sábado, 22 de enero de 2011

POR EL DERECHO A UNA DEFENSA LIBRE Y CON GARANTÍAS

En esta España Democrática y Constitucional que tanto a tantos costó de conseguir y cuya constitución de derechos siempre debe estar abierta para el ejercicio de una libertad auténtica a nadie se le debe negar el derecho a la defensa, especialmente cuando le son vulnerados derechos fundamentales.

Paradójicamente esto es lo que ha sucedido respecto al ex ministro Antonio Asunción. Antonio Asunción ha sido calumniado, injuriado, vilipendiado y suspendido temporalmente de militancia por el hecho legítimo y contemplado estatutariamente en el Partido Socialista Obrero Español.
El "pecado" cometido por Asunción fue, en principio, presentar su candidatura a unas elecciones primarias frente a Jorge Alarte,  con la finalidad de poder optar a presidir la Generalitat, en manos ahora del "trajeado"  Paco Camps y demás elementos del PP, imputados seriamente en la trama Gürtel. La reacción de la cúpula del PSPV fue, desde un principio, adversa a esta legítima decisión del ex ministro. De él se dijo de todo. Entre otras lindezas se afirmó que era un infiltrado del PP para romper al PSPV y llegar a ser Conseller de Camps. Se lanzaron mensajes de amenaza a aquellos militantes que fueran a firmar avales para Antonio Asunción, hubo presiones a lo gestapo increíbles. A Asunción se le negó el censo de la militancia y cualquier otro tipo de colaboración para que las primarias fueran lo más limpias y transparentes posibles: lo mínimo que se le puede pedir a un partido que dice hacer de la democracia su propia bandera.
La misma noche de la presentación de los avales la mal llamada Comisión de Ética y Garantías, presidida por Carmen Ninet, hubo un rifirrafe propiciado por la Sra. Ninet respecto al recuento de los avales. A la mañana siguiente, a primera hora, es conocido por Antonio Asunción el hecho de que los sobres que contenían sus avales -cerrados y rubricados en la solapa por su firma- habían sido abiertos sin estar presentes ninguno de sus representantes legales. Hubo, además, vulneración de la ley de protección de datos, ya que Carmen Ninet presentó ante las cámaras de la prensa allí presente avales firmadosal Sr. Asunción donde se leía a la perfección el nombre de los avalistas. También  habría que añadir que a las 22h del día en que la entrega de avales terminaba a las 24h, es decir DOS horas antes de la finalización del plazo, en la comarca de la Vall d'Albaida circulaban SMS diciendo: "Asunción lleva 200 avales falsos".   ¡Demasiadas casualidades!
Fue entonces cuando el ex ministro habló de "pucherazo" y anunció que iba a presentar la correspondiente denuncia ante la Justicia.
Aquí comenzaron los auténticos nervios en Blanquerías, y las mentiras se trasladaron a Ferraz con la clara intención de acabar polítícamente con Antonio Asunción.
Tras cumplir su "promesa" y hacer efectiva la denuncia, el asedio contra el ex ministro no ha cesado. Su climax se produjo en el Comité Nacional en donde las injurias, calumnias y difamaciones contra la persona de Asunción y su actividad empresarial alcanzaron unos niveles de auténtica obscenidad: allí se desgañitaron Alarte, Carmen Martinez y la Ninet, especialmente. Y lo peor no fue sólo eso, sino los aplausos del público asistente: vivo ejemplo de un circo romano. Hasta estos extremos pueden llegar los pesebrismos.
Evidentemente Antonio Asunción ha denunciado ante la Justicia el latrocinio de su buen nombre, el empañamiento de su honor y de su imagen, buscando el justo amparo de la Justicia.
Si cualquier terrorista tiene derecho a ser bien tratado y a tener un juicio justo, ¿no va a tener Antonio Asunción  derecho a su defensa propia, en base al art. 18 de la Constitución, y que no caiga contra él la indefensión (art. 24.1 de la Constitución)?
Pues justo esto, su indefensión, traducida en silencio y aguante de todas las mentiras que contra él quieran decir, parece ser lo pretendido por los mandatarios del PSPV, y, al parecer en connivencia con Ferraz, pues ni los plazos procedimentales se han mantenido desde la denuncia de Blanquerias -el 28 D- y el anuncio de suspensión cautelar de militancia -el 30 D-.

Dicen que Asunción hace daño al Partido por el hecho de defenderse. Pero, ¿qué es lo que pretende esta gentuza?, ¿Echar a la cuneta a aquellos que se les ocurra, o, como en el presente caso, por temor a la valía de Asunción? Es ésta una de las mayores degradaciones a las que el PSPV-PSOE puede llegar; sólo comparable con las prácticas del PP.

Como consideramos que el PSOE es algo más que unos cuantos señoritos que han montado en la sede una agencia de colocación, con la pretensión de vivir del cuento de por vida y estar rodeados de "criados", a los que tienen atados por una nómina que pueden romper en cualquier momento, y sentimos el Socialismo muy adentro del corazón, y por él hemos trabajado sin nada a cambio, por pura convicción, años y años, no podemos ni queremos consentir esta especie de prostitución en que el PSPV ha caído.


Lucharemos al lado de Antonio Asunción hasta el final, porque es un hombre de una probada honradez y valentía personal, política y profesional. Y no cejaremos en procurar que esta perversión que ha inundado al PSPV acabe lo antes posible.

No somos nosotros los traidores del socialismo, no. Ni mucho menos. Lo son la plana mayor de Blanquerías y quienes les secundan. Si callásemos, seríamos cómplices, y esto, para nosotros, es algo contra natura.

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