciles.


Los sindicatos hablaron del 1 de mayo como fecha contemplada para continuar con unas necesarias y muy justas medidas contra tanto abuso y tanta represión de derechos fundamentales; porque no solo es dinero lo que nos han quitado. Hay cosas muy importantes por las que merece la pena seguir luchando, y ahí estaremos.

2 comentarios:

  1. Spain. Los 100 días:

    Cuando los números cantan, sobran las palabras. El coste de los bienes y servicios básicos ha subido durante los 100 primeros días de Rajoy un 1387% más que en los 100 últimos días de Zapatero. Así:

    · El transporte ha subido durante los 100 primeros días de Rajoy un 1120% más que en los 100 últimos días de Zapatero.
    · Las facturas de la basura, el alcantarillado y otros servicios públicos han subido durante los 100 primeros días de Rajoy un 264% más que en los 100 últimos días de Zapatero.
    · Los alimentos y bebidas no alcohólicas han subido durante los 100 primeros días de Rajoy un 41% más que en los 100 últimos días de Zapatero.
    · El alquiler de la vivienda ha subido durante los 100 primeros días de Rajoy un 16% más que en los 100 últimos días de Zapatero.
    · Y el único éxito que le quedaba a Rajoy, la factura de la electricidad, ha sido efímero. Transcurridos sus 100 primeros días ha procedido ha subirla escandalosamente.

    Asimismo, el número de trabajadores afiliados a la Seguridad Social en Galiza ha disminuído en los 100 primeros días de Rajoy un 281% más que en los últimos 100 días de Zapatero.

    Y no es que con Zapatero estuviéramos mejor, es que con Rajoy estamos peor. ¡Y lo que nos espera!.

    Pulsar "Entrar" en:

    http://aims.selfip.org/spanish_revolution.htm

    ResponderEliminar
  2. Totalmente de acuerdo, y gracias por entrar en mi blog.También yo me he adherido ea esta página, porque me entusiasma.
    El más grande de los problemas es que la mayor parte de la gente o no acaba de ver la verdad o no quiere enterarse de lo que sucede.
    Ya no sé qué hacer para concienciar a la ciudadanía.

    Un muy cordial saludo.

    ResponderEliminar