domingo, 2 de enero de 2011

LA PARADOJAS QUE HIPOTECAN A MARIANO RAJOY



Se le plantean a Mariano Rajoy demasiadas paradojas que le hipotecan su decisión acerca de la elección de determinados "lideres" a elegir para las próximas elecciones del 22 de mayo. Ha sucedido con Álvarez Cascos, que presenta su baja en el PP al no haber sido ungido por Génova, 13 para presidenciable de Asturias, Este hombre que, siendo ministro de Fomento, al producirse la enorme desgracia del Prestige, hizo caso omiso a las necesidades de su tan cacareada patria y siguió en sus "menesteres" de seguir cazando, -una de sus aficiones favoritas-, y tuvo que salir al trapo del chapapote, en su lugar, el Sr. Rajoy. Éste de forma pusilánime explicó en el Congreso de los Diputados el grave problema del fuel inundando las playas gallegas frivolizando y transfigurándolo en unos simples "hilillos de plastilina". Este inconsciente Sr. Cascos ha tenido el capricho de regresar a la primera línea de la política, y ante el no se da de baja en el PP, con la cola que esto traerá a este partido.

En el mismo Comité en que se denegó el deseo de Cascos se omitió la decisión respecto a Paco Camps, dándole tiempo al tiempo.

Ahora se le plantea a Rajoy el gravísimo problema de dilucidar si da su bendición  a Camps o no. El problema es serio. La Comunidad Valenciana, especialmente, está putrefacta de supuestas corruptelas de todo tipo. En Castellón, el casi eterno problema de un Fabra déspota con graves problemas con la Justicia. En Alicante, José Joaquín Ripoll y cia. con el caso Brugal que apesta por doquier y que salpica a demasiados cargos del PP. Y en Valencia el olor a podrido que despide Camps y sus adláteres es insoportable.

Aquí Rajoy tiene que obviar la presuntísima corrupción gürteliana, con lo que se convierte en algo más que cómplice, o se le van a irritar y dar de baja, por cabreo, un montón de peperos. Y es que esta gente no tiene ideología alguna, solo conoce el money. Rita, la fina, y un ingente grupo de notables se indignarían contra el presidente del PP, Mariano Rajoy, y quizá aclamasen el regreso del salvapatrias, el ínclito Aznar. ¡¡Horror de los errores!!

Y es que Rajoy no sólo se ha manifestado como un indecente jefe de la oposición -que le merma credibilidad como futuro presidente del Gobierno- al no haber sido leal en ninguno de los problemas de este país, ni siquiera en  la gravísima crisis económica producida por las políticas neo liberales que él mismo defiende, sino que su lerdo decidir alarga y potencia los conflictos de su propio partido. Y ahora lo traspasan y envuelven a él mismo.

Él, tan sabio, tan mentiroso y tan zafio, que vea cómo resuelve los "asuntillos" que ahora le pringan como los hilillos de plastilina sin poder despegarse de ellos.

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