miércoles, 24 de noviembre de 2010

¡QUÉ CÍNICO ES USTED, SR. BLASCO!

Tápese la cara y esconda su desvergüenza
Qué fácil es ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, ¿verdad, conseller? Usted ha actuado motivado por un rencor inmensurable, y sigue metiendo cizaña contra el Sr. Luna por nada censurable y exigiendo que dimita de portavoz socialista en Les Corts o que sea cesado por el Secretario General. "Un portavoz imputado debe dimitir" repite incansablemente, llevado del cinismo que siempre ha configurado su persona.

¿Cómo es capaz, usted, de pedir la dimisión del Sr. Luna por una simple imputación acerca de unas migajas de dinero -que se aclarará judicialmente y el nombre de Ángel Luna recuperará de derecho la honorabilidad que de hecho ya tiene-, cuando  su partido actual, el PP, está repleto de imputados por presuntos delitos gravísimos a la largo del arco parlamentario de la gaviota, alcanzando su climax en el propio presidente Camps?  Y usted mismo, conseller, sin sensibilidad, ni ética, ni vergüenza alguna, que ha trampedado con los dineros destinados al Tercer Mundo, lo más bajo y ruin a que se puede llegar, ¿se atreve a pedir cuentas a un portavoz que se ha distinguido por intentar desentrañar, con un verbo extraordinario, las tretas urdidas por ustedes para llenarse, presuntamente, los bolsillos a costa del dinero de los valencianos?
Usted y su pandilla, metastasiados de hambre de poder y de caudales, imputados por cientos y cientos de millones de euros -que no es cualquier cosa-, gürtelianamente podridos, brugalmente infectados, fabriciamente corrompidos, ¿tienen la enorme desvergüenza de abrir la boca acerca de la palabra "imputado"? Pero si en el PP el que todavía no lo está, que espere. La madeja depravada ha dejado suelto el hilo del que se tira y va sacando, cada día, nuevos amaneceres de putrefacción que vienen infectando a todos los mandatarios de este su partido, el PP.

Su credibilidad, Sr. Blasco, está a la misma altura de su ética: a ras de suelo. No puede negársele su listeza, por eso cambió su filiación; del PSPV pasó a donde es su lugar natural, el PP, donde -presuntamente- se ha enriquecido vilmente, sin tener que doblar el espinazo. Ahora, viendo la causa Camps cómo se enturbia, se arrima a otro arbusto, que no árbol (a eso no alcanza), al presidente provincial del PP, presidente de la Diputación de Valencia y alcalde de Xàtiva, Alfonso Rus, que, de momento, todavía está "limpio". Pero, tranquilo, que todo se andará, y usted se encontrará en medio del fregado. De momento, ha manifestado su apoyo al Signore de estilo berlusconiano, librando a su delfín, Vicente Parra, del lío en que se ha metido, pillado in fraganti llamando lindamente vagos e inútiles a los parlamentarios y consellers del PP mientras jugaba con el móvil, en lugar de trabajar como debería en su labor de diputado. ¿O quizá es que estos apelativos, vagos e inútiles,  también usted los comparte en relación a sus compañeros de escaño?.
De su cinismo, Sr. Blasco, nada me sorprende. Usted y su pandilla son unos mentirosos, bravucones, retorcidos, esquinados, cuya única ansia es seguir apoltronados en el poder, y así, con la excusa de la crisis, ver que pueden presuntamente afanar, hasta llevarnos a la ruina total.

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