viernes, 2 de abril de 2010

HOMENAJE EN ALICANTE A LAS VÍCTIMAS DEL 25 DE MAYO DE 1938


Mercado Central de Alicante

Alrededor de las 11'15h. del día 25 de mayo de 1938 nueve aviones del fascio italiano bombardearon el Mercado Central de Alicante, además de otros lugares de esta ciudad. En el Mercado Central y sus cercanías murieron más de trescientas personas civiles, entre ellas gran número de mujeres y niños. Esta matanza era fruto de la campaña de terror ordenada por Franco, al llegar al Mediterráneo las tropas republicanas en su intención de dirigirse a Valencia, como han demostrado distintos  estudios británicos posteriores. Ello explica que el destino de las bombas fuera especialmente personal civil: con la finalidad de extender "piadosamente" el pánico más horroroso entre el pueblo.
Las víctimas fueron enterradas en fosas comunes del Cementerio Municipal de Alicante, sin lápida ni recordatorio alguno hasta el año 1995, ¡cincuenta y siete años después!
En el Mercado Central, tan sólo una modesta placa de cerámica recuerda esta horrible masacre. Y, siendo alcalde Díaz Alperi, era tal su "preocupación" por la limpieza de este lugar que, cuando los días 25 de mayo, los familiares de las víctimas llevaban algún ramo de flores u otro recordatorio por los suyos, el alcalde, atento, mandaba limpiar de inmediato cualquier vestigio de lo allí sucedido durante la dictadura franquista.
La actual alcaldesa de esta ciudad, Sonia Castedo, persona joven y al parecer más receptiva, ha aceptado la propuesta presentada por La Comisión Cívica para la Recuperación de la Memoria Histórica con el fin de ubicar un monumento conmemorativo de las víctimas en la Plaza del Mercado, así como el cambio de nombre de dicha plaza por el de 'Plaza del 25 de Mayo', reivindicación solicitada desde hace años por "Alicante Vivo" y "La plataforma de iniciativas ciudadanas".

El diseño y la ubicación del monumento recordatorio está consensuado por la Comisión Cívica y el Ayuntamiento.  En el pavimento del suelo habrá nueve placas de aluminio que representan los nueve aviones que bombardearon salvajemente la ciudad, con noventa puntos negros -que simbolizan cada una de las bombas derramadas contra la población alicantina-. Las placas, a su vez, tendrán unos trescientos agujeros rellenados con terminales de fibra óptica, que cada mediodía se iluminarán de color rojo durante diez minutos, para conmemorar a los fallecidos en la masacre.
En el suelo se percibe el pavimento de color distinto al resto y que indica el lugar exacto donde se colocará la placa recordatoria. Pero es en la incripción donde surge el problema: Sonia Castedo no acepta la palabra FASCISTA que es el adjetivo posterior a  'bombardeo" y anterior  a "italiano". 
El monumento dejaría de ser lo que se oretende si se suprime la palabra fascista. Personalmente no sé qué miedo tienen éstos del PP en reconocer que a Franco lo flanqueraon los nazis de Hitler y el fascio de Mussolini. Quizá algunos de sus mandamases mantengan excesiva ligazón con los más ultras de entre ellos, y prefieran callar lo que la Historia ha recabado ya para sí. 

De momento, las negociaciones están paralizadas por este motivo.  Estamos a 2 de abril; el 25 de mayo está a la vuelta de la esquina. ¿Por tozudez inexplicable seguirán las víctimas sin su merecido respeto expuesto en el  monumento, después de 72 años de muerte vil y absurda?

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