lunes, 16 de enero de 2012

LOS DEL PP ANTE EL POLÍGRAFO

Rajoy y los miembros de su gobierno no pasarían ni la primera pregunta del polígrafo, que los dejaría como son, embusteros de los pies a la cabeza. Sin embargo no cesan en su empeño de continuar mintiendo a los españoles acerca de las indecentes medidas que han decretado y las inmisericordes que tienen preparadas para cuando ganen para sí el feudo andaluz.

Por una parte, Rajoy desprecia tanto a la ciudadanía española que en lugar de exponer sus 'ideas' en el Parlamento lo hace en un mitin exclusivamente para los suyos en Málaga. Allí, en plan chulesco, el propio del que tiene el mandato absoluto pero que ha perdido ya la conciencia moral, afirma sin que la voz le tiemble que en el caso de que los agentes sociales -Patronal y Sindicatos- no lleguen a un acuerdo ante la inminente Reforma Laboral, él, Rajoy "hará lo que tiene que hacer" porque "sabe qué debe hacer para crear empleo". 
Vergara
La patronal tiene una voracidad insaciable y la exigencia de sus demandas va forzando la maquinaria hasta posiciones inaceptables. Además saben, y de ello presumen, que el Gobierno del PP es proclive  a ellos. Los representantes sindicales ya han cedido demasiado, y su conciencia les debe obligar a abandonar las crueles medidas que los grandes patronos exigen. De una vez por todas  la responsabilidad de sus ensañamientos que sea únicamente de ellos, de la patronal y del PP.

El Roto: Culpable, el asalariado
Hábilmente estos del PP han conseguido convencer a buena parte de la ciudadanía de que el origen de lo que está sucediendo, esta crisis montada por los mismos poderes económico-políticos neoliberales, (la 'quiebra' de Lehman Brothers), es culpa de los trabajadores que durante demasiado tiempo 'han vivido por encima de sus posibilidades', por lo que ahora tienen que pagar apretándose el cinturón hasta la asfixia.
La no lejana miseria y hambruna de los tiempos del franquismo están todavía presente en la mente de muchos. De manera exquisita lo exponía  en un magnifico artículo, "La democracia como culpa", Luis García Montero. Por ello, cuando tanto se ha padecido con el miedo metido en el cuerpo, la llegada de la democracia se ha contemplado por muchas buenas gentes no como un derecho, sino como una dádiva. El Bienestar Social que poco a poco fue instalándose en nuestro país, con una Sanidad y una Educación universales y gratuitas, quizá haya podido propiciar una especie de mala conciencia, como un 'vivir en pecado'. Los avances tecnológicos de los que nos servimos: una tele en color, una lavadora-secadora, un lavaplatos y aspirador, agua corriente que sale caliente en la ducha... se nos quiere vender por las mentes despiadadas de estos del PP como el 'vivir por encima de nuestras posibilidades'. De esta cruel mentira debemos librarnos ya, así como de un inconsistente sentimiento de culpabilidad. ¡Faltaría más! 

Ahora este nuevo Gobierno del PP quiere hacernos creer que el trabajo es un regalo que se da a los seres humanos, 'olvidando' que es un 'derecho protegido y  que conlleva una remuneración equitativa y satisfactoria' y cuya pérdida implica  'la protección contra el desempleo'. Así reza el art. 23 de La Declaración Universal de los Derechos Humanos, y el art. 35 de la Constitución Española.
Forges: Patronal creando paro
Se empeña este Gobierno en 'gritar' reiteradamente que su primera prioridad es la creación de empleo, cuando resulta que las medidas tomadas y las que vienen a continuación no sólo no crearán puestos de trabajo, sino que los destruirán cada vez más. La idea que preside la mente de Rajoy es sacar como sea 40.000 euros para una deuda en cuyo origen se encuentran ellos -la política del ladrillo- y satisfacer así a la señora Merkel y los 'mercados'
¿Y las medidas tomadas, en absoluta contradicción con sus promesas electorales, y que dañan profundamente el Estado de Bienestar que tanto nos costó de construir? Estas medidas 'im-ppopulares', dicen, son culpa del anterior Gobierno que dejó un 'agujero negro' y nos mintió. Lo reiteran hasta la saciedad, vilmente, sin respeto a sí mismos, y con la única finalidad de seguir engañando a los españoles para ganar las elecciones andaluzas.


Otra argucia despreciable y abyecta es la bajada de sueldo a las gentes que con sus esfuerzos se han ganado bien un trabajo, bien una oposición. Y lo hacen con la maquiavélica 'explicación' de que tener un trabajo hoy es un lujo (omiten que es un derecho). Por tanto, bien está el disminuir el salario que los poseedores del 'lujo' cobraban para ir succionando su money y entregarlo a los poderes especuladores. La maniobra es tan espeluznante que están propiciando incluso la 'guerra' entre trabajadores y desempleados.
Y mientras, los grandes siguen con sus sueldazos, cochazos de lujo, y todo tipo de suntuosidad y ostentación. Los bancarios, grandes empresarios y casta política para quienes la 'crisis' no existe. Crisis, por cierto, que tampoco hallamos entre los jerarcas de la Iglesia, que continúa con sus privilegios escandalosos.
Tiempo es ya de abandonar el miedo y plantar cara, correcta pero valientemente, en exigencia de que nos sea devuelto lo que es nuestro. Los que han provocado la crisis y que de ella se están beneficiando indecentemente que la paguen. A la ciudadanía que no hemos hecho más que trabajar, estudiar y vivir acomodándonos a nuestro sueldo -con un sueldo normal no se puede hacer otra cosa- que nos dejen en paz.
Los Calvitos
Que busquen en paraísos fiscales, en las SICAV, en las grandes fortunas, en las rentas de capital, en la desvergonzada corrupción que infecta mayormente las entrañas del PP.

De seguir por este camino tengamos en cuenta que, aunque está muy lejos de lo deseable, la Historia demuestra el límite en la capacidad de aguante del ser humano una vez es consciente de los abusos a los que es sometido.


Y ¿por qué el Gobierno ha comprado gran cantidad de material antidisturbios? ¿Es sabedor, quizá, de que sus tropelías tienen fecha de caducidad?


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada